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Los ojos y los movimientos, la atención y las cosas que hacemos


Traducción de Teresa - teresa_0001@hotmail.com

Poca gente presta atención a la importancia que los ojos tienen en nuestra vida. Solo cuando nos parece que no vemos muy bien les prestamos un poco de atención, vamos al oculista, el cual receta gafas, la visión mejora un poco y ya está… llevaremos gafas el resto de la vida, y sin hacer mucho caso a los ojos. Pero todos nuestros movimientos tienen que ver con nuestros ojos, al igual que la atención y que las cosas que hacemos.

Comencemos por las cosas que hacemos, transmitiendo las informaciones del gran José Ângelo Gaiarsa: “Solo actuamos de hecho a partir de lo que vemos. ¿Quieres un ejemplo: Tú oyes un gran ruido cerca de ti, pero no haces nada antes de mirar qué ha pasado. Y entonces sí, sales corriendo o no… Y si percibes un fuerte olor a quemado, ¿qué haces? Sigues el olor y vas mirando a ver si algo se está quemando. Y solo después de hacer esto, harás alguna otra cosa. Y así pasa con todo en nuestra vida”.

Y ahora vamos a la influencia de los ojos en nuestros movimientos. Sentado como estás, gira la cabeza hacia un lado, siempre despacio, y también fija el punto más atrás que logras mirar.
Ahora, mantén los ojos fijos hacia delante, y gira la cabeza nuevamente hacia un lado, y después hacia el otro. Vaya, el movimiento se ha reducido bastante ¿no? ¿Por qué? ¿Qué te parece? Repite el movimiento algunas veces, hacia ambos lados.

Ahora vamos a complicarlo un poquito más: gira la cabeza hacia un lado y al mismo tiempo gira los ojos hacia el otro lado. Se ha puesto más difícil todavía ¿cierto?
Repítelo varias veces hacia ambos lados.
Y ahora haz el movimiento de girar la cabeza, con los ojos acompañando ese movimiento, cómodamente. Caramba, el movimiento se ha hecho bastante más amplio que la primera vez, ¿no? Haz el giro hacia el otro lado y observa que ocurre lo mismo. ¿Por qué? Porque los ojos tienen fuerte influencia sobre todos nuestros movimientos. Si te observas de pie, andando hacia un lado y hacia otro, vas a percibir que es bastante difícil saber qué es lo que se mueve antes, si los ojos, o las piernas, o la cadera, o las rodillas (depende de qué movimiento haces)… ¿Te das cuenta?

‘¡Presta atención, niño!” Cuando las profesoras dicen esta frase, de hecho debieran decir ‘¡Niño, mira hacia acá!” Porque la atención también depende totalmente de los ojos. Prueba, en una conferencia o curso al que asistas, a entrar en el aula y no observar nada. Entonces el conferenciante empieza a hablar, pero tú no miras para él, ni para ningún detalle de la sala. Vas a oír la voz del conferenciante, pero no vas a comprender casi nada. Porque sin mirar para todo en el local donde estamos, y después para puntos específicos, no seremos capaces de prestar atención a nada, y por consiguiente, nada entenderemos (pero haz esto solo durante unos pocos minutos, claro).
Y por esto divulgamos mucho los ejercicios para los ojos. A veces nos preguntan: ‘pero ¿ver no es una cosa natural?’ Claro que sí, pero permanecer 12 horas o más ante un computador ¿es una cosa normal?
¿Habéis practicado el ‘palming’, el ejercicio que destaqué en el artículo pasado? Aquel de calentar las manos y colocarlas sobre los ojos cerrados, pero sin tocarlos, y permanecer así unos cinco minutitos mirando, o imaginando, el negro más negro que hayas visto en la vida.
Ese ejercicio relaja los ojos y relaja todo el cuerpo (por eso hazlo sentado cómodamente, y apoya los brazos sobre libros o cojines para no tensar los hombros y el cuello), porque los ojos son la parte de nuestro cuerpo más difícil de relajar, quizá por el uso excesivo que hacemos de ellos (y eso cualquier masajista o terapeuta energético lo percibe al tratar a sus clientes: el cuerpo se relaja mucho más rápido que los ojos. Y cuando los ojos se relajan, el resto del cuerpo se relaja total y fácilmente).

Ahora, otro ejercicio más, que en el método Bates recibe el nombre de El Gran Volteo. Simplemente de pie, piernas un poco abiertas, giras hacia un lado, con el brazo estirado hacia delante y el pulgar indicando hacia arriba, y hacia el otro, con los ojos acompañando al pulgar (puedes ayudar el movimiento elevando el talón del pie del lado contrario al del giro).
Este ejercicio también relaja bastante los ojos, y el cuerpo, y es bueno para la miopía. Y tú puedes adaptarlo y hacerlo sentado, principalmente después de echar mucho tiempo frente al computador. Unos cinco minutos de ese ejercicio, de pie o sentado, ya está muy bien.
(Puedes aprender otros ejercicios buenos para mejorar la salud de los ojos y relajar el cuerpo en nuestro libro Yoga para los Ojos. Y también en el DVD Yoga en el Computador, que tiene también muchos ejercicios para el cuerpo y para los ojos de quienes permanecen muchas horas ante el computador).


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roberto
Roberto Inácio é jornalista, foi publicitário, radialista, é diretor-proprietário do Jornalternativo e é autor do livro Yoga para os Olhos e do DVD Yoga no Computador. É terapeuta energético e dá cursos de Pranaterapia e Radiestesia.


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