¿Dónde está tu alma gemela?

¿Dónde está tu alma gemela?

Autor Osvaldo Shimoda

Assunto STUM WORLD
Atualizado em 01/09/2010 14:38:11


Traducción de Teresa - [email protected]

Es común que en la TER (Terapia Regresiva Evolutiva) – La Terapia del Mentor Espiritual – ser espiritual directamente responsable por nuestra evolución espiritual) el mentor espiritual del paciente le revele dónde se encuentra su alma gemela, que puede estar encarnada o desencarnada en el plano espiritual (es importante resaltar aquí que el mentor espiritual solo revela algo del pasado o incluso del futuro del paciente si eso le es realmente beneficioso, útil).

Las almas gemelas pueden venir juntas en varias encarnaciones, no solo como cónyuges, sino además en otros papeles sociales (padre e hijo, hermanos, parientes, amigos, etc.). Esto explica por qué una mujer se envuelve intensamente con un hombre mucho mayor o más joven, entre el mismo sexo, en condiciones socioeconómicas y culturales diametralmente opuestas, o incluso de otra raza o nacionalidad, etc.

A los ojos de una persona racional, lógica, cartesiana, esa afinidad tan grande de la pareja es inexplicable, pues solo aquellos que conocen el lenguaje del alma, del corazón, son capaces de entender la profundidad de este tema. Esto explica también por qué hombres y mujeres sienten cierta insatisfacción, vacío, carencia, soledad – incluso acompañados – cuando no encuentran su verdadera alma compañera de varias jornadas.
Véase a continuación, para mejor ilustrar el tema, el caso de una paciente que – aun teniendo un buen nivel de vida – sentía que su vida era incompleta, una insatisfacción, un vacío grande por no encontrar su alma gemela.

Caso Clínico:
En busca de mi alma gemela.
Mujer de 26 años, casada.

La paciente acudió a mi consultorio quejándose de una insatisfacción grande, pero sin saber a causa de qué, un vacío, carencia afectiva, soledad, aun estando casada.
Pese a tener una buena vida, no comprendía el por qué de esa eterna insatisfacción que la acompañaba desde pequeña, y que estaba interfiriendo en su matrimonio (el marido se quejaba de que la paciente era quisquillosa, quejica, de que para ella nada estaba bien en la vida).
Vino también a esta terapia para saber por qué no conseguía quedarse embarazada, y por qué tras el acto sexual con su marido sentía una culpa muy grande, sin un motivo aparente.
Al hacer regresión, me relató: Siento calor en la nuca, en los hombros, y es bastante agradable… Tengo una sensación en mis manos, como de una ligera opresión… Es como si alguien me las estuviese sujetando (es común en esta terapia, que una presencia espiritual sujete partes del cuerpo del paciente; en este caso, esa presencia era buena, un ser de luz, pues ella sentía un calor agradable).

- Pregunta a ese ser espiritual qué siente por ti – Pido a la paciente.
Vino la palabra amor (la comunicación con los seres espirituales en esta terapia se produce de forma intuitiva, en pensamiento). No lo veo, pero siento saudades de él (la paciente habla llorando mucho).
Siento que ese ser espiritual es un hombre, y que es alguien a quien amé mucho, y por eso me trae esa saudade. (Pausa). El me dice que también me echa mucho de menos, pero que va a estar siempre conmigo, pues me ama mucho, y que hemos de encontrarnos en el otro plano, en el Astral. (Pausa).

- Pregúntale si tiene algo más que decirte – Pido a la paciente.
Dice que ahora tiene que irse… Le ruego que no me abandone (habla llorando).
Ya he soñado dos veces con ese ser espiritual, pero no sabía que era él, me parecía solamente un sueño, una fantasía. Él se presentó con piel clara, cabellos cortos, estatura mediana, joven, guapo.
En el sueño yo sentía que lo amaba mucho, que él era una persona muy especial, pero tuve esos sueños hace mucho tiempo, y después ya no he vuelto a tenerlos.
Me dice que su nombre es Andrés… Es un ser iluminado, lleva túnica blanca. Ahora se despide, dice que tiene que irse.
En la sesión siguiente, la paciente me relató: Veo una casa antigua. Tiene muchas puertas y ventanas… Veo un hombre fuerte, de porte hidalgo, bien vestido. Veo también un niño, aparenta unos 4 años. Ese hombre tiene piel clara, cabellos oscuros con patillas, lleva camisa blanca y chaleco negro. El niño tiene el cabello castaño… Es mi hijo y el hombre es mi esposo de una vida pasada. Veo ahora a una mujer joven, lleva un vestido antiguo, de época, de dama de la alta sociedad… Soy yo en esa vida pasada, llevo sombrero, mis cabellos son claros como los de mi hijo. Estoy sentada en una poltrona de madera, hay una mesa al centro, tomo el té con mi marido e hijo. El ambiente es armonioso y feliz.
La impresión que me da es que esa vida es del período colonial, época de los esclavos; teníamos esclavos en nuestra hacienda, pero no los maltratábamos. (Pausa).
Ahora me veo paseando con mi marido por los alrededores de la hacienda, llevo un tocado y una sombrilla, él me besa la mano. Es una pareja que se ama mucho. (Pausa).

- Avanza más adelante en esa escena – Pido a la paciente.
Él desencarnó joven, antes que yo; debía tener unos 30 años. Nuestro hijo aún era pequeño. Sufrí mucho con su muerte. Murió de tuberculosis. Tras su muerte yo aún viví mucho tiempo. Ahora veo a mi hijo ya adulto, él es muy cariñoso conmigo, hay un amor especial entre madre e hijo. Él se preocupaba mucho por mí, no quería dejarme sola. Incluso después de casado, mi hijo estuvo pendiente de mí, hasta mi desencarne. Tengo la impresión de que después de esa encarnación, Andrés y yo estuvimos juntos también como pareja en otras encarnaciones… Esta encarnación que he descrito fue en 1800.
En la 3ª y última sesión, la paciente me confidenció que estaba temerosa y angustiada por venir a la terapia, ya que sentía que había llegado el momento de desligarse, de desvincularse de Andrés, su alma gemela. Ella me dijo también que siempre tuvo deseos de desencarnar, de volver al plano espiritual, pero hasta entonces no sabía el por qué.
Al hacer regresión me relató: Veo un señor muy simpático aquí en el consultorio, tiene barba y cabellos grises. Es un hombre muy bondadoso.

- Pregúntale si es tu mentor espiritual – Pido a la paciente.
Dice que sí… Me mira con cariño, sonríe, y me dice que está feliz por mí, por mi andadura. Dice que voy por buen camino, pero que todavía tengo que definir algunas cosas, como trabajar más mi parte espiritual, dedicándome al estudio de la Doctrina Kardecista.

- Pregunta a tu mentor espiritual si te indica un lugar específico para que lo frecuentes.
Dice que cuando llegue el momento lo sabré, pues seré orientada por él.- Pregunta si tiene algo que decir sobre tu alma gemela – Pido a la paciente.
“Dice que Andrés es especial para mí, pues somos espíritus afines, por ello sufro con su ausencia en la encarnación actual. Pero tengo que cumplir los compromisos que asumí en el Astral, o sea, antes de reencarnarme en la vida presente.
En relación a mi marido de hoy, dice que es un compañero de jornada, y que aún tenemos cierto camino para recorrer juntos, también a causa de los compromisos que hemos asumido. Pero es un espíritu amigo”.

- Pregúntale si quedarás embarazada de tu marido – Pido a la paciente.
“Dice que no lo puede revelar (en muchos casos, el mentor espiritual del paciente no le revela lo que éste quiere saber, ya que eso habría de perjudicarle de alguna forma, o incluso interferir en su aprendizaje)”.

- Pregunta a tu mentor espiritual ¿por qué te sientes culpable después de la relación sexual con tu marido?
“Dice que tiene que ver con mi alma gemela, pues todavía estoy ligada a él y, por eso me siento culpable al considerar que lo estoy traicionando al tener sexo con mi marido de la vida actual. Dice además que tengo que ejercitar con mi marido la abnegación, el desapego, el compañerismo y la ayuda.
Dice que él también es una persona especial, y aunque no es mi alma gemela, siente mucho cariño por mí. Finaliza diciendo que estamos juntos para el crecimiento mutuo. (Pausa).
Pregunté al mentor espiritual por qué Andrés no está hoy presente en el consultorio.
Explica que no ha sido autorizado a venir porque no me haría bien. Sabe que le quiero cerca de mí, pero aclara que esto me complicaría la vida, principalmente mi matrimonio. Me ruega que me enfoque en la encarnación actual y observe los compromisos asumidos”.

- Pregúntale cuáles son esos compromisos.
“Aclara que tienen que ver con el trabajo espiritual de ayuda a los más necesitados, no solo espiritualmente; además, me informa que a su tiempo lo sabré, y que tiene que ver con mi profesión. Y solo esto es lo que me puede decir.
Dice que voy a encontrar mi verdadero camino espiritual, que él va a orientarme, pero que lo único que está estorbando mi vida es la saudade que siento de Andrés, pues aún estoy presa al plano espiritual.

Reitera que he de enfocarme en esta vida terrena, pues aún me queda mucho por hacer, y que Andrés está más evolucionado que yo. Por ello me ruega que continúe empeñada en mi aprendizaje. Cuando llegue la hora de retornar al otro lado, entonces sí, me encontraré con mi alma gemela.
Dice que ahora podemos dar por terminado nuestro trabajo. Pide que me quede con Dios… Está despidiéndose y se marcha.”

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Shimoda
é terapeuta especializado em Terapia de Regressão TRE, com foco em autoconhecimento, transformação emocional e integração de experiências de vida. Atende em seu consultório em São Paulo.
Site: www.osvaldoshimoda.com.br
Tel.: (11) 99286-4497 (agendamentos)
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