Shiva, miro Tu Luna.
Pero la veo con el corazón
Siento el viento nocturno en el rostro,
Y le dejo llevarse el cansancio del día...
Cierro los ojos, para ver mejor.
E imagino Tu Ojo Espiritual
Abierto en mi frente.
Entonces, yo veo más allá...
Sí, veo a un chiquillo que llega...
Y a un viejo que parte...
Tú traes el chiquillo; y Tú llevas al viejo.
Y ambos están en tu Corazón Universal.
Ah, yo veo tantas cosas...
En la Tierra, el chiquillo creciendo y siendo el viejo.
En el Astral, el viejo se vuelve chiquillo nuevamente.
Y Tu Luna sobre ellos.
Te veo montado en un toro blanco,
Viajando entre el Cielo y la Tierra.
Y, por donde pasas, todo se transforma,
Bajo la luz de Tu Luna.
Espíritus errantes son arrebatados al Cielo;
Y se deshacen las vibraciones ruines.
Tu rastro de estrellas lo limpia todo...
En esta noche de Tu Luna.
Mahadeva!
Yo miro Tu Luna con el corazón...
Y veo con Tu Ojo Espiritual.
Y me quedo igual que un chiquillo.
Porque veo el Amor en el aire,
Y siento Tu fragancia sutil.
Porque veo a las estrellas danzando
En esta noche de Tu Luna.
Amigo Mío, entonces yo oro.
De corazón, como lo haría un niño.
Mientras Tú viajas en la noche clara de luna,
Silenciosamente transformando las energías.
Ah, te miro y me quedo abismado.
Porque me siento un pequeñuelo ante lo infinito...
Porque la Magia del Amor está en el aire,
En esta noche de Tu Luna.
¡Shiva, Señor de todos los cambios!
La noche es un chiquillo y yo también.
Yo veo más allá... Y me admiro más.
En esta noche de Tu Luna.
P.D.:
Has venido y dejado un rastro de estrellas.
Es como un sendero sutil.
Y ella me llama... Y yo voy.
Mientras mi corazón me dice:
“¡Adelante! ¡No te detengas, hasta alcanzar la meta!”
Sí, yo voy, en espíritu y verdad...
En esta noche de Tu Luna.