Autoestima: ¿Tú te valoras?

Autoestima: ¿Tú te valoras?
Publicado dia 11/16/2010 2:39:03 PM em STUM WORLD

Compartilhe

Facebook   E-mail   Whatsapp

Traducción de Teresa - [email protected]

Tu autoestima está ligada al valor personal, es decir, a cuánto te valoras o no. En otras palabras, es cuán bien te sientes contigo mismo.
Aprendemos a medir nuestra valía personal por el tamaño de la cuenta bancaria, los cargos, títulos, status, conocimientos, inteligencia y canon de belleza física.
A través de esos atributos, pasamos la mayor parte de nuestras vidas comparándonos con los demás. De esta forma, si no tienes esos atributos no te sentirás bien, no tendrás buena autoestima.
A mi entender, valorarse verdaderamente no tiene nada que ver con otros, sino tan solo con uno mismo.

Véase el caso de la cirugía plástica. A decir verdad, la plástica no garantiza necesariamente una buena autoestima, pues quien no se gusta a sí mismo continuará viéndose negativamente. En este aspecto, la plástica no se hizo para generar autoestima, sino para celebrar la autoestima que ya existe dentro de ti. Por tanto, valorarse es algo interno, una conquista, un trabajo interior, es ese trato amistoso con uno mismo. O sea, es sentir un profundo respeto y aprecio por sí, siendo verdadero por encima de todo, amigo de sí mismo, poniéndose siempre de parte de sí mismo, principalmente frente a las críticas ajenas.

También es no criticarse ni condenarse todo el tiempo cuando hay fallos; es perdonarse, no guardando resquemores o resentimientos contra uno mismo cuando algo sale mal en la vida.
En fin, es ser verdadero, honrado para contigo mismo, aprendiendo a decir no a una petición que no te apetece aceptar o que de alguna forma te perjudicaría. Ser honrado es ser íntegro, entero, es no estar dividido odiando tu trabajo o profesión, pero continuando en su ejercicio; es dejar de convivir con un compañero tóxico, descalificador, que te destrata, te humilla, te agrede física y/o verbalmente. Son ejemplos de cómo no estás siendo honrado, íntegro, contigo mismo.

Recuerdo una paciente que acudió a mí en llantos, bastante insegura, asustada, pues en el hospital donde trabajaba (era médica), el consejo administrativo la había elegido como nueva directora del hospital. Angustiada, me dijo que no podía aceptar el cargo por no sentirse a la altura, consideraba que no tenía competencia para ejercerlo. Creía que cualquiera de sus colegas sí tenían competencia, pero no ella.

Le dije que si los miembros del consejo administrativo del hospital la habían elegido, ciertamente la veían como la profesional más indicada para ocupar ese cargo.
Ella me explicó que desde pequeña siempre había sido insegura, y que tenía el hábito de colocar a las demás personas en el pedestal, sintiéndose inferior, viéndolas como superiores. Albergaba por tanto un fuerte sentimiento de inferioridad, no teniéndose por persona capaz, con cualidades. Siempre había sido bastante sumisa, obedecía rigurosamente las órdenes de sus padres, maestros, jefes, temiendo sufrir represalias o desagradarlos. Necesitaba mucho de la aprobación ajena.

De esta forma, ser directora de un hospital de referencia la aterrorizaba, pues tendría que dar órdenes, administrar personas, conflictos, delegar, funciones, en fin, - en muchos casos - tendría que desagradar a las personas, lo cual nunca había hecho en su vida. Y ese cargo la haría quedar en evidencia, sujeta a elogios así como a críticas y juzgamientos.

En las sesiones de regresión, su mentor espiritual (ser desencarnado de elevada evolución espiritual, responsable directamente por nuestra evolución espiritual) le mostró varias de sus encarnaciones pasadas, siempre en papeles sociales sumisos, serviles, como mendiga, prostituta, esclava, sierva y campesina. Esto explicaba su baja autoestima, sus sentimientos de inferioridad e incapacidad que aún traía muy fuertes en la vida actual.

No obstante, su mentor espiritual dijo que esta vez, en la vida presente, le había sido dada la oportunidad de venir en una familia de clase media-alta, como médica, no solo para atender a las personas, sino para valorarse, desarrollar su potencial, en fin, rescatar su amor propio.
Terminó diciendo que la paciente tenía una baja autoestima por estar todavía sujeta, apegada a las experiencias dolorosas, a las humillaciones de las vidas pasadas. Pero que no se prendiese a rótulos y a las condiciones socioeconómicas desfavorables que había experimentado en el pasado, pues su verdadero yo es su espíritu, que es nuestra verdadera naturaleza, lo que somos de verdad, o sea, nuestra verdadera esencia, pues somos únicos, singulares, un fenómeno individual, una joya rara. Por ello no somos ni superiores ni inferiores, sino un milagro suficiente para no tener que compararse con nadie, a no ser con nosotros mismos.

Caso Clínico:
Autoestima baja
Mujer de 30 años, soltera


La paciente acudió a mi consultorio y me relató lo siguiente: No me gusto a mí misma, me considero fea, no me siento con capacidad para hacer nada, y tampoco suelo terminar lo que empiezo. Me considero fútil, vanidosa, no haga nada para los demás, vivo en los salones de belleza, ya hice varias operaciones de estética pues nunca estoy satisfecha conmigo.

Mi cirujano plástico me aconsejó a buscar ayuda psicológica, diciéndome lo siguiente:
- “A pesar de ser una mujer muy guapa, que llama la atención, tú no te valoras, tu autoestima es baja. Busca la ayuda de un psicólogo”.
Entonces, Dr. Osvaldo, necesito comprender ¿por qué me siento tan mal conmigo, por qué no me gusto y acabo mutilando mi cuerpo haciendo tantas operaciones de estética?

Tras haber pasado por una sesión de regresión, en la segunda entró en contacto con su mentora espiritual, que le aclaró sus cuestiones: “Veo una luz azul… Ella está frente a mí. Veo también dos puntos oscuros que van de un lado para otro” (pausa).

- Pregunta a esa luz azul quién es, y quiénes son los dos puntos oscuros…
Presiento que la luz azul es mi mentora espiritual, pero ella no dice nada. Los dos puntos oscuros ahora se han transformado en dos rostros… ¡Dios mío, qué feos! Son rostros desfigurados, en descomposición… ¡Qué horror!

- Prosigue, ruego a la paciente.
La luz azul, mi mentora espiritual, ahora se muestra como una joven, muy guapa, se acerca a mí, toma mi mano y dice: - Mi querida hermana y amiga, hoy estoy aquí para mostrarte lo que ha pasado; pero tú también tendrás que aprender a gustarte, las respuestas las tendrás, pero lo demás es cosa tuya. Voy a contarte lo que ha ocurrido en el pasado: - Dos vidas atrás, tú eras una niña muy linda, rubia, de ojos azules, con unos padres maravillosos; eran médicos y decidieron adoptar a dos criaturas negras. A ti no te gustó, pues temías que ellos las quisieran más a ellas que a ti. Tú hacías de todo para que aquellas dos criaturas sufriesen; por eso ellas te tenían mucho miedo. Siempre que podías hacías maldades con sus muñecas, quemando sus rostros, sacándoles los ojos, las piernas, y las amenazabas con hacerles a ellas lo mismo.El tiempo pasó, tú creciste y también creció tu ira, tu repudio contra aquellas niñas; sus nombres eran Kimmy y Cadency.
Tu ira llegó al punto máximo cuando un chaval de la escuela quiso flirtear con Cadency; a ti te gustaba ese chaval, y por eso te enojaste tanto que decidiste vengarte de tus hermanas adoptivas y también de tus padres. Fuiste al sótano, buscaste keroseno, y cuando todos dormían, prendiste fuego a la casa.
Tus padres lograron escapar, heridos y preocupados por ti y por las niñas; quedaron desesperados cuando no consiguieron sacar a Kimmy y Cadency. En aquella vida nadie supo que eras tú quien había hecho aquello, pero eso viene torturándote hasta hoy; tus padres ya te han perdonado, pero tus dos hermanas todavía no, están aquí, son los puntitos negros que has visto”.

- ¿Qué hago ahora, Dr. Osvaldo?
Pide perdón, habla con ellas.
- Kimmy, Cadency, estoy aquí humildemente pidiendo perdón con todo el amor de mi corazón. Sé que podéis sentir mi sinceridad. En esa vida pasada yo era una persona mala, inmadura, arrogante; hoy sufro por no gustarme, y ahora estoy comprendiendo que eso es un auto-castigo de mi alma que me pasa factura por haberos perjudicado, quitándoos la vida.
Hermanas mías, erais tan pequeñitas e indefensas, perdonadme, por favor, ¡os lo pido desde el fondo de mi corazón! (La paciente habla llorando copiosamente). (Pausa).
Mi mentora dice que su nombre es Blanca. Me dice que va a llevarlas, pero que yo tengo que orar por ellas, y que en la próxima sesión a que venga, cree que ellas van a estar mejor, pues todavía albergan mucho odio contra mí.
La paciente se puso muy ansiosa, pues la tercera sesión se fijaba para dentro de 21 días, porque le rogué que hiciese la limpieza espiritual de los 21 días, juntamente con la oración del perdón.

Tras ese período, la paciente volvió, y en la tercera y última sesión me relató:
- Estoy viendo a mis dos hermanas, ellas están envueltas en una luz dorada, me sonríen y quieren abrazarme. Dr. Osvaldo, ellas me han perdonado y ya no me aparecen de aquella manera tan fea. ¡Dios mío, muchas gracias! (habla llorando). Mi mentora espiritual me dice que gracias a la limpieza espiritual y a la oración del perdón que hice de corazón y con toda humildad, fue posible aplacar el odio que ellas sentían contra mí. Revela que ellas también estaban colaborando para que me sintiese fea, para que no me gustase, y para que no concluyese lo que empezaba. Pero afirma que de ahora en adelante me sentiré mejor, mi autoestima va a mejorar. Ella le agradece a usted por habernos ayudado, a través de esta terapia. Ahora está despidiéndose, se va para una Luz mayor, juntamente con mis hermanas.


Sobre o autor
Shimoda
Osvaldo Shimoda é terapeuta especializado em Terapia de Regressão TRE, com foco em autoconhecimento, transformação emocional e integração de experiências de vida. Atende em seu consultório em São Paulo.
Site: www.osvaldoshimoda.com.br
Tel.: (11) 99286-4497 (agendamentos)
Email: [email protected]
Visite o Site do Autor




Energias para hoje




publicidade






Receba o SomosTodosUM
em primeira mão!
Cadastre-se grátis para receber toda semana nosso boletim de Autoconhecimento.


Siga-nos:
Youtube     Instagram     Facebook     x     tiktok

As opiniões expressas no artigo são de responsabilidade do autor. O Site não se responsabiliza por quaisquer prestações de serviços de terceiros.

Siga-nos:
Youtube     Instagram     Facebook     x     tiktok

 


  Menu
Somos Todos UM - Home