¿Cómo fortalecer tu fe en momentos de crisis?
Autor Osvaldo Shimoda
Assunto STUM WORLDAtualizado em 08/04/2020 11:34:54
Traducción de Teresa - [email protected]
Frente a las adversidades y dificultades de la vida, ¿nada te quebranta o te desanima? ¿Eres así?
Si no lo eres ¿cómo fortalecer tu fe en momentos de crisis?
Cuando todo va bien, es fácil afirmar que se tiene fe; ahora bien, cuando las cosas no marchan, cuando nada sale bien en tu vida, ¿continúas manteniendo tu fe? ¿O caes en la desesperación?
A mi entender, solo frente a las adversidades de la vida ponemos a prueba nuestra fe, o sea, si tenemos o no la verdadera fe. En este aspecto, nuestra fe es probada frente a las vicisitudes, las dificultades que la vida nos impone. No hay quien escape a esa prueba, a esa lección.
El propio maestro Jesús tuvo que pasar por ese test, por momentos terribles, y, lo peor, en público. En el viacrucis fue azotado, humillado, y en la cruz, desangrándose, acabó muerto al lado de los malhechores. Precisamente él, que predicaba el amor en lugar de la violencia, el amor al enemigo - que es la cosa más difícil de practicar. Sin duda alguna, él fue un hombre maravilloso que transmitió a la humanidad enseñanzas profundas, principalmente en lo que se refiere a la fe.
Por eso, solamente en las crisis, en los momentos más difíciles de la vida, es cuando hacemos más profunda y fuerte nuestra fe. Por eso también, aclaro a mis pacientes que la ( (Terapia Regresiva Evolutiva - La Terapia del Mentor Espiritual - (ser desencarnado de elevada evolución espiritual, responsable directo por nuestro perfeccionamiento espiritual), abordaje psicológico y espiritual breve, canalizado por mí por los Espíritus Superiores del Astral) ) TRE(*) - es, sobre todo, un acto de fe.
Muchos pacientes vienen a esta terapia (sin saberlo) para hacer más profunda y fuerte la fe, en sí mismos y en la existencia del plano invisible. Al conversar con sus respectivos mentores espirituales, quedan profundamente emocionados y agradecidos por haber tomado conciencia de que nunca han estado solos en esta jornada, que sus mentores espirituales nunca los han abandonado, y que siempre les han ayudado, principalmente en los momentos más difíciles y dolorosos de sus vidas.
Por tanto, insisto en aclarar a los lectores de mis artículos, que la TRE es mucho más que una mera terapia, es una bendición, un regalo de Dios, pues propicia ese encuentro mágico, sagrado, entre el paciente y su mentor espiritual, su consejero y amigo fiel.
Caso Clínico:
¿Por qué soy tan inseguro, indeciso, con dificultades para tomar decisiones?
Hombre de 46 años, casado, dos hijos.
El paciente acudió a mí debido a su indecisión, inseguridad, miedo a equivocarse, a tomar decisiones. Esto también le perjudicaba en su trabajo, pues su jefe le exigía una postura más firme y proactiva. A la hora de tomar una decisión, por miedo a cometer un error, quedaba paralizado, bloqueado. En su vida personal y conyugal, por el hecho de que su matrimonio estaba tibio, se sentía insatisfecho, pensaba en separarse de la esposa, pero no lo conseguía.
Desde su adolescencia tenía también problemas de digestión (sentía que la comida permanecía parada, que no hacía bien la digestión). Hizo varios exámenes médicos, pero no se constató anomalía alguna.
Tras pasar por la 1ª sesión, en la 2ª sesión, me relató: Veo un banco de un jardín y una mujer sentada. Lleva ropa antigua, de época, y sombrero. Está sola, tendrá unos 28 o 30 años. Tiene la piel blanca, es delgada, una bella muchacha.
Espera por alguien en ese banco del jardín. (Pausa).
Veo ahora a esa muchacha en un cementerio, donde hay tumbas de piedra. Ella camina sola y pensativa. (Pausa).
Veo también un soldado, lleva ropa antigua de ejército, sombrero y un rifle. Va a caballo. Creo que soy yo en la vida pasada. Tengo la impresión de que ese soldado salió y no regresó jamás.
Aparece nuevamente la escena de aquella muchacha sentada en el banco del jardín. Está sentada, siempre pensativa. Tengo la impresión de que está esperando por mí, pero no aparezco.
En la sesión siguiente (3ª y última), el paciente me relató: Veo aquella muchacha del banco, pero esta vez solo aparece su rostro sonriente (en esta terapia, es común que un ser desencarnado, de las tinieblas o de la luz, aparezca al paciente mostrando solo el rostro; ocasionalmente, aparece mostrando todo el cuerpo).
- Pregunta a ese ser espiritual si tiene algo que decirte.
Ella me dice que no esté tan desanimado. Ahora apareció nuevamente aquella escena del banco del jardín, ella sentada esperándome (pausa).
Yo me veo como aquel soldado con uniforme rojo y blanco. Estoy en una taberna, es una época bastante antigua. Estoy bebiendo bastante. Siento remordimientos. Tiene que ver con aquella mujer. Yo la abandoné, sin hablar con ella. No quería compromiso. Estoy solo en esa taberna.
- Avanza más adelante en esa escena.
Aquella muchacha está en el cementerio nuevamente, contemplando las tumbas. Creo que soy yo quien está enterrado en ese cementerio.
- Mira a ver cómo moriste en esa vida pasada.
Estoy enfermo, no fue una muerte trágica, sino de enfermedad y soledad. Estoy en un cuarto, en la cama, debajo de un cobertor. Parezco más envejecido, con la barba y el cabello grises. Me siento cansado, enfermo. (Pausa).
Después de mi muerte física, tomé conciencia de que la había perjudicado abandonándola. Morí cansado, sin fuerzas. Un espíritu de luz intentó llevarme, pero yo no quería ir (el paciente relata esto llorando).
Quería deshacer lo que hice a aquella chica, me sentía culpable y también avergonzado por haberla abandonado. Pero aún así, ella viene al cementerio a visitarme. Ella sentía un amor profundo por mí y yo lo tiré todo por la borda, no le di valor (el paciente llora copiosamente).
Ahora veo a mi esposa de la vida actual. Sentí deseos de dejarla también, pero algo siempre me lo ha impedido para que no repitiese el mismo error de esa vida pasada.- ¿Quién crees que siempre te ha impedido hacerlo?
Fue esa chica de la vida pasada. Creo que ella es mi mentora espiritual. Ahora veo un navío, ella está embarcando, y yo estoy junto a ella en espíritu. Después de mi muerte física me puse a acompañar sus pasos. Yo quería comunicarme, hablar con ella, quería pedirle disculpas por lo que hice. Pero ella embarcó en aquel navío y nunca más la he visto. Fue la última vez que la vi.
- Pregúntale si tiene algo que decirte.
Ella me indica aquella taberna, yo bebía mucho, y eso es lo que me llevó a enfermar, y me produjo la muerte. Es como si me hubiese suicidado de forma inconsciente (es lo que llamamos suicidio indirecto). Ella me revela que el problema de digestión que tengo hoy viene de esa vida pasada, pues bebía mucho. Por haber abusado en demasía de la bebida y también de la comida, mi periespíritu (cuerpo espiritual) todavía se resiente. Por eso hoy tengo un límite, no puedo abusar de la comida y mucho menos de la bebida.
- Pregunta a tu mentora espiritual qué puedes hacer para superar ese problema digestivo.
"Ella dice que he de ser consciente de haber abusado de la bebida y de la comida en aquella vida pasada y, por eso, mi cuerpo espiritual trae secuelas de ese abuso. Y eso se refleja ahora en mi cuerpo físico. Ella afirma que he de tener resignación y aceptar esa limitación de mi cuerpo físico, pues no lo traté como debía en aquella vida pasada".
- Pregúntale de dónde viene tu inseguridad, esa dificultad en tomar decisiones.
"Revela que la causa viene de una vida más antigua, anterior a aquella vida pasada. Veo una escena de un hombre muy seguro, arrogante, en muy buena posición económica.. Soy yo en otra existencia pasada. Tomé una decisión sin pensar, de forma arrogante, y salió todo mal, perdí todo mi dinero. De allí en adelante, me hice inseguro, tenía miedo a tomar decisiones, a llegar a equivocarme nuevamente.
Yo era muy arrogante, con excesiva confianza en mí mismo, y eso hizo que perdiese todo mi dinero. Me hice muy inseguro, quedé traumatizado psicológicamente. Mi mentora espiritual me aclara que por eso tengo hoy miedo a tomar una decisión en mi trabajo. Me siento paralizado cuando tengo que tomar una decisión por temor a equivocarme nuevamente".
- ¿Cuál es tu verdadero propósito de vida?
"Tengo que cuidar de mi esposa e hijos. Me dice que mi esposa no está tan evolucionada espiritualmente, por eso necesita de mí (el paciente habla llorando).
Ella no tiene una evolución tan grande, tengo que ayudarla, no puedo abandonarla".
- Pregunta a tu mentora espiritual cómo puedes ayudarla.
"Estando a su lado, teniendo paciencia, no dejándola sucumbir. Me aclara que soy algo más evolucionado que mi esposa, y por eso estoy en condiciones de ayudarla, dándole apoyo.
Explica también que he venido a esta terapia un poco antes del momento deseable, o sea, me he precipitado. Pero que en otro momento, cuando esté más tranquilo, más sereno, habré de volver a su consultorio, pues el resultado no ha sido al 100% debido a que he bloqueado mucho nuestro trabajo, dudando de lo que traía en nuestras sesiones de regresión.
Dice además que esto ocurrió por el momento estresante que estoy pasando en mi trabajo, y asimismo por mi falta de fe en la existencia del plano espiritual. Esto hizo que yo dificultase la conexión con ella. Dice que mi fe está siendo sometida a prueba, que cuando estamos bien es fácil decir que tenemos fe; ahora bien, al pasar por dificultades es cuando se pone a prueba si de veras tenemos la verdadera fe. Y esto es lo que ella tenía para decirme en esta terapia.
Mi mentora espiritual está despidiéndose, le agradece a usted por la oportunidad que ha tenido - a través de esta terapia - de conversar conmigo".








in memoriam