auravide auravide

¿Vas por el camino de la sostenibilidad?


por Bernardino Nilton Nascimento
[email protected]

Traducción de Teresa - [email protected]

De lo que más se habla en este momento es de la sostenibilidad, la productividad, y en lo que atañe a los sentimientos, la falta de amor.
No obstante, la palabra "amor" nunca ha estado fuera de moda, aunque no fuese practicado como debería.

Pero hay algo que realmente preocupa, la quiebra de los sueños, de los deseos, de los objetivos y, claro está, del compañerismo y del amor al prójimo, tan pregonado y, como todo lo otro, poco practicado. Son sentimientos y sueños que están guardados en nuestro interior, y que pocos consiguen expresar en sus miradas, en sus gestos y actitudes.
Esas personas se limitan únicamente a vivir, sin que la quiebra los moleste, satisfechos con comer y beber, dormir y tener placeres eróticos, al tiempo que simplemente trabajan. Entonces, viene la pregunta: ¿y el "amor"?

La productividad nada tiene que ver con el amor; ¿y la sostenibilidad? Ésta sí, tiene una fuerte ligadura con el amor. La sostenibilidad no está sólo en la mirada, sino que forma parte de un amor a la vida y a toda la Creación. Y las observaciones sostenibles demuestran que las cosas son diferentes: si alguien no es capaz de integrar sus energías hacia objetivos superiores, las canaliza hacia esferas menos elevadas; si no tiene una idea del mundo y de su posición verdadera en el esquema vital, creará una imagen ilusoria, a la cual se agarrará con la misma tenacidad con que un devoto se adhiere a sus dogmas.

Lo cierto es que el ser humano no está en la Tierra solamente para comer y beber, esto sólo es necesario para mantener el cuerpo material vivo. Para desarrollar otros grandes sentimientos, y el mayor de ellos, el "amor", a cada uno compete, entre tanto, la elección entre lo mejor y lo peor, entre la nobleza y la bajeza, entre sistemas filosóficos y orientaciones religiosas satisfactorias o destructivas. Los seres humanos se interconectan entre el bien y el mal, por ello todo cuidado será poco en esa constante interferencia de los pensamientos maldosos en nuestras vidas, pues éstos pueden materializarse aun contra nuestra verdadera voluntad.
En nuestra cultura, el amor altruista consiste sólo en filosofías religiosas que representan un delicado barniz, que mal oculta lo que realmente deseamos. Como un vendedor de libros que intenta convencerte para comprar un libro sin saber su contenido.

Como forma potente de la moderna idolatría colectiva, encontramos el culto al poder, al triunfo y a las autoridades ambiciosas. Sin embargo, al lado de esas manifestaciones colectivas, encontramos algo más: arañamos nuestros corazones, nuestro carácter y nos deslizamos en nuestro verdadero amor, descubrimos notable variedad de formas primitivas e individuales de las religiones y políticas. A los que se resisten a entrar en esa rueda que gira sin destino, se les rotula como neuróticos, pero será preferible darles nombres, que los definan y revelen su carácter.

En la práctica de desear la felicidad del prójimo, procurando descubrir la causa de esa dependencia, encontraremos en nuestro interior el camino de la felicidad, de la alegría en servir. Los que insisten en caminar por otros caminos, que no sean el amor y el deseo de ver al prójimo feliz, estarán siempre caminando amedrentados por la sombra del miedo y la inseguridad. Quizá tengan mucho conocimiento intelectual, pero emocionalmente se observa la más completa devoción al poder a toda costa. Sólo una modificación profunda y verdadera de la personalidad total, que permita a la persona pensar y amar libremente, logrará en suma abrir un nuevo camino para vivir en la seguridad del amor. Sólo cuando sea capaz de adoptar una forma superior de religiosidad, no de las religiones, podrá disfrutar la libertad de amar y sentir la magia de vivir en paz consigo mismo.

¿Habrá un tipo de cultura en la cual nuestras actitudes, nuestras acciones, estén totalmente encaminadas a dirigir nuestras vidas a un solo enfoque? Cada persona cuya única devoción es el Estado o un partido político, cuyo único criterio de valores y verdades se reduce al interés de esas entidades, y para quien la bandera, como símbolo del grupo, constituye objeto sagrado, tiene una religión enfocada en una sola vía, aunque afirme tratarse de un sistema perfectamente racional (lo cual todos los seguidores de cualquier religión creen firmemente); ahora bien, ningún partido político resuelve a corto plazo el llamado paraíso, donde hará que todo suceda; cuantas más promesas, más cuidado debemos tener. Las religiones tampoco escapan a esas mismas prácticas, todas llevan al Cielo a corto plazo, sin desarrollar en cada miembro la libertad, ni indicarle el propio crecimiento espiritual y humano.

No hay nada, por muy inhumano, destructivo o irracional que sea, que no ofrezca alguna confortación, siempre que se viva en comunión con los demás. Hay entonces, entre nosotros, miles de seres humanos libres y que ofrecen buenos ejemplos de vida, como también han existido en el pasado personas que han dejado grandes legados y métodos de vida, que nos ofrecieron la libertad y un camino de triunfo y tranquilidad. Confucio dejó sabias palabras de honradez, políticamente dirigidas al carácter de vivir en comunidad. Buda dejó palabras y grandes ejemplos que nos llevan a la libertad, al auto-conocimiento, indicando un camino hacia dentro de uno mismo, ya que muchas respuestas están en una vida real de libertad y encuentro con nuestro interior. Jesús dejó sabias palabras y grandes ejemplos de amor al prójimo como camino de libertad y encuentro con el amor altruista, donde la verdadera felicidad está en el todo.

Entonces, sostenibilidad es la libertad de conducir nuestra vida con total libertad, es respetarnos unos a otros, buscar la verdad dentro de nosotros mismos y certificar que cualquier actitud individual va a afectar a todos.

Sostenibilidad es sostenernos el uno al otro, siendo honrado con uno mismo, con el prójimo y con la naturaleza, con todo lo que fue y es de la Creación; nada de esto tiene que ver con religiones, con politiquerías o con la humildad. Tiene que ver con la libertad y el respeto a la vida, al Creador, al "amor".


estamos online   Facebook   E-mail   Whatsapp

Gostou?   Sim   Não  
starstarstarstarstar Avaliação: 5 | Votos: 1


clube WebMaster é o Apelido que identifica os artigos traduzidos dos Associados ao Clube STUM, bem como outros textos de conteúdo relevante.
Visite o Site do Autor

Saiba mais sobre você!
Descubra sobre STUM WORLD clicando aqui.


Veja também

As opiniões expressas no artigo são de responsabilidade do autor. O Site não se responsabiliza por quaisquer prestações de serviços de terceiros.


 

Voltar ao Topo

Siga-nos


Somos Todos UM no Smartphone
Google Play


© Copyright 2000-2022 SomosTodosUM - O SEU SITE DE AUTOCONHECIMENTO. Todos os direitos reservados. Política de Privacidade - Site Parceiro do UOL Universa