Rompiendo con las creencias del pasado

Rompiendo con las creencias del pasado

Autor Osvaldo Shimoda

Assunto STUM WORLD
Atualizado em 19/10/2007 14:28:32


Traducción de Teresa - [email protected]

“Todas las cosas son precedidas por la mente, guiadas por la mente y creadas por la mente. Todo lo que somos hoy es resultado de lo que hemos estado pensando. Lo que pensamos hoy es lo que seremos mañana: nuestra vida es una creación de nuestra mente.”
-Dhammapada

Somos hoy el resultado de todas nuestras acciones del pasado, es decir, de nuestras acciones oriundas de vidas pasadas. Por tanto, el medio en que vivimos (medio socioeconómico y cultural), las personas (familia, parientes, cónyuges, amigos, compañeros de trabajo, superiores, etc.), los problemas y las dificultades que se presentan, son determinados por nuestras creencias. De esta forma, cuando modificamos nuestra manera de pensar, es decir, nuestras creencias (aquello en que creemos), cambiamos nuestras vidas.
William James (1842-1910), el gran psicólogo americano, pionero de la Psicología de la Consciencia, incomprendido en su época por los academicistas llenos de prejuicios, tan perjudiciales al estudio de la ciencia pura y de la libre búsqueda de la verdad, decía: “La mayor revolución de nuestros tiempos es haber descubierto que, al modificar las actitudes internas, los seres humanos pueden modificar los aspectos externos de sus vidas.”
En verdad, lo que él ha querido decir es que nuestros pensamientos y acciones, nuestras creencias, son lo que influencia nuestro destino. Pero si rehusamos, si nos resistimos a cambiar, manteniendo las mismas creencias, creamos el Karma.
La palabra Karma procede del sánscrito Kri, que significa acción o hacer. O sea, los efectos provocados por nuestras acciones anteriores (vidas pasadas). Las escrituras milenarias hindúes dicen que Karma es la ley que equilibra causa y efecto, acción y reacción. En palabras más sencillas el significado de Karma se traduce en el dicho popular: “Cosechamos inevitablemente aquello que hemos plantado”. En el libro Karma Yoga, Vivekananda dice: “Todo cuanto hacemos, física o mentalmente, y deja sus marcas en cada uno de nosotros, es Karma.”
Hay también un refrán hindú que dice: “Dios no te da lo que pides, sino lo que crees”. De esta forma, mientras mantengas creencias equivocadas, acontecimientos parecidos habrán de continuar repitiéndose en tu vida (poca fortuna en plano amoroso, profesional, económico, familiar, de salud, etc.). En otras palabras, a través de nuestras creencias, se llevan las relaciones, se eligen las profesiones, se viven las vidas, y se cumple el destino de cada cual.

Es bueno resaltar en este artículo, que Karma no tiene nada que ver con la idea de un castigo impuesto por Dios porque hayamos cometido algún hecho ruin en el pasado, sino con la resistencia a modificarnos, con la repetición, en muchos casos durante siglos, de creencias negativas.
Al pasar por la Terapia Regresiva Evolutiva (TRE) – abordaje terapéutico creado por mí –, al romper la barrera de la memoria de los pacientes – que les impide recordar sus vidas pasadas –, muchos descubren que vienen alimentando las mismas creencias durante varias encarnaciones, incluso en la actual.
Siendo así, al pasar por la TRE, identificando las creencias que provocan sus dificultades y al sustituirlas adecuadamente, los pacientes solucionan sus problemas.
Descubren que muchas de sus dolencias o desarmonías en sus relaciones amorosas, familiares y sociales han sido creadas por ellos mismos, a través de sus actitudes y creencias negativas cultivadas muchas veces en diversas encarnaciones. Por ello ya nacen predispuestos a las enfermedades.

Muchas dolencias solamente serán curadas cuando el paciente descubra que su propia actitud es lo que las ha provocado y que en sus manos está modificar su comportamiento. En caso de no hacerlo, los medicamentos podrán aliviarle durante algún tiempo, pero en seguida otros síntomas aparecerán.
Lo mismo ocurre con pacientes que atraen hacia sí a personas problemáticas y complicadas en sus relaciones amorosas.
Por tanto, si son tus pensamientos y creencias los que crean tu destino, tienes la libre opción de modificar tu vida.
No obstante, hay determinados acontecimientos que son independientes de nuestra voluntad. Incluso esos hechos determinados por nuestras actitudes en el pasado, aunque no tengamos consciencia de ellas debido al “velo del olvido” que nos impide tener acceso a los registros de memoria del pasado, archivados en nuestro inconsciente.

Caso Clínico:
¿Por qué he contraído cáncer?
Mujer de 31 años, separada.


Acudió a mi consulta tratando de comprender la razón de haber contraído cáncer de tiroides – habiendo pasado por una operación quirúrgica y por la yodoterapia y, aunque clínicamente se encontrase bien, psicológicamente la dolencia la había afectado mucho.
Quería comprender además por qué se sentía cargada con tanta culpa en su vida (se sentía culpable por haberse separado de su marido). Pese a ser una empresaria con una posición económica relativamente buena, algo la bloqueaba, limitaba su expansión, le impedía ser más próspera en su profesión.

Al hacer regresión me relató:
“Veo una luz grande, amarilla, brillante. Dentro de ella hay un señor oriental delgado, lleva una bata blanca.” (Pausa).-Pregúntale si tiene algo que decirte o mostrarte – ruego a la paciente.
“La impresión que tengo (la paciente se comunica con su mentor espiritual intuyéndolo en pensamiento) es que él me dice que mi dolencia ha sido desarrollada debido a mi falta de esclarecimiento, de aprendizaje. Mi mentor espiritual me aclara que he venido a la vida actual para espiritualizarme más, para estudiar, pero he dejado que el miedo me dominase, la aflicción ha terminado por adueñarse de mí y no me he fijado en la belleza de mi vida.
Dice además que nunca he agradecido todas las dádivas que recibí. Llevé a cabo cuanto me había comprometido a hacer en el astral antes de reencarnar en la vida actual, pero me aclara que no era necesario vivir de forma tan aprensiva, temerosa. Dice que las oportunidades de evolucionar, de perfeccionarme, me son dadas a todo instante, a todo momento, que Dios está siempre conmigo orientándome, bendiciéndome, y que no existe un Dios punitivo. Dice que en verdad traigo conmigo esa creencia desde hace muchas vidas. Aclara que Dios es sólo amor, cariño, bendiciones, y que todos nosotros nacemos para disfrutar la belleza de la vida, de la naturaleza, de las matas, de los pájaros, las flores, la lluvia, el cielo azul, las estrellas, la convivencia con nuestros familiares, con los seres más queridos. Pero que nos limitamos al creer en la falta, en la carencia, y que esto en verdad no existe. Lo que existe es una mente que limita las bendiciones de la vida. Aclara además que la oración no debe hacerse de forma mecánica, automática. La sonrisa de una madre cariñosa, amorosa con sus hijos, el querer bien, es la verdadera oración. Explica que mi dolencia – que tanto me aflige – es creación, producto de mi mente. Mi inconsciente ha producido esa dolencia para que yo me alejase (muriese) de este mundo terreno.”

-Pero ¿por qué has hecho eso? Pregunta a tu mentor espiritual – ruego a la paciente.
“Dice que yo no me amaba y no me sentía amada, y cualquier actitud que yo consideraba equivocada, pensaba que era una punición de Dios.
Él me pregunta: ‘Recuerdas que cuando fumabas te decías a ti misma: ¡Solamente voy a dejar de fumar si un día tengo un cáncer! Por tanto, con tu mente, tú misma has desarrollado esa enfermedad.’ Dice además que el cáncer de tiroides fue necesario además para poner un freno en mi vida, pues yo hacía siempre más de lo que podía, no respetando mis límites. Cultivaba la creencia de que tenía que soportar cualquier situación porque era una probación, un karma y, por tanto, tendría que aguantar hasta el final.’
¿Cuál ha sido el resultado? ‘Un matrimonio infeliz, desagradable. Has traído muchas creencias de vidas pasadas, pero se afirmaron con el modelo de tu madre y, sobre todo, de la Iglesia Católica, que tuvo una fuerte influencia en tus miedos y limitaciones. Has aceptado los dogmas de la Iglesia, como si para vivir el ser humano necesitase una cartilla.
Entonces ¿cuál es tu aprendizaje?
‘Es romper con esas falsas creencias.’
Cada vez que rompes con una creencia que te hace sufrir, das un paso adelante en tu evolución.
Tú sufrías, dilacerabas tu cuerpo con tu indignación, tu sumisión, no asumiendo la responsabilidad por la conducción de tu propia vida.
Procedías como una sonámbula: a lo que otros decían, obedecías. Hasta que has despertado y has dado un grito de independencia. ¿Te das cuenta de cuántas cosas has conquistado después de separarte de tu marido?
Tus hijos son hoy más felices, son espíritus evolucionados. Son seres altamente capacitados, preparados; seres que has recibido para dar soporte a su desarrollo intelectual. Si no te hubieses separado, esto no hubiese llegado a ocurrir, pues el desequilibrio era muy grande en tu hogar, y ningún esfuerzo del plano espiritual sería posible si no hubieses tomado la decisión de separarte. De esta forma, con esa actitud, tu hogar se ha higienizado psicológica y espiritualmente, pues todos los obsesores – entidades espirituales desencarnadas que estaban tumultuando tu hogar han sido retirados.
Él me pide además que ejercite mi autoestima. Dice que he de repetir diariamente: ‘Yo soy saludable, perfecta, todas mis células se renuevan diariamente y, en esa renovación, ellas nacen saludables, perfectas.’
Esclarece además que ese ejercicio mental que habré de hacer se debe a que he ejercitado tajantemente lo opuesto, es decir, viviendo negativamente, siempre temiendo contraer el cáncer.
Ahora tendré que hacer lo contrario, una reproducción mental positiva. Dice que mi intención es lo que construye mi vida, y que ella está en mis manos, pero amparada y sostenida por Dios y con la protección de ellos, los espíritus superiores. Dice además que tengo un gran trabajo por hacer: he de ejercer mi liderazgo, mi magnetismo, la ética en los negocios como empresaria, porque en ese trabajo estoy generando miles de puestos de trabajo. Y que Dios bendecirá mi trabajo, porque esto proporcionará sustento para muchas personas. Me pide que no me incline a huir de mis responsabilidades, a esquivarme de esa función por pensar que el aspecto espiritual es más importante que ser empresaria. Dice que el plano terreno necesita de personas como yo para cuidar del lado material, para proveer al sustento de las personas.
Le agradece a usted (refiriéndose a mí en cuanto terapeuta) la oportunidad que le ha dado para orientarme, y nos está bendiciendo...
Ahora está irradiando una luz blanca, intensa, muy bonita... Ahora se está disipando.”

Tras pasar por otras cuatro sesiones de regresión, la paciente estaba más centrada, en paz, ya no se sentía culpable por su separación, y sentía más confianza en sí misma y más motivación para su trabajo.

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Shimoda
é terapeuta com mais de 40 anos de experiência e 60 mil sessões de regressão já realizadas. Criador da Terapia Regressiva Evolutiva TRE, professor e pesquisador das terapias integrativas e do desenvolvimento espiritual, com atuação dedicada ao estudo da consciência, dos processos terapêuticos profundos e da formação de novos terapeutas. Reconhecido por sua abordagem ética, responsável e acolhedora, Osvaldo Shimoda desenvolveu e estruturou metodologias terapêuticas que auxiliam pessoas em seus processos de autoconhecimento, equilíbrio emocional, expansão da consciência e desenvolvimento espiritual.
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