La Cura del Alma - Parte 2

La Cura del Alma - Parte 2

Autor Osvaldo Shimoda

Assunto STUM WORLD
Atualizado em 24/08/2008 13:07:56


Traducción de Monica Aliss - [email protected]

Cura del Alma – Parte 2
En el artículo anterior, Cura del Alma – Parte 1, expliqué que existen tres factores que llevan a una persona a tener un determinado problema:
a) Interno (Psicológico): Creado por la propia persona en función de experiencias traumáticas, oriundas de esta vida (infancia, nacimiento, útero materno) o de vidas pasadas.
b) Externo (Obsesión Espiritual): Creado por un agente externo (espíritu desencarnado obsesor) o sea, un desafecto de esta o de vidas pasadas.
c) Mixto (Interno y Externo): Creado por la propia persona y agravado por un espíritu obsesor espiritual.
En el artículo mencionado, aclaré también que si la persona posee una causa mixta (psicológica y espiritual) como generadora de su(s) problema(s), no los podrá resolver si el psicoterapeuta o centro espiritual no tratan conjuntamente el aspecto psicológico y el espiritual. En este aspecto, la T.R.E. (Terapia Regresiva Evolutiva) – Terapia del Mentor Espiritual – Abordaje psicológica y espiritual breve, canalizada por mi por los espíritus superiores del Astral, fue creada para tratar de ser como un todo.

En las estadísticas de mi consultorio, 95% de los pacientes presentan una interferencia espiritual acechadora como principal causa o agravante de su(s) problema(s), y en apenas 5% la causa es puramente psicológica no teniendo ninguna manifestación espiritual provocando sus problemas.
Por causa de ese índice tan alto (95%), quiero aclarar con más detalles la influencia nefasta de esos seres, que provocan problemas de toda orden en los encarnados, sobre todo enfermedades orgánicas, cuya causa la medicina aún ignora y, por lo tanto, desconoce, porque se trata de una enfermedad del alma, del espíritu. De esta forma, esas enfermedades todavía no son catalogadas en los compendios médicos y psicológicos (la ciencia médica y psicológica, por estructurarse en una visión puramente organicista, materialista del ser, no reconocen la existencia del espíritu, del alma).

Es importante resaltar que las presencias espirituales obsesoras provocan no sólo enfermedades orgánicas, sino también, trastornos mentales y psicológicos en el paciente como depresión, ansiedad, angustia, fobias, trastornos de pánico, alternación de humor, de sueño, sexo, apetito, etc.; también como problemas de relación con el cónyuge, social y en el trabajo. Por ignorar la acción de esas presencias espirituales en la vida del paciente, los profesionales del área de la salud no son entrenados en su formación académica a hacer un diagnóstico diferencial entre un disturbio mediático, espiritual y un disturbio psiquiátrico propiamente dicho. Erróneamente, muchos desequilibrios mediáticos son tratados como un cuadro de “locura” con remedios muy fuertes agravando el estado del paciente. Cuando ese paciente pasa por la T.R.E. – Terapia del Mentor Espiritual – es común una oposición, una lucha silenciosa, invisible entre las tinieblas (fuerzas obscuras obsesoras) y la luz (trabajadores de la luz, espíritus amparadores); por lo tanto, la realidad dual (del bien y del mal) se hace presente con mucha frecuencia en este tipo de terapia.

En esta oposición espiritual los seres de las tinieblas (desafectos perjudicados por el paciente en el pasado) aprovechándose de su invisibilidad, utilizan sutilmente todos los medios posibles – e inimaginables a los ojos del paciente – para perjudicarlo, sin que logre éste percibir los maleficios que son así provocados en su vida. Sabiendo que esa terapia irá ayudarlo, son comunes los seres de las tinieblas que sabotean la visita al consultorio (el paciente “confunde” la fecha de la consulta, su auto se rompe, olvida la dirección, en el día de la visita pierda las ganas de ir, imprevistos de última hora, etc.).
En la sesiones de regresión, el paciente no consigue relajarse, entregarse, porque “algo” impide que se concentre (vienen a su mente ideas pesimistas de que ese tratamiento no va a ayudar, que es mejor desistir, no seguir yendo al consultorio, etc.). En otros casos, el ser espiritual obsesor se hace pasar por el mentor espiritual (ser desencarnado directamente responsable por nuestra evolución espiritual) del paciente para confundirlo, llevándolo a no creer en ese tipo de terapia. Por eso, pido siempre al paciente que confíe en su intuición, que escuche su corazón, lo que su alma siente.

Busco aclarar que el mentor espiritual siempre pasa confianza, amor, seguridad, paz, serenidad y sabiduría cuando se manifiesta en las sesiones de regresión. Explico que esa es la forma más segura para reconocer si es o no su mentor espiritual. Por lo tanto, en la T.R.E. es imprescindible que el paciente tenga fe, ore para que pueda sintonizarse con su mentor espiritual y, con eso, el pueda manifestarse en la terapia.
Actitudes positivas, benevolentes en nuestro cotidiano también contribuyen para que nos sintonicemos con los Espíritus Superiores, pero, cuando pasa lo contrario sintonizamos con los espíritus inferiores. Es la ley de afinidad (los semejantes se atraen), una de las Leyes Universales. Si te encuentras bien, el bien estará con vos, pero si estás mal, el mal te acompañará. Es todo cuestión de sintonía.
Entonces, para que una persona pueda sintonizar con los buenos espíritus, es necesario que eleve sus vibraciones por medio de actitudes diarias, como la práctica de meditación, buenos pensamientos, alegría, hacer el bien hacia uno y a los demás, ejercitar la capacidad de amar, del perdón, la compasión, oración, fe, etc. Por otro lado, el desamor, el materialismo y el egoísmos excesivo, la ganancia desmedida, hacer el mal hacia uno y a los otros, el deseo de venganza, la violencia física y moral, el pesimismo, la negatividad, hacen que la persona se sintonice con espíritus inferiores.

En otras palabras, si quieres estar acompañado apenas por buenos espíritus, es necesario elevar tu espíritu en su grado de pureza y luz, no haciendo a los otros lo que no te gustaría que te hicieran. Caso Clínico:
Presión y angustia en el pecho, constantes.
Mujer de 25 años, soltera


Vino a mi consultorio queriendo entender porque sentía una presión, una permanente angustia en el pecho. Además sentía falta de auto confianza, inseguridad, baja auto-estima y desvalorización. Tenía la costumbre además de alimentar sentimientos de venganza (desde niña, por pequeñas cosas, quería devolver lo que le habían hecho y no se tranquilizaba hasta que no se vengaba de la persona. Permanecía maquinando, planeando que haría para vengarse).

- En la regresión relató:
“Veo una luz lila, y es muy fuerte (pausa). Es el maestro Saint Germain (maestro ascendido de la Fraternidad Blanca, responsable por la llama violeta de transmutación de energía). El es mi mentor espiritual. Dice que hay seres de las tinieblas que me acompañan porque las deudas que contraje con ellos son grandes. Yo los lideré en el pasado, en el Astral Inferior (plano espiritual inferior también llamado de plano inverso, purgatorio, umbral, reino de las sombras, de las tinieblas. Es una dimensión espiritual de mucha oscuridad, helada, fétida, muy densa, de sufrimiento). Aclara que los engañé como líder de ellos en el astral inferior. Creía que sabia de todo, que “conocía bien” las Leyes Espirituales, y que los conducía hacia el mal. Yo me creía astuta, pero, en realidad, por ignorancia, no respeté las leyes universales. Aconsejaba al grupo para no escuchar las fuerzas espirituales buenas (seres de luz). Me gustaba la venganza, lideraba el grupo de las tinieblas para descender en el plano terreno y ayudar a los encarnados a realizar sus deseos de venganza. Me estoy viendo (mi mentor está mostrando una escena) riendo, divirtiéndome cuando los encarnados se vengan. Yo me hacía pasar por “espíritu de luz”, por “buen espíritu”, engañándoles, ayudándolos a que se venguen en nombre de la “Justicia Divina”. Consigo ver en el corazón de los encarnados, aquellos que cultivan el deseo de venganza. Es una forma obscura, llena de bolitas negras alrededor de ellos. Los veo caminando por la calle, percibo esas figuras negras de venganza en sus auras. Mi mentor aclara que en la vida actual reencarné trayendo ese sentimiento que cultivé por mucho tiempo en el reino de las tinieblas. El me dice que mi encarnación actual es para liberarme de ese sentimiento, limpiar mi pecho. Pero confirma que todavía ofrezco resistencia y, que por causa de eso, no quería nacer (la paciente se enteró que la madre intentó abortarla). Por eso, desde pequeña siento esa presión, angustia en el pecho (El sentimiento de venganza hace que sienta dolor en su pecho todo el tiempo). Mi mentor espiritual explica que mi falta de auto-confianza, inseguridad, baja auto-estima, son frutos de mi miedo de soltar, de liberar ese sentimiento. Asegura que cuando purifique mi corazón voy a curarme de todo. Pero, para que eso suceda, necesito perdonarme y pedir perdón a esos seres de las tinieblas. Necesito realizar la oración del perdón con toda sinceridad. Cuando haga eso, me voy a liberar y liberarlos de las tinieblas. Aclara que antes de encarnar en la vida actual, cuando estaba en espíritu en las tinieblas, recibí la bendición de Dios para reencarnar y liberar ese sentimiento de venganza de mi y del grupo al cual lideré. Por lo tanto, mi misión es encaminarlos hacia la luz (pausa). El me está mostrando ahora una línea divisoria que separa la luz de las tinieblas. La Luz – lo claro – es la expansión de conciencia, son los buenos sentimientos; las tinieblas son la ignorancia, los sentimientos inferiores. Dice que sólo recibí el derecho a venir, reencarnar en la vida actual, porque era consiente que necesitaba purificarme, liberarme. Pero dice que en la encarnación actual todavía estoy dividida entre el lado claro, de la luz, que representa también la cura, y el lado obscura, de las tinieblas, que es el sufrimiento”.

- En el final de esta sesión (primera sesión de regresión) prescribí a la paciente la oración del perdón, y en la cuarta sesión ella relató:
“Mi mentor espiritual está contento, dice que estoy curada porque la oración del perdón me ayudó y también ayudó a los seres de las tinieblas, ya que todos fueron rescatados y están en la luz. Está muy satisfecho con el progreso que tuve, pero dice que preciso todavía fortalecer mi fe – a través de las oraciones – para que los buenos espíritus siempre me acompañen. Finaliza nuestro trabajo, diciendo que está concluido”. En el final del tratamiento, la paciente me dijo que no sentía más ni la presión ni la angustia en el pecho, que su auto-estima y auto-confianza habían mejorado bastante, y que el deseo de venganza había desaparecido, estaba sintiéndose liberada, y dijo que ahora estaba en el camino correcto de su vida.

Leia Também

La Cura del Alma - Parte 1


estamos online   Facebook   E-mail   Whatsapp

Shimoda
é terapeuta com mais de 40 anos de experiência e 60 mil sessões de regressão já realizadas. Criador da Terapia Regressiva Evolutiva TRE, professor e pesquisador das terapias integrativas e do desenvolvimento espiritual, com atuação dedicada ao estudo da consciência, dos processos terapêuticos profundos e da formação de novos terapeutas. Reconhecido por sua abordagem ética, responsável e acolhedora, Osvaldo Shimoda desenvolveu e estruturou metodologias terapêuticas que auxiliam pessoas em seus processos de autoconhecimento, equilíbrio emocional, expansão da consciência e desenvolvimento espiritual.
Visite o Site do Autor

Saiba mais sobre você!
Descubra sobre STUM WORLD clicando aqui.

Gostou?   Sim   Não  
starstarstarstarstar Avaliação: 5 | Votos: 1

Deixe seus comentários:


Veja também


As opiniões expressas no artigo são de responsabilidade do autor. O Site não se responsabiliza por quaisquer prestações de serviços de terceiros.

Siga-nos:
Youtube     Instagram     Facebook     x     tiktok

 


  Menu
Somos Todos UM - Home