auravide auravide

Astromedicina: Las orejas y el oído


Traducción de Teresa - [email protected]

“Nada está parado, todo se mueve, todo vibra. Aquel que comprende el Principio de Vibración ha alcanzado el cetro del Poder”. EL CAIBALION

Este principio hermético es necesario para que comprendamos cómo funcionan nuestros órganos de los sentidos. La sensación es una experiencia subjetiva.

En este artículo hablaremos de nuestras orejas, o sea, de nuestro sentido del oído.

Recordemos, antes de cualquier otra cosa, algunas expresiones empleadas sobre esos órganos: mantener los oídos bien atentos, escuchar alguien algo, prestar atención a alguien o a algo, etc. Todas estas expresiones nos muestran que hay, por nuestra parte, una disposición para ‘escuchar’, o incluso para ‘oír’, que es pasiva y obediente. El sonido se produce y nosotros lo escuchamos. Al recordar lo que decíamos respecto de los ojos, aquí también tenemos una percepción subjetiva, enteramente única, que depende por entero de nosotros mismos. De hecho, si no queremos escuchar, podemos siempre ‘cerrar los oídos’, o incluso ‘hacer oídos sordos’ ¿no es cierto? Por tanto, escuchar implica por nuestra parte un acto de obediencia y sumisión. Con todo, siempre hay unas ganas implícitas en el acto de escuchar, ya que escuchamos de forma ‘selectiva’. Escuchamos lo que tenemos ganas de escuchar.

Los astros implicados con nuestros oídos son el Sol, en mal aspecto con el planeta Saturno o incluso con los planetas Mercurio, Marte y Urano, Neptuno. El planeta Saturno provoca, a lo largo de la vida, una sordera progresiva (como la que padeció Beethoven), debida al endurecimiento de los huesecillos del oído medio e incluso de la membrana del tímpano. Es una afección característica de la vejez (que en Astrología está simbolizada por Saturno) cuyas dolencias son crónicas.

Saturno provoca las dolencias crónicas y asimismo la parálisis y la sordera, al igual que las enfermedades que atrofian los miembros, las de huesos y espina dorsal, las de la piel y los cartílagos. Marte provoca los accidentes en general, por tanto también los accidentes relativos a los oídos, especialmente los causados por inflamaciones, fiebres, heridas, etc. (Marte es regente de Aries, que gobierna la cabeza). Urano provoca las dolencias espasmódicas y puede causar zumbidos en el oído (o incluso laberintitis si está implicado con Neptuno), las enfermedades producidas por impactos y las crisis agudas. Neptuno provoca los desórdenes de causa psíquica (en el buen sentido puede provocar clariaudiencia y de forma nociva provoca incluso aquel tipo de locura en que la persona ‘oye voces’) así como las afecciones ocasionadas por exceso de líquidos y de secreción en los oídos. Los signos más propensos a la sordera son los signos fijos: Tauro, Leo, Escorpio y Acuario, y asimismo el signo de Capricornio, por tener como regente el planeta Saturno.

Algo que hemos de observar es que los problemas de oído aparecen al principio cuando el niño empieza en la escuela, porque en ese momento el crío necesita aprender ‘a obedecer’. Así la persona se encierra en sí misma de forma obstinada, y no da oídos a los demás. Le falta modestia y hay cierta resistencia física que no quiere “dejar pasar el sonido”.

La mayoría de los ancianos tienen problemas de oído. Al igual que la ‘vista cansada’, esta es una manifestación de la rigidez muscular y de la dificultad de movimiento, típicos de la vejez, que son expresiones de la tendencia de los ancianos a hacerse inflexibles en sus opiniones. Aparte de eso, cada vez están menos dispuestos a obedecer, ¡lo mismo que los niños! Esta evolución, típica de la edad senil, no es forzosa. De hecho, la persona más flexible y más adaptable tendrá menos problemas de oído, y menos problemas de salud en general. Con la edad, los defectos conductuales preexistentes quedan de manifiesto y acaban apareciendo de forma “integral”, sin disimulo, manifestándose en dolencias.

A veces puede ocurrirnos padecer una pérdida súbita de oído, normalmente unilateral, que podrá afectar o no al otro oído. En este caso la enfermedad circunstancial habrá de ser examinada con cuidado, puesto que no es más que la catalizadora de un problema ya existente. ¡Solo quien en su interior es sordo desde hace mucho tiempo, se convierte en sordo ‘de verdad’ en algún momento de su vida!

Las causas externas son simplemente los medios que buscamos (o que tiene el Cosmos) para hacer que aparezca en el cuerpo físico un síntoma que existe en nosotros, al que no damos atención. Este síntoma da la ‘voz de alarma’ para que nos veamos obligados a prestar atención.

Las causas de la rigidez son muchas, las causas de nuestra obstinación son muchas, las causas de nuestra falta de humildad son muchas. Pero dentro de nosotros existe la capacidad para modificar este cuadro.

Entonces, debemos preguntarnos:

¿Por qué no estoy disponible para oír?
¿Qué es lo que realmente no quiero escuchar?
¿A quién no quiero obedecer?
¿A qué no quiero someterme?
¿Estarán los dos polos, el del egocentrismo y el de la modestia, en equilibrio en mí?


estamos online   Facebook   E-mail   Whatsapp

Gostou?   Sim   Não  
starstarstarstarstar Avaliação: 5 | Votos: 1


graz
Graziella Marraccini é astróloga, taróloga, cabalista e estudiosa de ciências ocultas e dirige a Sirius Astrology. Conheça meus serviços on-line
5 perguntas Frequentes, visite Canal do youtube e Facebook
Visite o Site do Autor

Saiba mais sobre você!
Descubra sobre STUM WORLD clicando aqui.


Veja também

As opiniões expressas no artigo são de responsabilidade do autor. O Site não se responsabiliza por quaisquer prestações de serviços de terceiros.


 

Voltar ao Topo

Siga-nos


Somos Todos UM no Smartphone
Google Play


© Copyright 2000-2022 SomosTodosUM - O SEU SITE DE AUTOCONHECIMENTO. Todos os direitos reservados. Política de Privacidade - Site Parceiro do UOL Universa