El Pasado deja huellas

El Pasado deja huellas

Autor Osvaldo Shimoda

Assunto STUM WORLD
Atualizado em 08/04/2020 11:34:58


Traducción de Teresa - [email protected]

¿Por qué ya he intentado varias veces el suicidio?
¿Por qué tengo actitudes infantiles, no me siento adulta, pese a tener 40 años?
¿Por qué tengo tendencia a la depresión?
¿Por qué soy agresivo, explosivo, detesto ser contrariado, no soy capaz de controlarme?
¿Por qué a pesar de ser mujer, pienso, siento y procedo como un hombre? En las reuniones sociales, prefiero los círculos masculinos.

Estas y otras quejas son las que más frecuentemente oigo de mis pacientes. Recuerdo a un paciente oriental, descendiente de japoneses, que acudió a mí tratando de comprender por qué era tan explosivo, airado, rápido en reaccionar, odiaba ser contrariado y, en una ocasión, al ser contestado por su pareja, como no podía agredirla físicamente, dio un puñetazo en la pared y fue a parar a urgencias, con la mano fracturada. Al pasar por la regresión de memoria, su mentor espiritual le hizo ver una escena de una existencia pasada, en la cual el paciente era un político poderoso (gobernador de una provincia japonesa), amigo del Emperador, que mandaba matar a cuantos se le oponían. Traía, por tanto, en la encarnación actual, la ira, la impaciencia, el orgullo, el autoritarismo y la arrogancia, rasgos de personalidad de aquella vida pretérita.

La repetición en mis pacientes, vida tras vida, de un patrón conductual bastante antiguo, es lo que más me llama la atención en las sesiones de regresión, y cuán lenta y gradualmente progresa el ser humano, como ser espiritual en evolución.
Siendo así, lo que observo en mi consultorio, en las sesiones de regresión, es que pacientes tímidos, miedosos, celosos, arrogantes, autoritarios, envidiosos, egocéntricos, desconfiados, inseguros, etc., ya nacieron con esas tendencias, que traen de otras encarnaciones y que afloran en el transcurso de sus vidas. Por tanto, nuestro modo de pensar, sentir, proceder y reaccionar, son tendencias que ya traemos de otras existencias, pues no formamos nuestra personalidad en la infancia, como erróneamente pregonan la psicología y la pedagogía.

Observo asimismo, en muchos de mis pacientes con historiales de suicidio, que ese comportamiento autodestructivo no solo se verifica en esta vida, sino en varias encarnaciones. Son, por tanto, espíritus suicidas. Esto viene a explicar - en muchos casos - el por qué de esa tendencia al suicidio en cualquier adversidad de la vida. Lo mismo ocurre con los drogadictos (adictos a cocaína, marihuana, crack, etc.) y los alcohólicos - muchos también ya fueron consumidores de drogas y bebidas alcohólicas en vidas pasadas). Recuerdo a una paciente que, pese a tener 40 años, no se sentía mujer, persona adulta. Prefería la compañía de los niños, por sentirse mejor e identificarse con ellos.
Vino a descubrir en esta terapia que, en todas sus encarnaciones, había fallecido prematuramente siendo aún pequeña, y solo en una existencia pasada había vivido hasta los 14 años.
Por tanto, nunca había alcanzado la fase adulta o la vejez en sus existencias pasadas. Lo mismo ocurre también respecto a los papeles sexuales: hay hombres y mujeres que nunca fueron del sexo opuesto en sus encarnaciones pasadas. Hay pacientes del sexo masculino que nunca se reencarnaron como mujer en sus anteriores existencias. Esto justifica el por qué de su dureza de hoy, su agresividad, frialdad, excesiva objetividad e insensibilidad, y la falta de ternura y afectividad en el trato con la gente, características de la energía femenina. Lo inverso también ocurre: hay mujeres que nunca se reencarnaron como hombre, de ahí su excesiva dependencia, inseguridad, fragilidad, y su falta de iniciativa, de coraje, de osadía y objetividad, rasgos característicos de la energía masculina. Es el caso de un paciente homosexual, que antes de asumir su homosexualidad (en la vida actual fue casado, tuvo tres hijos; hoy su ex esposa es su mejor amiga, y todos han aceptado su condición) - y aunque nunca ha querido cambiar de sexo - cultivaba veladamente un deseo femenino de vestirse como mujer, ponerse tacones altos, pintarse los labios, maquillarse.

En las sesiones de regresión, llegó a comprender que en la encarnación actual era la primera vez que venía como hombre, pues siempre se reencarnó como mujer en sus vidas pasadas.
Antes de asumir su homosexualidad, sentía, intuía, que había alguien a quien él debía encontrar (no sabía que esa persona a quien buscaba era su alma gemela).
Su mentor espiritual le reveló que, para encontrar a su alma gemela antes era preciso haber asumido su homosexualidad, pues su verdadero amor vino también como hombre en la encarnación actual.

Véase a continuación el caso de una mujer de 30 años, soltera, homosexual, que acudió a mi consultorio para comprender por qué en sus relaciones afectivas sentía unos celos excesivos, miedo de ser abandonada, de perder a su pareja.

Caso Clínico:
Celos excesivos y miedo a entregarse en las relaciones afectivas
Mujer de 32 años, soltera.


La paciente acudió a mi consultorio deseando comprender por qué alejaba a sus parejas con sus celos excesivos. Sentía unos celos enfermizos, paranoicos, no tenía paz, ya que sentía un temor constante a ser abandonada. No comprendía por qué no confiaba en las personas, sobre todo en su actual pareja. No se sentía merecedora de ser amada, por lo cual tenía una autoestima muy baja, y cierto sentimiento de desvalorización. En el aspecto económico, tenía miedo a la carencia, a no tener dinero, a terminar su vida en la miseria.
En la primera sesión de regresión, me relató: Noto muchísimo frío (habla con el cuerpo tembloroso). También mucha soledad. Tengo la impresión de estar en un lugar helado (ella estaba describiendo el umbral - reino de las tinieblas -, que es un sitio gélido y muy oscuro; el sentimiento de soledad que sentía no provenía de ella, sino de un ser espiritual de las tinieblas, habitante de ese lugar).

- Procura imaginar, visualizar una luz grande, intensa y sin límites - Pido a la paciente.
Estoy dentro de esa luz, que imagino blanca y redondeada.

- ¿Sigues notando frío? - Pregunto a la paciente.
Se ha suavizado, ha mejorado un poco, pero mis manos y pies siguen estando helados.

- Pregunta en pensamiento a ese ser espiritual (en esta terapia la comunicación con los seres espirituales, ya sean de las tinieblas o de la luz, se verifica por el pensamiento, intuitivamente) si quiere recibir auxilio, ser conducido a la luz.
No contesta. Le pregunté qué le hice en el pasado, y me respondió: - Tú me abandonaste.

- Pregunta a ese ser cómo lo abandonaste - Pido a la paciente.
Dejando de amarme, ha contestado.

- ¿Qué vínculo había entre vosotros en esa vida pasada?
Tengo la impresión de que ese ser espiritual es una mujer, y está fuera de esta luz en que estoy.

- Pregúntale si en esa relación afectiva tú eras hombre o mujer.
Dice que yo era hombre. Ella está llorando, dice que sufrió mucho cuando yo la abandoné, pues yo no deseaba ningún compromiso.- ¿Cómo murió ella en esa existencia pasada?
"Dice que no se envolvió con nadie más, que acabó por morir en soledad, habiendo contraído una enfermedad del corazón (la paciente me dijo que cuando estaba deprimida, sentía punzadas en el corazón, considerando que tenía algún problema cardíaco, pero los exámenes médicos no acusaron ninguna anomalía). Ella afirma que falleció muy joven, en medio de gran tristeza y profunda soledad. Dice llorando que yo fui muy irresponsable, que no respeté sus sentimientos, que la traicioné con varias mujeres". (Pausa).

- ¿Deseas decirle algo? - Pregunto a la paciente.
"Quiero pedirle perdón, pues no sospechaba que ella me amase tanto (habla llorando).
También quiero decirle que no he jugado adrede con sus sentimientos". (Pausa).

- Pregúntale si tiene algo que decirte - Pido a la paciente.
"Ella está triste, pero no sabe si cree lo que le dije. Le digo que soy sincera, que he dicho la verdad. Digo que fui liviana, que era una irresponsable, pero que no lo hice por mal". (Pausa).

- Vamos a hacer la oración del perdón para enviarle la luz dorada de Cristo - Pido a la paciente.
Con las manos en imposición (palmas dirigidas hacia delante), emanamos la luz de Cristo, visualizando a ese ser de las tinieblas recibiéndola, siendo bañado por esa luz.
Tras la oración, la paciente me dijo: - Ya me siento más tranquila. Veo a esa mujer en medio de una luz dorada, en forma de sol. Siento deseos de abrazarla. Hay otro ser espiritual, un muchacho con túnica blanca. Es un ser de luz, está al lado de ella. Le pregunto si puedo abrazarla. Dice que sí. Estamos abrazadas, llorando, yo le pido perdón nuevamente por lo que le hice, y ella me perdona. (Pausa).
Ahora, el ser de luz la toma de la mano. Ella está despidiéndose, me ruega que ame de verdad y que nunca más juegue con los sentimientos ajenos. Ambos se marchan, entran por un túnel y desaparecen".
En la sesión siguiente, la 3ª y última, la paciente me dijo: "Veo un jardín muy bonito, hay árboles, césped, un lago. Es un lugar muy agradable, de mucha paz, cielo azul (estaba describiendo el plano espiritual de luz).
Veo hombres y mujeres con túnicas blancas, caminando por ese jardín. Es realmente un lugar muy agradable. Permanezco sentada contemplando el lago, percibiendo el ambiente tranquilo y sereno de ese lugar. Ahora veo a un hombre, también joven, cerca de mí. Me invita a ir a una casa. Parece una biblioteca, hay algunas mesas, personas estudiando. El lugar tiene un tono claro y es muy amplio. Él me pide que yo estudie, que me perfeccione en las cosas del espíritu, ya que así podré ayudar mejor a la gente (la paciente hoy trabaja como terapeuta holística)".

- Pide a ese ser espiritual que se identifique - Ruego a la paciente.
"Dice que es un amigo, mi mentor espiritual. También dice que hace mucho tiempo que me conoce".

- Pregúntale por qué sientes esos celos tan excesivos, ese miedo a ser abandonada que no te deja entregarte en tus relaciones afectivas.
"Dice que he venido repitiendo los mismos errores en varias encarnaciones".
- ¿Qué errores?
"De no importarme los sentimientos afectivos".

- ¿Y qué es necesario para superar ese bloqueo emocional?
"Abrirme más al amor, ejercitando la compasión, la ternura, el cariño".

- Pregunta a tu mentor espiritual por qué en la encarnación actual has venido como mujer.
"Dice que he venido para sentir las dificultades que una mujer siente y, así, aprender a ser más sensible, más amorosa y, principalmente, a valorar a las mujeres, ya que en otras encarnaciones no las valoraba".

- Pregúntale cómo está aquella mujer, el ser espiritual que ha sido rescatada de las tinieblas.
"Dice que está recuperándose en el astral superior, todavía llora un poco, pero va a mejorar. Me pide que siga orando por ella. Dice que no soy mala persona, pero que en las existencias pasadas he jugado mucho, no he tenido consideración por los sentimientos de los demás, principalmente por las mujeres".

- Pregunta a tu mentor espiritual por qué hoy estás reencarnado en la condición de homosexual.
"Porque aunque tengo un cuerpo de mujer, mi alma aún se siente atraída por el sexo femenino, ya que siempre he venido como hombre en las encarnaciones pasadas, y en la actual es la primera vez que vengo como mujer. Dice que es un aprendizaje, ya que era necesario sentir, percibir todo cuanto una mujer pasa, y así, aprender a respetar, a valorar el amor, ya que tenía grandes prejuicios respecto de las mujeres. Yo las usaba solo para satisfacer mis instintos, mis deseos carnales, tratándolas como si fuesen seres de segunda categoría. Consideraba que ellas no merecían confianza ni respeto. Por eso mi mentor espiritual me dice que en la vida actual he venido como mujer, para sentir en carne propia lo que es ser mujer".
En la 3ª y última sesión, me relató: "Veo un hombre joven. Es mi mentor espiritual. Es el mismo jardín del astral superior, estamos sentados en un banco, y él parece contento de verme. Dice que le agrada que yo busque mi verdad interior. Pero reitera que es preciso que abra mi corazón. Le ruego que me ayude, pues necesito coraje. Dice que he de desbloquear mi corazón, manifestando mis sentimientos, confiando más en mí y en los demás. También dice que mis celos excesivos vienen de una vida pasada más lejana, en la cual fui abandonada por una mujer. Esa experiencia traumática hizo que me encerrase y, como defensa, me he convertido en una persona insensible, no entregándome afectivamente, a fin de no volver a sufrir".

- ¿Cómo puedes superar esos celos enfermizos?
"Valorándome, cultivando el amor propio. Dice que todos tenemos nuestro valor. Me ruega que no renuncie al amor solo por haber sido en el pasado abandonada por una mujer. Ella me abandonó para estar con otro hombre.

- Pregunta a tu mentor espiritual de dónde viene tu sentimiento de desvalorización, de considerar que no tienes merecimientos, que nadie va a amarte verdaderamente".
Dice que proviene también de esa vida en que me dejaron por otro hombre. Mi orgullo quedó herido, ya no volví a entregarme a nadie, pues sentía mucho enojo por haberme ella abandonado".

- ¿De dónde viene ese temor a la carencia, a perder dinero, a quedar en la miseria?
"Dice que tras ser abandonada sufrí un desequilibrio, ya no quise trabajar, caí en el alcoholismo, perdí todos los bienes que tenía y acabé en la miseria".

- Pregúntale cómo puedes superar ese temor a la carencia, a perder dinero.
"Me pide que busque el equilibrio emocional, conociéndome cada vez más, siguiendo a mi intuición, a mi corazón, ya que no estoy sola, porque él está siempre conmigo. También pide que fortalezca mi fe - mediante las plegarias - creyendo más en mí, en mi capacidad y en los seres espirituales amigos, que son muchos. También dice que he de estudiar más la literatura espiritual, mental y emocional. Que si bien ya la vengo estudiando, he de dedicarme más a ello".

- Pregúntale cuál es tu verdadero propósito de vida y tu camino espiritual.
"Dice que es abrir mi corazón, estudiar más, esclarecerme, vivenciando las experiencias afectivas, ya que así seré más feliz y podré hacer felices también a otros, como terapeuta holística.
Me asegura que siempre estará cerca de mí, y que ayudará en mi proceso de cambio, a fin de que pueda abrir más mi corazón".

- Pregúntale, para finalizar nuestro tratamiento, si tendrás que volver a esta terapia más adelante.
"Dice que si realmente abro mi corazón, ya no necesitaré volver a esta terapia".

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Shimoda
é terapeuta especializado em Terapia de Regressão TRE, com foco em autoconhecimento, transformação emocional e integração de experiências de vida. Atende em seu consultório em São Paulo.
Site: www.osvaldoshimoda.com.br
Tel.: (11) 99286-4497 (agendamentos)
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