Resignación o pasividad
Autor Osvaldo Shimoda
Assunto STUM WORLDAtualizado em 08/04/2020 11:34:52
¿Qué es posible cambiar en tu vida y qué no es posible?
Cuando era psicoanalista, no aceptaba la palabra resignación y tampoco comprendía su verdadero significado. Consideraba que resignación y pasividad eran sinónimas; no hacía, por tanto, distinción entre esas dos palabras.
Era bastante ignorante, obtuso, en lo referente a los temas ligados a la espiritualidad, pues me faltaba esclarecimiento e incluso vivencia, experiencia, de la realidad extra-física.
Como psicólogo, había sido ejercitado, preparado para lidiar con lo psicológico y lo emocional del ser humano, pero no con su parte espiritual. Solo he llegado a comprender la diferencia entre los dos términos cuando en las sesiones de regresión he empezado - a través de los pacientes - a charlar con sus mentores espirituales (ser desencarnado directamente responsable por nuestra evolución espiritual) y, con ello, a recibir sus sabias orientaciones de lo que era posible modificar en la vida de los pacientes y de lo que no era posible.
La literatura de auto-ayuda defiende la idea de que tú eres la causa de todo, eres el amo de tu propio destino; siendo así, responsable al 100% de cambiar tu destino.
No obstante, según el sabio aforismo médico 'Cada caso es un caso', y después de haber conducido más de 8000 sesiones de regresión, estoy de acuerdo solo en parte con esa tesis, porque nuestro libre albedrío, la libertad de elección, va a depender de los actos que hemos practicado en el pasado y, en especial, en vidas pasadas.
Por tanto, si hemos practicado actos negativos o perjudicado a otras personas, vamos a crear karmas (débitos). En ese aspecto, cuantos más karmas adquirimos, menor será nuestra autonomía, la libertad de elegir qué vida queremos tener.
Como contrapartida, los actos buenos, benevolentes para con el prójimo, nos otorgarán mayor autonomía.
Por eso es corriente que en la TER (Terapia Regresiva Evolutiva) - La Terapia del Mentor Espiritual - Abordaje psicológico y espiritual breve, canalizado por mí por los Espíritus Superiores del Astral, el mentor espiritual del paciente le revele que su período de probación (prueba) está llegando al fin; por eso, le pide un poco más de paciencia, ya que su camino va a abrirse.
Muchas personas desconocen (o no creen) que la Tierra es un planeta de pruebas y expiaciones, que estamos aquí para trabajar nuestras almas por los errores cometidos en existencias pasadas, pues todos somos espíritus en evolución.
Así, estamos siempre sometidos a prueba por la espiritualidad (espíritus superiores del Plano Mayor) a fin de que podamos llevar a cabo nuestro aprendizaje.
En cierta ocasión una paciente acudió a mi consultorio quejándose de que no prosperaba, pues, como cajera en un banco, no lograba satisfacer sus compromisos, estaba siempre endeudada (tenía que mantener a dos hijos menores, siendo viuda).
Para agravar la situación, detestaba su profesión, se ponía particularmente enfadada cuando una persona - no esclarecida - confundía la profesión de banquero con la de bancario. Explicaba ríspidamente que el banquero era el patrón, el dueño del dinero, y ella era bancaria, la empleada, que ganaba un salario diminuto, y que el dinero que traía entre manos era de los accionistas del banco.
Al pasar por la regresión de memoria, su mentor espiritual le mostró una escena de una vida pasada en que ella era un empleado de confianza de un hombre rico, y le había robado llevándose toda su fortuna. Por eso, le aclaró, en la vida actual ella había venido como cajera de banco, nuevamente para lidiar con el dinero ajeno. Era, por tanto, una prueba, para saber cómo iba reaccionar esta vez. Terminó diciendo que su camino solo iba a abrirse al terminar el período de probación.
Caso Clínico:
¿Por qué hasta hoy no he conseguido realizar mi sueño de ser aviador?
Hombre de 32 años, soltero.
El paciente acudió a mi consultorio tratando de comprender por qué no conseguía realizar su sueño de ser aviador (piloto de aviación comercial), lo cual anhelaba desde pequeño. No lograba su objetivo debido al factor económico, pues esa carrera requiere una alta inversión. Esto le hacía sentirse frustrado e infeliz. Leía muchos libros de auto-ayuda, hacía mentalizaciones, pensamientos positivos, visualizaciones, pero todo en vano, pues no llegaba a conseguir lo que quería.
Al hacer regresión el paciente me relató: Veo un hombre con túnica blanca, tiene un rostro expresivo, barba escasa, medio calvo, solo tiene cabello en los laterales. Tiene las manos unidas (juntas), en posición de plegaria. Él solamente me observa, no dice nada, está serio, las mangas de su túnica son largas.
- Pide a ese ser espiritual que se identifique - Ruego al paciente.
Él contesta que es mi mentor espiritual. (Pausa).
- Pregúntale si tiene algo que decirte - Pido nuevamente al paciente.
¿Qué cosa puedo decirte? Contesta él.
- Pregunta a tu mentor espiritual por qué hasta hoy no has logrado realizar tu sueño.
Dice que yo ya lo sé. Pero yo no lo sé, explica el paciente (Pausa).
Ahora me viene una escena, una experiencia que me ocurrió hace dos años, tratando de malos modos y arrogantemente a unos trabajadores más humildes en la empresa donde trabajaba. (Pausa).
Mi mentor espiritual me dice: En la vida pasada eras una persona de posibles, tenías poder, éxito, pero tratabas mal - lo mismo que hoy - a los más humildes, de forma arrogante, prepotente.
Por eso tienes que aprender a ser más humilde, a tratar mejor a las personas, empezando por tu padre. Hasta hoy le echas la culpa por no haberte ayudado económicamente en el curso de piloto. Pese a que dices que él solo te dio lo básico - casa y comida -, tu padre nunca ha dejado faltar nada en tu casa, hizo lo mejor que pudo, dentro de sus posibilidades.
Debes tener más buena voluntad, pues cuando tu padre te pide algo, lo haces de mala gana. Pero ¿por qué?
Porque tú solo quieres recibir, no quieres dar nada a cambio; esto se llama egoísmo. Necesitas aprender a cultivar el sentimiento de gratitud, ser más bondadoso, más generoso; por tanto, tener más buena voluntad para con los demás. Tu actitud mezquina de no dar nada a otros también se verifica en lo que se refiere al afecto, al cariño. Recuerda que en la vida todo es una cuestión de trueque, nada viene gratuitamente, todo es merecimiento. Por eso, para que logres concretizar tu sueño, tendrá que haber un canje, o sea, abrir mano de algo.- ¿De qué tengo que abrir mano? - Pregunta el paciente a su mentor espiritual.
De tu egoísmo y arrogancia. Tendrás que ser más humilde, tener buena voluntad para con las otras personas, tratándolas mejor, principalmente a tus padres. Esas son las lecciones de vida que tendrás que aprender. El mentor espiritual se está despidiendo, hace una reverencia con las manos unidas. se está marchando.








in memoriam