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Ojos serenos en medio de la tempestad

por Wagner Borges
Ojos serenos en medio de la tempestad
Publicado dia 03/09/2009 14:18:59 em STUM WORLD

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Traducción de Teresa - [email protected]

(Cuando los Corazones se Encuentran en el Cimborio Celeste)

Hoy, cuando cayó la noche, la tempestad se hizo y el cielo se llenó de esplendores.
Los rayos danzaban en la negrura del cielo, mientras los truenos rimbombaban su poder sonoro en la atmósfera.
¡La fuerza de la Naturaleza es impresionante! Es belleza salvaje, sin cabestro.
Contemplando la fiesta natural en el firmamento, quedé una vez más y pensé en las cosas del espíritu. Pensé en el Poder Invisible que creó la tormenta y que es dulce calma infinita. El mismo Poder Secreto que creó mis ojos, que miran la tempestad, y mi corazón que la aprecia.

Pensé que, más allá de al atmósfera y sus fenómenos que tanto me encantan, el mismo Poder Inconmensurable continuaba presentando el espectáculo de sus infinitas luces brillando en el cimborio celeste.
Sentí que mis ojos brillaban en medio de la noche oscura, tal cual las miríadas de estrellitas en la inmensidad sideral. Ellas y yo, fruto del mismo Poder Engendrador de todas las cosas.
Entonces, junto al chispazo de un nuevo rayo, un pensamiento estalló en mi mente: ¿será que otros ojos estarán brillando allá arriba, también encantados con la belleza de la tempestad? Sorprendido con tal idea, fui hasta el balcón y abrí la ventana. El viento y la lluvia saludaron mi rostro con una fuerte ráfaga y realizaron un pandemonio en los papeles que estaban en la mesa. Pero yo no me preocupé con eso, tan solo miré hacia arriba.

Y permanecí allí durante un buen tiempo, recibiendo a los elementos de la naturaleza como a hermanos míos, admirado, y ponderando sobre los otros hermanos más allá de la atmósfera, allá arriba, en sus naves relucientes, también encantados con el mismo Poder Generador de todas las maravillas.
En medio de la noche, entre la tempestad y el cimborio celeste, nuestras miradas se cruzaron espiritualmente, brillando entre los pensamientos.
De la misma manera que el viento y la lluvia me saludaron en una ráfaga limpia y fresca, yo saludé en silencio a aquellos otros ojos, de corazón a corazón, en el lenguaje del Amor Que Ama Sin Nombre.
Aquellos otros ojos, tan encantados cuanto los míos.
En el centro de la noche me quedé, una vez más, maravillado con la tormenta.
Maravilla de las maravillas: en medio de ella, la calma espiritual.
Y, en algún lugar, en el espacio sideral, los ojos que yo no vi, pero mi corazón sintió.
En silencio, permanecí allí con los elementos de la naturaleza, admirado y leve, con los dos ojos iguales a diamantes.
(Estos escritos me fueron inspirados espiritualmente por un escritor extra-físico*. Fui despertado en mitad de la noche para trazar esas palabras rápidamente).

- Nota:
Sobre ese escritor extra-físico, se ruega ver el texto Viajando en el Fuego Dulce y Arrebatador enviado anteriormente. Link al final del texto.

Flexibilidad: El arte de vivir

(Aprendiendo a Enfriar el Hervor de las Emociones)

En la vida, las cosas son como tienen que ser. No siempre sucede lo que se quiere.
Todo es posible, dentro de la relatividad de las posibilidades y de las percepciones. Lo que conmueve a uno, puede irritar a otro.
Las cosas de la vida son como la cola de un borrico: se balancean para allá y para acá…
Quien es radical en la postura – filosófica, religiosa, humana o espiritual – baila feamente en las pistas de la relatividad.
En la naturaleza, nada es fijo; todo vibra, todo cambia. La única cosa inmutable es la ley cósmica de que todo cambia.

La flexibilidad es la gran firmeza, como enseñaban los antiguos sabios taoístas. Por ello, el bambú joven no se quiebra con el viento: es flexible. Pero el bambú viejo está reseco y duro; con el viento, se quiebra fácilmente.
Los antiguos iniciados celtas también enseñaban algo parecido y ponían como ejemplo didáctico, el instinto de la tarántula, al tejer su tela. Esa araña, una de las más venenosas entre los arácnidos – sujeta las puntas de su tela en pequeñas plantas o ramas flexibles. Así, cuando el viento sopla contrario, su tela no se rompe, pues su base no es rígida. La tela incluso se balancea mucho, como consecuencia de las ramas a que está atada, pero no se rompe. ¡En la flexibilidad de sus bases está la firmeza!
Por ende, quien es rígido en las cosas de la vida corre el riesgo de quebrarse feamente. Como dice el refrán popular: ¡Nunca digas nunca!
No lleves las cosas para el lado personal, ni dramatices lo que sucede. Ciertos eventos ocurren debido a la relatividad de las posibilidades. Todo es posible. Por eso, abre la mente.

Ahora hace calor; más tarde soplará el viento; y después, vendrá la lluvia. Eso nada tiene que ver contigo, sólo son las formas de la naturaleza y sus ciclos vitales. Estés presente o no, el mundo continuará girando sin parar… ¡Que rías o que llores, la naturaleza es a su modo! Entonces ¿de qué sirve agitarse y protestar porque el tiempo no está como tú quieres?
Y, dentro de ti mismo ¿no es así también?
Hay momentos en que estás bien caliente, muy irritado. En otros, frío, desinteresado. Y, a veces, llueve torrencialmente en tus ojos – llanto. Presta atención: la naturaleza no tiene nada contra ti. Cerciórate: no eres víctima de cosa alguna.
Cuando llegare el viento, sé como el bambú jovencito: balancéate, ¡pero no caigas! Romperte ¿para qué? Y cuando tejieres pensamientos e intenciones en tu mente, que sus bases sean flexibles.

Ahora hace calor; más tarde soplará el viento; y después vendrá la lluvia. De la misma forma, ahora estamos en primavera; pronto llegará el calor del verano; después el otoño refrescará la atmósfera; y, finalmente, el frío llegará con el invierno. Y todo cuanto nace, vive y crece, fenecerá al final del ciclo… Y vivirá más allá, en otros ciclos astrales, siempre continuando…
¡La naturaleza es lo que es! Que rías o que llores, todo pasa…
Y, la próxima vez que el viento de la vida venga de frente contra ti, ¿cuál será tu reacción? ¿Bambú viejo y rígido? ¿O bambú nuevo y flexible? ¿Tejedora con bases fijas? ¿O la sabiduría de la tarántula en las bases flexibles?
Conéctate: ¡nada de tempestad en vaso de agua! Da un tiempo a la agitación y a tu irritabilidad. ¡Enfría ese hervor!
Conéctate: puede ser que haya viento fuerte por ahí… ¡o no! ¿Quién sabe?
Parodiando a los espíritus de la Compañía del Amor) te digo: el mantra de hoy es ¡OM Bambú joven OM!


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Sobre o autor
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Wagner Borges é pesquisador, conferencista e instrutor de cursos de Projeciologia e autor dos livros Viagem Espiritual 1, 2 e 3 entre outros.
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