Muchas personas consideran que son libres, independientes, que no están atrailladas a nada ni a nadie, y que son autosuficientes para tomar sus propias decisiones y, así, conducir sus vidas. ¡Craso error! A decir verdad, nuestro libre albedrío es bastante reducido, pues todos nosotros, habitantes del Planeta Tierra, estamos subordinados al gobierno planetario, pues todo depende del permiso de éste.
Y ¿qué es el gobierno planetario?
Es una junta inmensa de espíritus que dirige el Planeta Tierra. Por tanto, es el gobierno planetario el que dirige nuestro planeta en todos los sentidos: en economía, política, industrias, adelantos tecnológicos y científicos, incluso en las guerras, catástrofes de la naturaleza, etc., cuando perciben que son necesarias determinadas experiencias para que el hombre progrese.
La reingeniería fantástica que es el flujo reencarnatorio de la población mundial - quien reencarna y desencarna y en qué situación - está también determinada por ese gobierno. En fin, todo aquí en la Tierra necesita el permiso de ellos; incluso las tinieblas, el astral inferior, está controlado por ellos, pues este planeta está bajo la influencia de la cadena de la dualidad, de las polaridades - bien y mal, luz y tinieblas, ignorancia y consciencia, amor y odio, etc.
Los opuestos en este planeta son necesarios para generar el equilibrio, la evolución planetaria; siendo así, como trabajador de la luz, al servicio de la luz, estoy subordinado también al gobierno planetario. Por ello, en la TER (Terapia Regresiva Evolutiva) - La Terapia del Mentor Espiritual - Abordaje psicológico y espiritual breve, canalizado por mí por los Espíritus Superiores del Astral, nada ocurre sin el permiso de ellos, de la espiritualidad.
De esta forma, el mayor o menor éxito en esta terapia va a depender del merecimiento de cada paciente, o sea, de su fe, humildad, apertura mental, esclarecimiento acerca de la espiritualidad, en fin, de la ley del retorno, de lo que cada cual haya sembrado - buenas o malas semillas.
Hay pacientes que, arrogantemente, quieren obtener resultados en esta terapia porque la están pagando, pero no saben que, como terapeuta, solamente soy un facilitador de la apertura de comunicación entre el paciente y su mentor espiritual (ser desencarnado de elevada evolución espiritual, directamente responsable por nuestra evolución espiritual).
Ahora bien, como es el mentor espiritual de cada paciente quien va a conducir las sesiones de regresión, lo que va o no mostrarle respecto de la causa de su(s) problema(s) y su resolución, no me incumbe a mí. A mí me corresponde, en esta terapia, crear todas las condiciones necesarias, preparar el paciente de la mejor forma posible para que esté mínimamente abierto, receptivo, para que su mentor espiritual pueda mostrarle lo que necesita saber, así como sus orientaciones en la resolución de sus problemas. No obstante, para entrar en contacto con su mentor espiritual, el paciente ha de estar abierto, receptivo, maduro psicológica y espiritualmente para tener acceso a la verdad respecto de sí mismo; siendo así, la TRE, vuelvo a afirmarlo, es sobre todo un acto de fe, humildad y merecimiento. Por eso escribí en mi Web link el artículo Cuando el discípulo está preparado el maestro aparece, en el cual aclaro más detalladamente la relación del paciente con su mentor espiritual.
Caso Clínico:
¿Por qué me siento deprimido, angustiado y me vienen constantemente pensamientos suicidas?
Hombre de 30 años, soltero.
El paciente acudió a mi consultorio porque se sentía deprimido, angustiado y constantemente acometido de pensamientos suicidas (oponerse en un atraco, provocar un accidente de coche, etc.).
Además, tenía miedo a lidiar con figuras de autoridad y personas autoritarias. Se ponía tembloroso, voz temblorosa también, boca seca, no conseguía respirar bien, tenía miedo ante jefes autoritarios. Se sentía paralizado, no conseguía argumentar ante su superior.
Desde pequeño era tímido, inseguro, siempre tuvo miedo a ser rechazado en sus relaciones con las demás personas. Le preocupaba mucho no ser aceptado; por eso no conseguía estar a gusto, pues siempre estaba intentando agradar a las personas, tenía una necesidad constante de la aprobación ajena.
Por último, quería saber cuál era su verdadero camino profesional, pues no se sentía realizado profesionalmente.
Al hacer regresión, el paciente me relató: Tan pronto cerré los ojos en la relajación, vi un par de ojos airados en la oscuridad, los dientes afilados de un animal, un gorila (decimos zoantropía cuando un obsesor se plasma en la figura de un animal para atemorizar al paciente).
- Pregunta a ese ser espiritual qué es lo que tú le has hecho en el pasado - Pedí a la paciente.
Vino en pensamiento la frase: 'Me quitaste la vida estrangulándome, y éramos hermanos' (en esta terapia el paciente se comunica con el ser espiritual de las tinieblas o de la luz intuyéndolo, en pensamiento).- Pregúntale por qué lo estrangulaste - Pedí nuevamente al paciente (Pausa).
No obtuve respuesta.
- Pregunta a tu hermano de esa vida pasada, cuánto tiempo hace que viene acompañándote.
Dice que desde que nací, desde que me reencarné en esta vida actual. Siento frío en mi pie izquierdo (el frío resulta de que el paciente siente el campo vibracional del obsesor, habitante de las tinieblas - región gélida, oscura y fétida - el cual estaba presente en el consultorio a su lado izquierdo).
Dice que vivimos juntos en el año de 1879 (según el paciente, los guarismos aparecieron en su campo visual en llamas).
- ¿Quieres decirle algo? - Pregunto al paciente.
Me gustaría decirle que se quede en paz, que sea feliz, y si le hice algo malo le pido perdón (en esta terapia, debido al velo del olvido del pasado que nos vuelve amnésicos, el paciente no recupera su memoria de vidas pasadas), que pueda perdonarme y evolucionar espiritualmente. (Pausa). Lo veo de pie, a mi lado izquierdo, moviendo la cabeza negativamente, mostrando su desaprobación por lo que le dije.
Al final de la sesión, rogué al paciente que hiciese la oración del perdón, entregándosela.
En la tercera y última sesión, tras la relajación, él me dijo: Veo el rostro sereno de una mujer. Dice que es mi mentora espiritual. Me pide que ayude a mi hermano de esa vida pasada y aclara que él no es una mala persona. Me ruega que siga haciendo la oración del perdón, ya que así él se irá a la luz.
- Pregunta a tu mentora espiritual de dónde vienen tu angustia, depresión y pensamientos suicidas. - Pido a la paciente.
"Vienen de hace mucho tiempo atrás, de otra vida, en la cual yo era una persona mala; revela que en esa existencia pasada, yo maltrataba mucho a las otras personas, y que tampoco era digno de confianza, ya que prometía y no cumplía, y con eso, fui perdiendo la credibilidad".
- Pregúntale nuevamente qué tiene esa vida pasada que ver con tu angustia, depresión y pensamientos suicidas.
"Ella solo dice que como perjudiqué a otras personas, tengo que ayudarlas donando mi tiempo. Ella me recuerda que, en la vida actual, yo quise hacer un trabajo voluntario, pero se ha quedado en el deseo; por eso, he de poner en práctica ese trabajo. Dice que me traerá satisfacción, alegría y aprendizaje en mi vida".
- Pregunta a tu mentora espiritual qué tipo de trabajo voluntario debes hacer.
"Dice que todos son válidos, pero lo más importante es comenzar de inmediato, no estar aplazándolo. Además revela que ya había pensado en trabajar en instituciones con niños cancerosos, y que el hecho de haber acompañado el cáncer de la madre de mi novia - que ha fallecido - me dio una idea del dolor que un niño sufre con esa dolencia. Pero dice que va a ayudarme, me conducirá a una institución apropiada para trabajar como voluntario".
- Pregúntale cuál es tu verdadero camino profesional.
"Me pide que monte un negocio propio para flexibilizar mis horarios y, de esta forma, estaré en mejores condiciones para llevar a cabo ese trabajo voluntario".
- ¿Qué tipo de negocio?
"Dice que ya lo vengo pensando en los últimos tiempos, en el ramo de la alimentación".
- Pregúntale por qué esa dificultad para lidiar con personas autoritarias.
"Dice que no puede contestar ahora, pero que forma parte de mi aprendizaje. Explica además que mi aprendizaje principal es donarme y ser feliz. Dice que donándome a los demás, podré ser feliz."
- Y sobre tu miedo a ser rechazado por las otras personas ¿qué tiene ella para decirte?
"Dice que al relacionarme en ese trabajo voluntario con los niños, voy a aprender con ellos y ya no me sentiré rechazado. Nuevamente me pide que siga haciendo la oración del perdón para mi hermano de aquella vida pasada porque, al ser mi obsesor, él también está contribuyendo a que yo me sienta rechazado. Pero dice que no me preocupe, y afirma nuevamente que si llevo a cabo ese trabajo voy a sentirme muy feliz. Además dice que voy a formar una familia con mi novia y que tendremos una niña.
Mi mentora espiritual está agradeciéndole a usted por estar ella hablando conmigo y poder orientarme. Dice que su nombre es Leticia. Ahora ya se despide y se va."
Sobre o autor
Osvaldo Shimoda é terapeuta especializado em Terapia de Regressão TRE, com foco em autoconhecimento, transformação emocional e integração de experiências de vida.
Atende em seu consultório em São Paulo.
Site: www.osvaldoshimoda.com.br
Tel.: (11) 99286-4497 (agendamentos) Email: [email protected] Visite o Site do Autor