auravide auravide

Tú eres más grande que tus problemas


por Maria Silvia Orlovas - [email protected]

Traducción de Teresa - [email protected]

Aquel que dijo que es fácil terminar una relación, ciertamente nunca hizo tal cosa en su vida. No es nada fácil, mejor dicho, es bastante difícil, incluso porque si estamos con alguien, trabajando y viviendo en un determinado lugar, alquilando una casa, o lo que quiera que fuese, estamos allí porque algún día aquello tenía sentido, envolvía nuestro corazón, nos motivaba. Y es duro tener que desapegarse y volver a uno mismo, después de haber pasado tanto tiempo mirando para el otro.

Con el pasar de la vida vamos comprendiendo mejor eso de la transitoriedad, pero estoy seguro de que incluso los budistas convictos, que aprenden desde muy pronto en sus prácticas que es preciso desapegarse, cuando se enfrentan al término de una relación, no lo hacen sin pensarlo mucho, sin darle muchas vueltas, sin acordarse de tantas historias y retos. Porque somos así de reflexivos. Forma parte de la naturaleza humana aprender con la vida, con las experiencias, e intentar ser feliz, pese a todo cuanto tenemos en torno a nosotros.

Demasiado hemos buscado la felicidad para simplemente abandonar. Lo que no podemos hacer es acostumbrarnos a la tristeza, a los maltratos y a los abusos emocionales. Porque esto no es natural. Claro que hay personas más impulsivas que realmente riñen, que dicen lo que piensan, pero tampoco esas personas deberían simplemente aceptar seguir riñendo, o aumentar el calor de la conversación, porque para todo hay un límite, en todas las situaciones hay un momento en que las cosas dejan de ser sanas y se convierten en patológicas. Es preciso respetarnos.

En broma digo a mis clientes que hemos de aprender a practicar el dar un pasito atrás. Y ni siquiera digo que ese es un acto de humildad, porque en este nuestro tiempo, en que lo guay es competir siempre, ganar, conquistar y ser el mejor, muchos han dejado de lado la comprensión de que mejor que el guerrero, el luchador que pone la mejilla a los golpes, es el estratega, que se ocupa de pensar antes de actuar. E incluso tratándose de relaciones, hemos de pensar, reflexionar y saber dar por cerrado un ciclo, porque si no hacemos esto bien, tendremos que volver atrás.

Pienso que no hay relaciones perfectas, puesto que las personas están llenas de imperfecciones, y son ellas quienes hacen las historias de amor y también las de altercados y conflictos. Lo que nos hace falta es tiempo para pensar, para elegir nuestras actitudes y para cambiar, en caso necesario. Y una relación sana, duradera y amorosa, requiere transformaciones, adaptaciones y crecimiento por parte de ambos. Cuando esto no ocurre, hace falta luz y amor propio para poder ver el punto de parar, de cuidarnos, de ponernos como centro de nuestra propia vida sin traumas ni culpas.
¿Somos o no somos los dueños de nuestro cuerpo, mente, espíritu y voluntad? ¿O tanto hemos perdido la identidad que alguien ha asumido esa función de cuidarnos? Si es así, corremos peligro.

No se fuerza el destino ni la reacción de los demás. Cada cual es libre para proceder con honradez y amor, o simplemente de otra forma cualquiera. No obstante, aquellos que desean evolucionar, sufrir menos, pueden apostar por una actitud más amorosa, y pasar de sufrir al lado de alguien, o de hacer algo que les resulta muy desagradable.

Todos pueden cambiar, incluso aquellos que hoy se creen débiles, impotentes. Porque por detrás de todo dolor hay una fuerza dormida, una luz, y eso es lo que buscamos en las religiones y grupos de meditación, etc. Buscamos nuestra luz, nuestra consciencia.

He aprendido que para terminar un matrimonio, para salir de un trabajo, antes tiene que producirse una liberación interior; hemos de permitirnos creer que hay una vida, un sentido más allá de lo que podemos ver.
Así, amigo, si andas en busca de una liberación, invierte en ti mismo, ámate, y cuestiónate preguntando si esto es lo que quieres para ti mismo el año que viene y, si no lo es, ve fortaleciendo el ánimo, madurando la fuerza de voluntad para cerrar también este ciclo. Y no te subestimes, ya has cerrado otras historias antes. Esta situación puede parecer así tan grande solo porque en ella es donde estás metido en este momento.

Recuerda: tú eres más grande que tus problemas.


estamos online   Facebook   E-mail   Whatsapp

Gostou?   Sim   Não  
starstarstarstarstar Avaliação: 5 | Votos: 1


clube WebMaster é o Apelido que identifica os artigos traduzidos dos Associados ao Clube STUM, bem como outros textos de conteúdo relevante.
Visite o Site do Autor

Saiba mais sobre você!
Descubra sobre STUM WORLD clicando aqui.


Veja também

As opiniões expressas no artigo são de responsabilidade do autor. O Site não se responsabiliza por quaisquer prestações de serviços de terceiros.


 

Voltar ao Topo

Siga-nos


Somos Todos UM no Smartphone
Google Play


© Copyright 2000-2022 SomosTodosUM - O SEU SITE DE AUTOCONHECIMENTO. Todos os direitos reservados. Política de Privacidade - Site Parceiro do UOL Universa