La Obsesión Espiritual
Autor Osvaldo Shimoda
Assunto STUM WORLDAtualizado em 06/05/2009 14:15:44
Traducción de Teresa - [email protected]
La Obsesión Espiritual como enfermedad del Alma, ya es reconocida
por la Medicina
En artículos anteriores escribí que la Obsesión
espiritual, en su calidad de enfermedad del alma, aún no estaba
catalogada en los compendios de la Medicina, por estructurarse ésta sobre
una visión cartesiana, puramente organicista del ser y, siendo así,
no tenía en consideración la existencia del alma, del espíritu.
Sin embargo, quiero rectificar, actualizar para los lectores de mis artículos
esa información, pues desde 1998, la Organización Mundial
de la Salud (OMS) ha incluido el bienestar espiritual
como una de las definiciones de salud, al lado del aspecto físico, mental
y social.
Antes, la OMS definía la salud como el estado de completo
bienestar biológico, psicológico y social del ser humano y desconsideraba
el bienestar espiritual, es decir, el sufrimiento del alma; tenía, por
lo tanto, una visión reduccionista, organicista, de la naturaleza humana,
no contemplándola en su totalidad: mente, cuerpo y espíritu.
Pero después de la fecha mencionada, ha pasado a definir la salud como
el estado de completo bienestar del ser humano integral: biológico, psicológico
y espiritual. De esta forma, la Obsesión espiritual
ha pasado a ser oficialmente conocida en la Medicina como posesión y estado
de trance, que es un apartado del CID - Código Internacional
de Dolencias - que permite el diagnóstico de la interferencia espiritual
obsesora.
El CID 10, apartado F.44.3 - define el estado de trance y posesión
como la pérdida transitoria de la identidad, con mantenimiento de la consciencia
del medioambiente, distinguiendo entre los normales, o sea, los que se producen
por incorporación o actuación de los espíritus, y los que
son patológicos, provocados por enfermedad. Los casos, por ejemplo, en
que la persona entra en trance durante cultos religiosos y sesiones mediúmnicas
no son considerados enfermedad. En este aspecto, la
alucinación es un síntoma que puede surgir tanto en los
trastornos mentales psiquiátricos - en ese caso sería una enfermedad,
un trastorno disociativo psicótico, lo que popularmente se llama locura
- como en la interferencia de un ser desencarnado de las tinieblas, la Obsesión
espiritual.
Por tanto, la Psiquiatría ya hace distinción entre el estado de
trance normal y el de los psicóticos, que sería anormal o enfermizo.
El manual de estadística de desórdenes mentales de la Asociación
Americana de Psiquiatría - DSM IV - advierte de que el médico
debe tener cuidado para no diagnosticar de forma equivocada como alucinación
o psicosis, casos de personas de determinadas comunidades religiosas que dicen
ver u oír espíritus de personas muertas, porque puede que eso no
signifique alucinación o locura.
En la Facultad de Medicina de la USP, el Dr. Sérgio Felipe de Oliveria,
médico, coordina la cátedra (hoy obligatoria) de Medicina
y Espiritualidad.
En Psicología, Carl Gustav Jung, discípulo de Freud, estudió
el caso de una médium que recibía espíritus por incorporación
en las sesiones espíritas.
En la práctica, aunque el Código Internacional de Dolencias
(CID) sea conocido en todo el mundo, lamentablemente lo que se percibe
aún es que muchos médicos rotulan a todas las personas que dicen
oír voces o ver espíritus como psicóticas y las tratan con
medicamentos pesados durante el resto de sus vidas. En mi práctica clínica,
la gran mayoría de mis pacientes, que son rotulados por los psiquiatras
como "psicóticos" por oír voces (clariaudiencia) o ver
espíritus (clarividencia), en realidad son médiums con desequilibrio
mediúmnico, pero no con desequilibrio mental, psiquiátrico.
Muchos de estos pacientes podrán curarse a partir del momento en que tengamos
una Medicina que lleve en consideración el ser integral.
Por tanto, la obsesión espiritual como enfermedad del alma,
merece ser estudiada de forma seria y profunda para que se pueda mejorar la calidad
de vida del enfermo.
A cuenta de esto, he escrito un artículo en mi sitio web, cuyo título
es "Terapia Médica y Terapia Espiritual: Por qué dividir
si podemos sumar", la importancia de agregar los dos abordajes
terapéuticos.
En ese aspecto, la Terapia Regresiva Evolutiva (TRE) - La Terapia del
Mentor Espiritual - Abordaje psicológico y espiritual breve,
canalizado por mí a través de los Espíritus Superiores del
Astral, fue creada, no para sustituir a la medicina, sino para complementarla.
Explicándolo mejor: la medicina cuida del organismo físico y la
TRE del alma, del espíritu. Esa es mi esperanza, que
las dos puedan un día caminar lado a lado, formando una aparcería,
y quien saldrá ganando será la población.
Caso Clínico:
¿Por qué nunca he tenido novio y no consigo afirmarme en
una relación duradera?
Mujer de 31 años, soltera.
Acudió a mi consultorio tratando de comprender el por qué de nunca
haber tenido novio ni una relación duradera.
Pese a ser una mujer guapa, no despertaba interés en los hombres. Y cuando
lo despertaba, esporádicamente, no le salían más que hombres
casados y extranjeros, que enseguida se desinteresaban y se esfumaban de su vida.
Sentía además mucha tristeza y no lograba dormir a oscuras.
En el gimnasio, con frecuencia, veía una sombra, y tenía la fuerte
impresión de haber alguien detrás de ella.
En la 1ª sesión de regresión, al pedir a la paciente que atravesase
el portón (es un recurso técnico utilizado en esta terapia, que
funciona como un portal de la espiritualidad, y que separa el pasado del presente,
el mundo espiritual del mundo terreno), ella me relató:
"Veo una niebla blanquecina, cerrada (al atravesar el portal es frecuente
que los pacientes hagan regresión y traigan recuerdos de una vida pasada,
en forma de escenas, imágenes, nieblas blanquecinas, grisáceas u
oscuras - que corresponden, respectivamente, a las regiones intermedias del astral
superior e inferior).
Estoy pairando, fluctuando
Veo un hombre nítidamente, lleva una túnica
blanca, que recuerda la figura de Jesucristo. Él también lleva barba
y cabellos largos. A decir verdad, yo lo he visto antes de atravesar el portal.
He visto también una imagen fea, asustadora - era el rostro de un hombre
- después se ha esfumado (en esta terapia el obsesor espiritual de los
pacientes suele manifestarse mostrando el rostro o partes de él; un ojo
o un par de ojos)".
- Pregunta al hombre de la túnica blanca quién es, pídele
que se identifique - sugiero a la paciente.
"Dice que es mi mentor espiritual (ser desencarnado directamente responsable
por nuestra evolución espiritual, también llamado ángel de
la guarda por la Iglesia Católica, y guía espiritual por el Candomblé
y la Umbanda).
Mi mentor espiritual me estaba diciendo que iba a llevarme a un lugar y entonces
apareció otra imagen, un ojo de un rostro feo
pero ha desaparecido.
Ahora él dice que va a llevarme a dónde necesito ir (pausa).
Veo una carretera oscura
Él me dice: 'Esto es lo que necesitas saber'.
En la carretera debía haber paso de coches, pero está vacía
y es de noche.
Parece una autovía
ahora él me ha llamado para que vaya con
él nuevamente, dice que va a enseñarme otra cosa (pausa).
Parece un accidente
y hay una mujer. Ella lleva un pañuelo en la
cabeza, pero no está en esa autovía. Yo la veo en otro lugar. Ella
llora de desesperación
parece que ha perdido a alguien, creo que
ha sido en ese accidente.
Veo además un coche plateado todo destruido, retorcido. Ella ha perdido
a alguien en ese accidente".
- Procura saber a quién ha perdido - ruego a la paciente.
"A su hijo
y continúo viendo la autovía."
En la segunda sesión de regresión, antes de que comenzásemos,
la paciente comentó que la escena de aquella autovía no se le iba
de la cabeza, aún veía nítidamente aquellas imágenes.
Comentó también que cuando conduce tiene tendencia a correr bastante.
Siempre le decían que ella corría mucho, pero nunca lo ha admitido.
No obstante, al salir de la primera sesión de regresión, al conducir,
se fijó por primera vez en que realmente corría bastante.
Al hacer regresión la paciente relató:
"Veo nuevamente aquella niebla blanquecina. Estoy en medio de ella
veo a mi mentor espiritual. Sonríe y me dice: '¡Vamos, tienes que
curarte! Aquel accidente lo has provocado tú en vida pasada'.
- Pregunta a tu mentor por qué has provocado ese accidente - Pido a la
paciente.
"Veo dos coches en aquella autovía corriendo en sentido opuesto, con
las luces largas.
Yo corría demasiado, era de noche en aquella autovía (pausa). Ahora
mi mentor espiritual y yo estamos en un camino, hay maleza a ambos lados. Está
amaneciendo
caminamos mirando al suelo de tierra (pausa).
Apareció la imagen de una mujer morena, de cabellos largos. La veo de la
mano de una persona
es un muchacho, aparece cabizbajo para mí. Yo
no lo conozco (en realidad la paciente no lo reconoce a causa del 'velo del olvido'
del pasado que le impide recordar la experiencia de esa vida pasada).
Él va vestido con una camiseta negra, pantalón jeans, tiene el cabello
liso, y entre 20 y 25 años. Ese muchacho está tendido en ese suelo
de tierra, con los ojos cerrados.
Estoy de pie, cerca de su cabeza.
Él está acostado y no se mueve, en ese lugar de maleza a donde mi
mentor espiritual me ha llevado.
Veo su cuerpo en blanco y negro y la imagen del lugar está en color. (Pausa).
Ahora lo veo de bruces; siento (la paciente lo intuye) que él está
herido, pero no veo sangre".
- Descubre quién es ese muchacho - ruego a la paciente.
"Mi mentor me responde: 'Era un novio, tenía planes y los has interrumpido.
Aquella señora de pañuelo a la cabeza que has visto en la primera
sesión de regresión era su madre. Por tanto, ese ha sido el chico
muerto en el accidente, en la colisión de vehículos. La muchacha
que has visto de la mano con él era su novia, iban a casarse (pausa)'.
Dr. Osvaldo, oigo al muchacho diciendo que tengo que pagar por esto. Mi mentor
dice que tengo que arrepentirme por lo que hice, y que mi curación depende
de eso. Aclara que ese chico, mi obsesor espiritual, me acompaña a donde
quiera que yo vaya. Es él quien está provocando mi fracaso amoroso,
porque no se conforma con que le haya quitado la vida en ese accidente de coche
en la vida pasada. Él está caído en el suelo, pero veo su
rostro mirándome con ira.
Mi mentor espiritual me dice que en ese accidente he salido ilesa, no me ocurrió
nada. Dice además que ese chaval no llevaba puesto el cinturón de
seguridad y, debido a eso, fue lanzado hacia fuera de su coche y cayó en
aquella maleza, al margen de la autovía. Él iba a ser médico
y era hijo único. Su madre todavía hoy rinde culto (reza) a su imagen".
- Pregunta a tu mentor espiritual en que época ocurrió ese accidente
- pido a la paciente.
"Dice que ha sido dos vidas antes de la actual. Dice que antes de que ocurriese
el accidente, yo conducía mi coche a alta velocidad, manipulando la radio,
lo cual acabó por distraerme."
- ¿Eras hombre o mujer en esa vida pasada? - Pregunta a tu mentor espiritual.
"Dice que era hombre, y que estaba embriagado, por eso iba corriendo demasiado.
Por tanto, las causas del accidente fueron la excesiva velocidad, la distracción
y la embriaguez (pausa).
El muchacho me está diciendo que me quiere para él ya que se siente
solo por haber perdido su amor."
- Pregunta si tu mentor espiritual tiene algo más que decirte - ruego a
la paciente.
"Me dice nuevamente: 'Es preciso que te arrepientas, ese joven quiere que
permanezcas en soledad, tal como él'.
Él ha esperado a tu encarnación actual para hacer esto, y la madre
de él alimenta su espíritu".
- ¿Cómo hace ella eso? - Pido a la paciente que pregunte a su mentor.
"Manteniendo su ira, el deseo de vengarse de mí
la veo en un
cuartito rezando. Mi mentor dice que en la vida anterior a la actual, yo aún
me reencarné como hombre. Entonces, ese muchacho esperó a que yo
viniese como mujer en la vida actual porque como no podía tener a su novia
de vuelta, me ha querido para sustituirla.
Por tanto, él sabía que en la encarnación actual yo iba a
sufrir tanto como él si me quedase sola, sin novio alguno."
Al final de esta sesión le rogué que hiciese la oración del
perdón para ese chico.
A la sesión siguiente (tercera y última), la paciente comentó
que en dos momentos, cuando estaba haciendo la oración del perdón,
levantó las manos - en imposición - irradiando la luz dorada de
Cristo para ese muchacho, pero sintió sus manos temblando y los brazos
pesados, como si alguien estuviese impidiendo la irradiación.
En otro momento, sintió que no era ella quien estaba leyendo la oración.
Se lo aclaré diciendo a la paciente que es común, al leer la oración
del perdón, que el obsesor espiritual participe en la oración.
En la última sesión, al hacer la regresión, la paciente me
relató:
"Veo nuevamente aquella niebla blanca, voy vestida con una túnica
dorada, estoy descalza, con la misma apariencia física de la vida actual
(pausa).
Veo ahora un jardín vasto, muy verde, con césped, no tiene árboles,
es de día, hace sol. Yo me siento bien, es un lugar bonito (pausa).
Veo un hombre, pero está bastante lejos, no consigo acercarme a él."
- Mira a ver quién es ese hombre - pregunto a la paciente.
"Mi mentor espiritual me dice que ese joven es un regalo, que está
destinado a mí (es común también que en esa terapia, además
de la regresión de memoria, el mentor haga una progresión, o sea,
una revelación futura, caso lo considere necesario). Pero afirma que solo
depende de mí aproximarme a ese muchacho.
Él me aclara que yo no estoy consiguiendo aproximarme a él porque
tengo que hacer mi parte, que es guiar a mi obsesor espiritual hacia la luz. Dice
además que el obsesor espiritual ya se siente más calmo, pero que
he de continuar con la oración del perdón. Lo refuerza diciéndome:
'Es preciso que te arrepientas'.
Yo le pregunto de qué forma puedo arrepentirme
¿cómo
se hace eso?
Dice que el arrepentimiento viene del alma, y que voy a sentirlo. Cuando me arrepienta
desde el fondo de mi alma, de mi corazón, todo va a cambiar en mi vida
y que solo así, definitivamente, voy a liberarme de mi obsesor."
- Pregunta a tu mentor de dónde proviene tu tristeza - pido a la paciente.
"Dice que esa tristeza en gran parte viene del obsesor, pero de mí
también."
- Pregúntale por qué tienes dudas acerca de si todo esto no es imaginación
tuya, una fantasía
(la paciente me preguntó al final de la
sesión anterior si todo cuanto ha traído hasta ahora como contenido
de la regresión, no sería una fantasía, producto de su imaginación).
"Dice que en el fondo sé que todo esto no es una fantasía,
y que no es de hoy su charla conmigo (pausa).
Estoy de acuerdo con él, realmente yo escucho una voz dentro de mi cabeza
que habla conmigo. Yo creía que era algo de mi pensamiento."
- Pregunta a tu mentor espiritual cómo puedes distinguir entre lo que es
un pensamiento tuyo y uno que viene de él - pedí a la paciente.
"Él responde que es a través de los sentimientos; por tanto,
dice que yo siento cuando es él. Aclara que cuando es mi pensamiento no
hay un diálogo. Y cuando es él, hay un diálogo muy claro,
inconfundible".
- ¿Por qué entonces tú has cuestionado en la terapia si fue
una fantasía, una imaginación, ese diálogo con él?
- Pregunto a la paciente.
"Dice que era porque yo aún no había despertado mi conciencia.
Pero afirma que ahora ya he despertado".
- Pregunta a tu mentor si debemos o no continuar con el tratamiento - pido a la
paciente.
"Dice que no es preciso, ha sido lo suficiente, pues lo que tenía
que saber en esta terapia ya lo he sabido.
Ahora sé de dónde viene mi problema. Él está despidiéndose,
se marcha."








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