Menu

Más Arriba del Sexto Piso

por Jaime Benedetti em STUM WORLD
Atualizado em 06/06/2008 12:43:50


Traducción de Teresa - [email protected]

Una amiga me preguntó si realmente existen la magia negra, la macumba, los trabajos hechos y otras cosas ruines, y si creo en eso. Yo le contesté: ¡Sí, existen, y yo creo en eso! Ella me preguntó: Y eso ¿se pega y hace daño? Yo contesté: ¡Sí, se pega y hace mucho daño! Ella dijo: Entonces ¿qué debo hacer para defenderme de esas cosas? Yo respondí: “¡Más arriba del Sexto Piso!” Ella se extrañó y preguntó: ¿Cómo es eso? Le dije: Voy a contarte un cuento y al final te explicaré qué debes hacer para librarte de esas cosas que tanto pavor te dan!

“El señor Pedro es un triunfador; tiene una empresa que va muy bien; paga bien a sus empleados; tiene una linda vivienda; un bello apartamento en la playa; coches del año; vive muy bien con su esposa y sus 3 hijos; practica mucha caridad; ayuda a mucha gente; viaja mucho, cuida bien de su cuerpo practicando deporte ¡y está siempre de buenas con la vida!

Roberto no se conforma con que al señor Pedro le salga todo bien, posea tantos bienes, esté siempre feliz de la vida, y en cambio él no tiene nada, sólo deudas, vive en una casa alquilada desde hace más de 30 años, trabaja en una empresa mediocre y gana una miseria; su mujer está siempre enferma y a los hijos no les gusta estudiar y tampoco trabajan. ¡Él no se conforma de manera alguna con que una persona pueda ser tan feliz y exitosa y otra tan “desgraciada”!

Cierto día Roberto decidió que la cosa no podía continuar de esa manera y contrató a unos chicos alborotadores que, por un dinerito hacían lo que fuese, y les pidió lo siguiente: “Voy a daros un saquito de piedras (representa simbólicamente las magias, las macumbas, los trabajos hechos) para que se las arrojéis al señor Pedro y por esto os pagaré un real (representa el pago por los trabajos) a cada uno de vosotros.” Pasados algunos días, los chicos volvieron y le dijeron que no habían acertado a darle al señor Pedro de forma alguna. ¡No tuvieron éxito en el intento!

Roberto quedó arrasado y decidió proporcionarles otro saquito de piedras, pero uno de los chavales le dijo que solamente harían el trabajo por cinco reales para cada uno de ellos. Roberto – ciego por la envidia y por el odio – se mostró conforme con la cuantía solicitada. Algunos días más tarde los críos volvieron a estar con Roberto y le dijeron: ¡Nada! ¡No acertamos a darle! ¡Hemos tirado todas las piedras en vano!

Roberto pensó, pensó y dijo: “Os daré ahora algunos sacos de tomates podridos para que se los arrojéis ¡y estoy seguro de que esta vez todo saldrá bien!” El niño mayor definió que ese trabajo costaría veinte reales para cada uno de ellos. Si no les diese esa cuantía no harían el trabajo. Roberto – ya nervioso y totalmente ignorante de las Leyes – no atendió a las señales y pagó el precio estipulado. Tras algunos días, angustiado y ansioso, fue en busca de los chicos, quienes le dijeron: Nada de nada, no hemos conseguido ni siquiera manchar a ese hombre. Roberto despotricó: “Vosotros no servís para nada, no valéis nada, sois todos unos malandrines sinvergüenzas, no sabéis hacer nada bien. ¡Fuera de aquí!”

Los chavales salieron corriendo y les dio mucha rabia y decidieron vengarse de Roberto. Recogieron todas las piedras y los tomates podridos que aún estaban en el suelo y lo arrojaron todo contra la casa de Roberto, rompiendo todos los cristales, las tejas, manchando toda la fachada y se admiraron de la facilidad con que llevaron a cabo este trabajo!

¡Roberto se enfadó mucho! Salió descontrolado y decidido a alcanzar al señor Pedro con sus propias manos. Se dirigió agitado a la dirección del señor Pedro y llegando allí comprendió abismado por qué los chavales no habían conseguido alcanzarlo: Él vivía “Más Arriba del Sexto Piso” del edificio, lo cual lo convertía en inalcanzable.
Quedó muy decepcionado y sintiéndose impotente volvió la espalda y decidió cuidar de su propia vida y olvidar al tal señor Pedro.

¡Esas cosas funcionan de la misma forma tanto en el mundo visible como en el mundo invisible!
¡Esa es la “Ley del Retorno” o “Acción y Reacción!”

Nunca debemos olvidar que para defendernos de las cosas ruines, de las maldades, de la envidia, del odio, de las macumbas, de las magias negras, de la ignorancia de las personas que desean hacernos daño es necesario e imprescindible que permanezcamos siempre “Más Arriba del Sexto Piso” o sea, estar siempre con nuestros pensamientos en las cosas del bien, proceder siempre con valores elevados y con ética, mantener nuestro nivel de conciencia en un plano superior. ¡Solamente de esa forma nos defenderemos y nada ni nadie podrá alcanzarnos!”

El sexto piso, claro que simbólicamente, representa el caminar en la vida con nuestro corazón expandido, llevando amor, armonía y compasión a nuestro alrededor.
¡Estemos siempre en nuestro nivel de conciencia “Más Arriba del Sexto Piso”!


estamos online   Facebook   E-mail   Whatsapp

Gostou?   Sim   Não  
starstarstarstarstar Avaliação: 5 | Votos: 1


Leia Também

Acima do Sexto Andar


jaime
Jaime Benedetti é uma pessoa comum como você e esta foi a maneira
que ele encontrou de falar a todo mundo
daquilo que considera muito importante. A Vida!
Visite meu Site

Deixe seus comentários:



Veja também

As opiniões expressas no artigo são de responsabilidade do autor. O Site não se responsabiliza por quaisquer prestações de serviços de terceiros.


 


Siga-nos:
                 


© Copyright 2000-2024 SomosTodosUM - O SEU SITE DE AUTOCONHECIMENTO. Todos os direitos reservados. Política de Privacidade - Site Parceiro do UOL Universa