La bendición del olvido del pasado

La bendición del olvido del pasado

Autor Osvaldo Shimoda

Assunto STUM WORLD
Atualizado em 09/04/2009 12:26:32


Traducción de Teresa - [email protected]

Muchos espíritas cuestionan la Terapia de Vidas Pasadas diciendo que es peligroso recordar experiencias de vidas pasadas, pues consideran que es una bendición el olvido del pasado. Realmente, ese olvido es providencial, tiene una función, no se produce por casualidad.

La providencia divina crea un mecanismo de defensa psíquica en forma de olvido (amnesia) de las experiencias traumáticas del pasado, ya sean de esta o de otras vidas.

En otras palabras, aquello que nos conviene, lo recordamos; lo que no nos conviene, o sea, todo cuanto genera dolor al recordarlo, lo reprimimos en el fondo del inconsciente, procurando olvidarlo. De esta forma, hay un mecanismo interno de defensa psíquica que entra en funcionamiento automáticamente siempre que algo amenaza nuestra integridad moral y/o emocional. Pero por otro lado, si no revolvemos en las experiencias traumáticas, haciendo que el paciente pueda revivirlas, éste nunca se podrá liberar de su pasado. Es como una herida purulenta. Si no la tratamos, con el tiempo irá agravándose.

Es el caso de un paciente que acudió a mí porque tenía pesadillas constantes por la noche, despertaba gritando, asustado y sudando, pero no recordaba sus pesadillas.
Éstas habían comenzado después de que él hubiese sido secuestrado en São Paulo. Sufría estrés pos-traumático. Generalmente ese estrés se desencadena cuando la persona pasa por experiencias dolorosas, tales como: secuestro, violencia sexual, pérdida de un ser querido de forma violenta (asesinato, accidente de automóvil, etc.).
Las imágenes de la experiencia traumática vuelven de forma recurrente (repetitiva), generando crisis de ansiedad. Pero en el caso de ese paciente, él no recordaba nada de lo ocurrido. Por tanto, los recuerdos de las experiencias del secuestro que acababa de pasar, estaban reprimidas en su inconsciente y se manifestaban en forma de pesadillas constantes mientras dormía. Nadie en su casa (vivía con sus padres y hermanos) conseguía dormir debido a esas pesadillas. En las primeras sesiones de regresión, el paciente lo logró traer los recuerdos de ese secuestro, en función de ese mecanismo de defensa psíquica que lo resguardaba de recordar sus experiencias dolorosas.

Procuré respetar su mecanismo de defensa y esperé a que los recuerdos viniesen espontáneamente. Y fue lo que sucedió.
Solamente en la 4ª sesión de regresión el paciente trajo sus recordaciones con fuerte contenido emocional.
Recordó experiencias muy dolorosas de cuando estaba en cautiverio: recordó que los secuestradores estaban drogados y jugaron a la ruleta rusa con él, entre otras cosas.

Por tanto, el objetivo de la regresión es hacer al paciente recordar su pasado y hacerle vivenciarlo nuevamente, para que pueda librarse de las emociones reprimidas.
En muchos casos, el hecho de que el paciente comprenda la causa de su problema, y gracias a la liberación de la carga emocional negativa – que siempre está asociada a la experiencia dolorosa de su pasado –, por sí solo tiende a curar. Fue lo que sucedió con este paciente. Tras vivenciar nuevamente durante varias sesiones de regresión los acontecimientos dolorosos de su pasado, esos recuerdos ya no volvieron a molestarlo.

Al comienzo de las regresiones, él estaba tenso, encogido, lloraba mucho al recordar el tiempo en que permaneció cautivo. Al final del tratamiento logró traer su pasado, esta vez, sin sentir dolor. Ya no volvió a tener aquellas pesadillas.

El mismo procedimiento terapéutico se aplica en los recuerdos de vidas pasadas. Las recordaciones de acontecimientos traumáticos de vidas pasadas que estaban reprimidos en el inconsciente del paciente, se hacen aflorar a nivel de consciencia, espontáneamente, sin forzarlo a recordar. El pacientes solo permite aflorar los recuerdos que está en condiciones de soportar y bloquea aquellos que aún le hacen violencia.

Es importante poner de relieve que en la TVP el paciente no se acuerda de una vida pasada entera, sino solamente de acontecimientos traumáticos que son los que le están desajustando en el presente.
En este sentido, nunca está de más afirmar que la regresión a vidas pasadas solamente se aplica para fines terapéuticos, con el propósito de ayudar al paciente a mejorar su calidad de vida. Así, no tiene sentido aplicarla tan solo para satisfacer curiosidades fútiles, o al objeto de descubrir si alguien fue una personalidad importante en vidas pasadas.

Quiero además resaltar que no hay citas en el Espiritismo que contraindiquen la regresión de memoria para fines terapéuticos. En los Libros Entre el Cielo y la Tierra y El Mundo Mayor de André Luiz y Memórias de Un Suicida, de Camilo Castelo Branco, aparecen descripciones de casos de regresión.
Los libros La Memoria y el Tiempo y Reencarnación e Inmortalidad, del consagrado autor espírita Hermínio C. Miranda, se refieren también a la regresión a vidas pasadas.

Me gustaría transcribir aquí un e-mail de un internauta que suele leer mis artículos en el Website Somos Todos Um:

Hola Dr. Shimoda, visito regularmente su página web. Confieso que es la página de mejor contenido sobre Terapia de Vidas Pasadas, por lo menos entre las que he visitado. ¡Enhorabuena! Recientemente el maestro espírita Divaldo Franco estuvo en nuestra ciudad (Macapá, Estado de Amapá), y, a pesar de no haber ido a su conferencia, he sabido que el mismo se refirió a sus trabajos en TVP. Soy Psicólogo de formación (ejerzo la profesión desde hace 12 años) y, como actúo en el área de hospital, pretendo especializarme en hipnoterapia y/o Terapia de Vidas Pasadas. Por ello me gustaría que, si es posible, nos indicase un buen Instituto de especialización latu senso, en una o en las dos especialidades descritas. Aquí en Macapá no hay ningún hipnoterapeuta, mucho menos terapeuta en TVP.
Abrazos.
Caso Clínico:
Pacto de Amor Eterno.
Mujer de 32 años, soltera


Acudió a mi consultorio para comprender el por qué de crear obstáculos, disculpas para no envolverse amorosamente con los hombres. Desde niña se decía a sí misma: No he nacido para casarme y constituir una familia. Eso no es para mí.
Cuando un muchacho se interesaba por ella, llegaba a rezar para que él encontrase otra mujer. Por otra parte, cuando se interesaba por un hombre, lo evitaba cuando éste se acercaba a ella, poniéndose disculpas a sí misma que justificasen el no envolverse afectivamente.
Quería comprender además el por qué de estar viva, de vivir. Por el contrario, sentía gran fascinación por la muerte. No encontraba, por tanto, una razón para vivir. Al hacer regresión me relató:

“Veo el retrato de un hombre con bigote, cabellos castaños, piel clara. Tendrá unos 40 años. La sensación que tengo es la de estar sosteniendo este retrato y mirando para él, pero yo no me veo.”
Estoy descalza y mis pies son blancos. Tengo la impresión de tener los brazos apoyados en un secreter, y estar sentada en un banquillo. Es noche, hay un quinqué sobre un trípode de madera. Estoy sola, llevo un vestido muy largo, claro, las mangas son ahuecadas, llevo un chaleco y mis cabellos son negros, con ricitos. Estoy de bruces en el secreter mirando ese retrato descolorido (pausa). Siento nostalgia, mucha nostalgia de ese hombre.” (La paciente empieza a llorar copiosamente).

-Repite algunas veces esa palabra (nostalgia) – le ruego.
“Ahora siento como si el retrato se ampliase” (pausa).

-¿Qué recuerdo te viene acerca de ese hombre? – le pregunto.
“Ese hombre del retrato es mi abuelo materno de la vida actual. No lo conocí, solo lo he visto en una foto que mi madre me ha enseñado. Él fue mi marido de esa vida pasada, pero es bastante diferente de mi abuelo de hoy. Viene nostalgia porque él había muerto en esa vida pasada. Me quedé viuda y me vejo sosteniendo su retrato. Siento mucha tristeza. Él era cariñoso, amigo y compañero. Siento una pérdida muy grande” (llora copiosamente).

-Vuelve antes de esa escena del retrato y mira a ver cómo fue tu vida en esa existencia pasada – le pido (pausa).
“Lo veo andando por una calle de piedras redondas. Él camina con un bastón y lleva una chistera en la cabeza, saluda a las personas con gestos… Pasa un carruaje y hay un jardín al lado. Ahora lo veo despidiéndose de mí, haciendo un gesto con la chistera… Es todo cuanto consigo ver.”

-Pregunta a tu mentor espiritual por qué creas obstáculos para no envolverte amorosamente con los hombres – pido a la paciente.
“Está llegando nuevamente la imagen de mi marido de esa existencia pasada. Él está mirando para mí.”

-¿Cómo es su mirada? – le pregunto.
“Es de tranquilidad, como si supiese la respuesta (pausa). Dice que hemos sellado un trato – de común acuerdo – en el cual hemos pactado no envolvernos con nadie más. Hicimos ese acuerdo aún en vida. Por tanto, él no me libera para que yo me envuelva con otro hombre. (Pausa). Ahora veo también la presencia de otro hombre, un viejo. Él está al lado de mi marido, orientándolo.”

-¿Quién es ese viejo? – le pregunto.
“Es el rabino que nos casó en aquella época. Mi marido cree en las palabras del rabino que le dice que el matrimonio es eterno y, por tanto, nadie debe irse con otra persona”.

-Pide ayuda a tu mentor espiritual para que aleje al rabino a fin de que puedas conversar mejor con tu marido – le pido.
“Veo ahora una mano que sujeta al rabino por el brazo alejándolo de mi marido. El rabino se aleja, pero protestando.”

-Conversa con tu marido y dile que ese pacto se hizo en aquella existencia pasada y que ahora ya no tiene sentido preservarlo, porque ambos están en existencias diferentes (él desencarnado en el mundo espiritual y tú encarnada en el mundo terreno). Ruégale que te libere de ese pacto y que cada cual siga su camino y sean felices – le digo a la paciente. (Pausa).
“Yo le dije además que si él me amaba verdaderamente, entonces que me soltase. Se puso triste, pero accedió. Se volvió de espaldas y se fue.”

-Y tú, ¿cómo te sientes? – le pregunto.
“Me siento aliviada, sin ningún apego. Ahora comprendo también mi fascinación por la muerte. Era la interferencia espiritual de mi marido de esa vida pasada, que deseaba que yo fuese con él para el mundo espiritual.”

Al final de la sesión, ella me dijo que había perdido su tiempo al no buscar un compañero y constituir una familia. Sentía ahora que estaba abierta a una relación amorosa.

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Shimoda
é terapeuta com mais de 40 anos de experiência e 60 mil sessões de regressão já realizadas. Criador da Terapia Regressiva Evolutiva TRE, professor e pesquisador das terapias integrativas e do desenvolvimento espiritual, com atuação dedicada ao estudo da consciência, dos processos terapêuticos profundos e da formação de novos terapeutas. Reconhecido por sua abordagem ética, responsável e acolhedora, Osvaldo Shimoda desenvolveu e estruturou metodologias terapêuticas que auxiliam pessoas em seus processos de autoconhecimento, equilíbrio emocional, expansão da consciência e desenvolvimento espiritual.
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