¿Cómo comunicarse con el mundo espiritual?
Autor Osvaldo Shimoda
Assunto STUM WORLDAtualizado em 17/04/2008 14:57:21
Percepción e intuición son las primeras vías de acceso al mundo de los espíritus. Para ello es preciso mantener la mente abierta para comunicarse con el mundo espiritual.
En la T.R.E. (Terapia Regresiva Evolutiva) - La Terapia del Mentor Espiritual - Abordaje psicológico y espiritual breve, canalizado por mí a través de los Espíritus Superiores del Astral, es el mentor espiritual (ser desencarnado responsable por nuestra evolución espiritual) quien descortinará el "velo del olvido" del pasado (de esta vida o de vidas pasadas) del paciente, para que éste pueda conocer la causa de sus problemas, su resolución, así como su propósito de vida - sus aprendizajes en la encarnación actual.
En realidad, en esta terapia el objetivo principal es colaborar en la evolución
espiritual del paciente para que sepa si está en el rumbo correcto de su
vida, si está cumpliendo su programa reencarnatorio (propósito de
vida), o si está desvirtuándose de su verdadero camino, que es la
evolución.
En este aspecto, la T.R.E. anticipa las revelaciones sobre
la vida del paciente que éste sólo sabría tras su desencarne.
Por tanto, si está desvirtuándose de su propósito de vida,
el que se había propuesto antes de reencarnarse en la vida actual, su mentor
espiritual tendrá la oportunidad de orientarlo a través de esta
terapia, evitando que desperdicie toda una encarnación. Es común
en esta terapia que el paciente tome conciencia de que viene cometiendo los mismos
errores en varias encarnaciones, incluso en la actual. Así, al tomar conciencia
de esos errores, tiene la oportunidad de corregirlos en la vida presente. Esta
terapia propicia, por tanto, un gran avance en el proceso evolutivo del ser humano.
Sabemos que traemos de vidas pasadas malos hábitos e imperfecciones, pues
somos todos seres en evolución (el universo está en constante evolución
y expansión).
En vista de eso, solamente a través de la expansión de la conciencia,
del esclarecimiento y del sufrimiento (el sufrimiento es inevitable en la vida
terrena, pues el planeta Tierra es un mundo de dualidad, de ambivalencia, de alegría
y tristeza, amor y odio, placer y disgusto y de vibraciones de dolor, miedo e
ira, derivadas de las imperfecciones humanas), es como nuestro Espíritu
se esclarece y alcanza una mayor evolución.
Digo a mis pacientes, que soy un "cojo" (terapeuta) intentando ayudar
a un "ciego" (el paciente) a atravesar la calle, porque yo también
traigo mis imperfecciones, los malos hábitos de otras encarnaciones. Pero
esto no me impide ser, en esta terapia, el que facilita el proceso de liberación
de las ataduras (bloqueos) del pasado de mis pacientes, pues quien en realidad
va a descortinar el "velo del olvido" de su pasado es su mentor espiritual
y no yo.
Por lo tanto, lo que el paciente va a saber respecto de si mismo incumbe a su
mentor espiritual - obviamente por conocerlo profundamente - pues viene acompañándole
en varias encarnaciones. Sin duda alguna, el mentor espiritual es la persona más
indicada, con más autoridad para hablar del paciente, y mi papel como terapeuta
es procurar abrir el canal de comunicación para que ambos puedan comunicarse
directamente.
¿Cómo busco abrir la comunicación entre ambos?
Quiero antes aclararle al lector que el paciente no se comunica solamente con
su mentor espiritual en esta terapia, sino también (aunque no es regla)
con parientes, conocidos, amigos - de esta o de otras vidas - desencarnados. En
artículos anteriores (El Portal de la Espiritualidad I, II, III) he explicado
detalladamente que mi consultorio es un "portal de la espiritualidad".
Pido al paciente que visualice un portón en un jardín (es un recurso
técnico que utilizo), tras hacerle imaginarse bajando una escalinata.
Por tanto, ese portón es un portal que separa el presente del pasado y el mundo terreno del mundo espiritual. Se podría escribir un libro a la vista de las experiencias inusitadas narradas con riqueza por mis pacientes, antes y después de atravesar ese portón.
¿Cómo se comunica el paciente con los seres espirituales
en esta terapia?
En primer lugar, quiero afirmar que hemos nacido con seis sentidos y no cinco.
Además de los cinco sentidos, en la T.R.E. el paciente
habrá de servirse mucho del sexto sentido, la intuición. Tendrá
que utilizar su intuición y confiar en ella, pues muchas de las cosas no
podrá verlas.
Intuición es una sensación de saber, y esto proviene
de dentro, del alma. Tú sabes, pero no consigues explicar cómo,
pues esa sensación no es racional, no pasa por el cribo de la razón,
del raciocinio. Por eso la intuición no es algo que puedas hacer que ocurra,
ella simplemente ocurre. Ocurre cuado la mente y el cuerpo están relajados.
Por eso los grandes sabios orientales practicaban la meditación para silenciar
el ego, la mente racional, y entrar en contacto con la sabiduría de su
Yo Superior, de su alma.
También por eso en esta terapia utilizo la inducción hipnótica
leve y media (alfa o theta), en la cual el paciente permanece siempre despierto,
pero en estado alterado de conciencia (amortiguamiento de la consciencia), esencial
para alcanzar ese tipo de intuición espiritual o mediúmnica y, con
ello, hacer regresión a vidas pasadas, e igualmente comunicarse con el
mundo espiritual.
La inspiración artística, las experiencias religiosas místicas
y la solución creativa de problemas, todo deriva de la intuición.
Pero, como todo en la vida, es necesario usar y ejercitar la intuición
para adquirir auto-confianza. Así también ocurre con mis pacientes.
Debido aún a su inhabilidad para servirse de su intuición (no olvidemos
que vivimos en una sociedad racional, tecnicista, donde no se valora mucho la
intuición), muchos pacientes me preguntan ¿cómo saber si
es un espíritu quien les está dando informaciones en la terapia
y no su propia imaginación?
En cierta ocasión, una paciente me preguntó escéptica
(la comunicación con los espíritus ocurre intuitivamente, en pensamiento,
telepáticamente) si el diálogo que ella estaba manteniendo con su
mentor espiritual no era una fantasía, producto de su imaginación
fértil. Le pedí entonces que ella le hiciese esa pregunta a su mentor
espiritual. Y éste así le respondió: "Fantasía
es tu vida. Tú vives huyendo de la realidad, de tus problemas, no afrontándolos
de frente. Sé verdadera contigo misma. Es preciso que empieces a restablecer
una relación íntima contigo misma."
El maestro Jesús decía: "Conoceréis la verdad
y la verdad os hará libres."
Ese es el objetivo de esta terapia.
Sin embargo, la verdad sólo hace libres a los que se comprometen con ella,
los que desean de veras conocer la verdad respecto de sí y son honrados
consigo mismos. Caso contrario, no están todavía preparados para
esa terapia, para conversar con su mentor espiritual.
Caso Clínico:
Intensos dolores de cabeza
Mujer de 28 años, soltera
La paciente acudió a mi consultorio quejándose de un dolor de
cabeza intenso y constante, que empezaba en las témporas - sentía
una fuerte presión - y se irradiaba hacia el resto del cráneo. Ese
dolor la perseguía desde hacía ocho años. La primera crisis
de dolor había empezado de repente con un malestar muy grande, como si
estuviese apagándose, muriéndose. Desde entonces había acudido
a varios neurólogos, se había sometido a resonancia magnética,
pero sin que se advirtiese ninguna disfunción neurológica.
Se había sometido también a la acupuntura - le alivió el
dolor, pero las crisis volvían. Los médicos diagnosticaron esas
crisis de dolor de cabeza como jaquecas. La mayoría de las veces, esos
dolores sucedían de madrugada, cuando aún estaba durmiendo. Consultó
también a un endocrinólogo, pero el médico no encontró
ninguna disfunción hormonal que le produjese esas crisis de dolor. Durante
seis años tomó antidepresivos, recetados por los médicos,
pero tampoco obtuvo mejora alguna.
Su dolor de cabeza le restaba calidad de vida - dejó de hacer muchas cosas,
de viajar, pues temía encontrarse mal estando lejos de casa. Había
casos que le obligaban a volver a su casa durante el día, por no soportar
el dolor. Pese a todo ese sufrimiento, ya no estaba en la fase de rebelión,
pues había empezado a aceptar ese dolor como algo que un día se
le pasaría.
Estaba realizando un trabajo voluntario en un asilo de ancianos, pese a los fuertes
dolores de cabeza. A pesar de todo, ayudar a los ancianos le hacía sentirse
bien.
Al hacer regresión me relató:
"Al atravesar el portón, me veo vistiendo una ropa clara, especie
de túnica que llega a los pies. Estoy descalza, soy de baja estatura, cabellos
largos, claros; no me parezco a como soy hoy, pero no veo mi rostro (pausa).
Parece que estoy buscando a alguien, sé que hay alguien por cerca de ese
portón, siento su energía."
- ¿Qué tipo de energía? - Pregunto a la paciente.
"Es una energía fuerte, ruin, densa. Es un ser espiritual, no lo veo,
es un hombre (aunque la paciente no estuviese viendo nada, estaba intuyendo, sintiendo
esa presencia espiritual). Percibo que él siente odio por mí, no
quiere que yo lo vea."
- Pregunta en pensamiento a ese ser espiritual por qué no quiere que
tú lo veas - Pido a la paciente.
"Dice que no tengo que verlo porque su apariencia no me gustaría"
(normalmente los espíritus obsesores de las tinieblas suelen aparecer con
el rostro deformado por cultivar sentimientos negativos de odio y deseo de venganza).
- ¿Qué vínculo os ha unido en el pasado? - Pido a la paciente.
"Dice que ha sido mi marido en una vida pasada, y que esperará a que
yo muera para que me quede con él. Pero él no me gusta, no quiero
que él me espere (la paciente habla llorando). Siento un dolor en la nuca
(es frecuente, cuando el paciente está obsedido, que sienta dolor en la
nuca y/o en los hombros, en la espalda).
Siento además que es él quien me provoca ese dolor. Él permanece
pegado, arrimado a mí y eso me pone nerviosa.
Él no me gusta, pero no sé por qué motivo (el velo del olvido
del pasado se manifiesta en nosotros bajo la forma de amnesia, no dejándonos
recordar las vidas pasadas). Él me hizo llorar, yo quería que se
fuese, que me dejase (la paciente habla llorando mucho).
Él no me gusta, siento una aversión muy grande por él. ¡Él
no me gusta! (lo repite varias veces).
Siento energéticamente que está pegado a mí (por eso la sabiduría
popular llama "arrimo" a esas interferencias espirituales obsesoras).
Dice que voy a tener que quererle, pero no me gusta su energía, está
muy atrasado como ser espiritual. Siento que es muy antigua esta relación.
Él quiere dominarme."
- ¿Qué crees que siente por ti? - Pregunto a la paciente.
"Es una obsesión, está obcecado por mí. Es un ser sin
luz, me da estremecimientos, cosa mala (es común que el paciente sienta
escalofríos fuertes en las sesiones de regresión, gracias a la energía,
al campo vibratorio de los seres de las tinieblas). Parece que él quiere
que yo muera, está tirando por mí, ¡esto es horrible! ¡Yo
no voy, no quiero! (la paciente llora).
Mi mentor espiritual, aunque no lo vea, conversa conmigo en pensamiento, me pide
que le perdone. Dice que así él se marchará. Me pide también
que me calme (pausa).
Siento dolor de cabeza. Es el mismo dolor que siento en mi día-a-día.
Es la energía ruin de él. Mi mentor ha puesto sus dos manos detrás
de mí (imposición de manos) mandándome energía. Dice
que todo esto que estoy sintiendo e intuyendo no es fruto de mi imaginación,
y que ese ser espiritual necesita ser ayudado y conducido a la luz. Para ello,
me pide que haga la oración del perdón diariamente, emitiendo vibraciones
positivas de amor y no de repulsa.
Dice que esos dolores de cabeza que siento constantemente son fruto de la presencia
vibratoria negativa de ese ser espiritual.
Me ruega que no llore, dice que en el fondo mi alma ya sabía que tendría
que enfrentarlo algún día."
- Pregunta a tu mentor espiritual qué le has hecho a ese ser, tu marido
en vida pasada.
"Aclara que yo me marché, que le abandoné. Él nunca
me olvidó y se desencarnó rabioso contra mí por no haber
vuelto nunca con él. Dice que desde hace mucho tiempo viene acompañándome,
obsediéndome.
Nuevamente me ruega que me calme, y que haga la oración del perdón
diariamente, emitiendo vibraciones de amor para ese ser espiritual. Estoy sintiendo
aquel dolor de cabeza intenso (le pido a la paciente que hagamos juntos la oración
del perdón para ese ser, mandándole mucha luz a través de
la imposición de manos).
Mi mentor espiritual está también haciendo la imposición
de manos, mandando mucha luz para ese ser (pausa).
Él me está explicando que nuestro reencuentro era para suceder y,
con esto, reconciliarnos (Jesús decía que sólo a través
del amor y del perdón, de la reconciliación, es posible desvincularse
de los seres obsesores)".
En la sesión siguiente (4ª sesión) la paciente me relató: "Mi mentor está diciéndome que todo cuanto ha vivido aquí en esta terapia era necesario para que me librase de lo que me estaba perjudicando. Me ruega que continúe haciendo la oración del perdón y que no me preocupe más con lo que ha pasado. Dice que voy a tener todas las respuestas que necesito en el momento propicio, que él me intuirá. Dice que está orgulloso de mi trabajo en el asilo, y que esto me permite rescatar los karmas del pasado."
- Pregunta a tu mentor espiritual qué pasa con tus dolores de cabeza
- pido a la paciente.
"Dice que de ahora en adelante ya no tendré más dolores de
cabeza, el amor va a liberarme."
- ¿Qué tenías que aprender en relación con tus
dolores de cabeza?
"Dice que ha sido una forma de poner en práctica mi reforma íntima
y la comprensión, de recibir luz y desarrollar mi mediumnidad. Revela que
yo puedo curar con la imposición de mis manos, práctica que hago
en el asilo. Pero que necesito tener más fe en mí misma, creer más
en mí. Dice que me he libertado del pasado, y ahora debo encarar el presente
y hacer mi futuro. Sólo depende de mí, ahora. Él me transmite
mucha paz, revela también que ese ser espiritual que fue mi marido en el
pasado, ya no está en las tinieblas gracias a la oración del perdón
y a la luz que le mando diariamente. Pide que continúe haciendo la oración
del perdón un poco más. Aclara también que ese ser está
siendo atendido por un equipo de espíritus simpatizantes - están
cuidando de él en el Astral, está recuperándose (pausa).
Mi mentor espiritual irradia una luz muy intensa, él me emociona (la paciente
habla llorando)".
-Pregúntale si debemos continuar con nuestro tratamiento - pido a la
paciente.
"Dice que el tratamiento está terminado, pero que nuestro contacto
(entre él y yo) no se termina con esta terapia. Él continuará
comunicándose conmigo a través de mi intuición. Dice en tono
de broma que aunque yo haya dudado muchas veces de mi intuición, todo ha
cambiado. Dice además que he venido a la consulta de usted guiada por mi
intuición, y que a partir de ahora voy a saber tomar todas las actitudes
necesarias para ser guiada por la luz del amor."
Tras subir los peldaños de la escalinata que utilizo como recurso técnico con mis pacientes para hacerles volver al consultorio, la paciente me dijo que ha traído una sensación de paz muy grande, calma, alegría y felicidad, como si esa luz de su mentor espiritual hubiese colmado su alma. Ella me dijo que nunca había percibido esas sensaciones tan agradables y que su mentor espiritual es un ser de puro amor.








in memoriam