¿Necesitas desarrollar tu mediumnidad?

¿Necesitas desarrollar tu mediumnidad?
Publicado dia 4/8/2020 11:34:55 AM em STUM WORLD

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Traducción de Teresa - [email protected]

Posiblemente le hayas oído decir a alguien que necesitas desarrollar tu mediumnidad en un centro Kardecista, de Umbanda o Candomblé, pero no diste a esta sugerencia la importancia debida, por prejuicio has tenido miedo de asumir ese compromiso, o entonces no sabías que tenías una mediumnidad aflorada.
Pero ¿por qué es preciso desarrollarla?
Para quienes no lo saben, en el astral, antes de reencarnar, muchos médiums han asumido con los espíritus superiores el compromiso de convertirse en instrumentos de la espiritualidad en la existencia actual.
Han asumido el compromiso de ejercer su mediumnidad para saldar sus débitos kármicos por cuenta de perjuicios causados a muchas personas en una vida pretérita. En ese caso la mediumnidad representa una oportunidad de evolución y reparación de errores cometidos otrora.

Sin embargo, debido al velo del olvido de su pasado, o a la ley del olvido (una de las leyes a que todos estamos sujetos en esta vida terrena), muchos no se acuerdan de su verdadero propósito de vida: venir para servir como médiums.
Y ¿qué ocurre si la persona no ejerce su mediumnidad en beneficio de otros seres humanos? Obviamente, cada caso es un caso, pero lo que observo en los pacientes que están en esa condición, que acuden a mi consultorio en busca de ayuda, es que sus vidas quedan completamente atoradas, a menudo en prácticamente todos los aspectos: afectivo, económico, profesional, familiar, social, de la salud, etc.
Están enfermos casi siempre, y los médicos no descubren la causa de los problemas porque las enfermedades de origen espiritual no aparecen en los análisis médicos.

Están además aquellos pacientes que, mientras no se pongan a trabajar como médiums de incorporación en un centro espírita, serán víctimas de obsesores espirituales que no les darán punto de sosiego.

También están aquellos que, debido a los innumerables problemas emocionales (crisis de llanto sin causa aparente, depresión, angustia, ansiedad, trastorno del pánico, provocados por sus obsesores espirituales), buscan la ayuda de un terapeuta (psicólogo o psiquiatra), pero debido a que aún se considera a la mediumnidad como un fenómeno anómalo, patológico, puede ocurrir que el profesional equivocadamente rotule a los pacientes médiums como portadores de trastornos psiquiátricos. De esta forma, lamentablemente, la mayoría de los profesionales del área de la salud no hace un diagnóstico correcto, no distinguiendo un aspecto mediúmnico de un trastorno psiquiátrico propiamente dicho.
Por eso es bastante común recibir en mi consultorio a médiums que han sido rotulados por la psicología o psiquiatría oficial como esquizofrénicos, psicóticos, con trastorno bipolar (extremas alternancias de humor), síndrome de pánico, depresión, etc.

Quiero aclararle al lector que la TRE da soporte inequívoco y orientación correcta a los pacientes que sufren desequilibrio mediúmnico.
Ciertamente, cuando un médium está bien orientado, se convierte en un canal de los espíritus superiores y eso aporta alegría y bienestar al prójimo, lo mismo que al médium.
Cuando el paciente entra en contacto con su mentor espiritual - a través de esa terapia -recibirá nuevas lentes para sus ojos y más lucidez y serenidad en su corazón.

Caso Clínico:
Síndrome del Pánico
Mujer de 45 años, casada y dos hijas (de 20 y 9 años).


La paciente acudió a mi consultorio por padecer trastorno de pánico (dolor en el pecho, sudoración, ansiedad, palpitación, taquicardia, falta de aires, sensación de muerte inminente).
Su primera crisis de pánico se manifestó tras un cuadro de depresión. Pasó por un psiquiatra que le prescribió un antidepresivo (Prozac) y un ansiolítico (Rivotril); sin embargo, aun tomando diariamente la medicación, las crisis de pánico persistían.
Se encontraba mal, sentía un fuerte estremecimiento en el cuerpo cuando frecuentaba ambientes cargados o con gran aglomeración de gente, como centros comerciales, cines, etc.
También tenía mucho miedo de perder a sus seres queridos (padres, hijas y marido). Cuando el marido salía de viaje, con mucha frecuencia acudían a ella pensamientos negativos, pues imaginaba que él sufriría un accidente de coche y moriría. El miedo de perder a un ser querido era tan grande que en cierta ocasión en que la hija más joven estaba dormida, le pareció que estaba muerta, lo cual le hizo caer un una crisis de pánico.
Por fin, quería comprender por qué su hija benjamina de 9 años iba mal en la escuela y no quería estar a su lado (solamente por la noche, al acostarse, solicitaba su presencia).
Al hacer regresión me relató: "Mi boca está seca y siento un fuerte estremecimiento en mi cabeza (en esta terapia estos son los síntomas físicos corrientes de una presencia espiritual)".

- Pídele a este ser espiritual que se identifique - digo a la paciente.
"Él dice que quiere destruir mi vida". (Larga pausa).

Ruego a la paciente que pregunte al ser espiritual el por qué de esa afirmación.
"Dice que soy una inútil". (Pausa).

- Pregunta a ese ser espiritual qué le hiciste en el pasado.
"Dice que lo rechacé, que lo aborté en una vida pasada. Ha dicho que va siempre conmigo, que quiere verme mal y que me odia. Además dice que me va a volver loca. (Pausa).
Afirma que desde que nací viene acompañándome y atemorizándome. Dice que él es un espíritu de la muerte (la paciente habla llorando).
Es un golfo, se está riendo de mí".

Le pido a la paciente que eleve sus manos - como en imposición - y juntos hicimos la oración del perdón, que se encuentra en mi Sitio Web personal, enviando la luz dorada de Cristo a ese ser espiritual obsesor. (Pausa).
"Él me está diciendo que el olor a caramelos que suelo percibir viene de él (cuando el ser espiritual obsesor es un crío, puede exhalar olor a caramelos, dulces, talco, etc.)"

- Pregunta a ese ser espiritual si quiere irse a la luz.
"Dice que sí". (Pausa).

- ¿Qué tal te sientes ahora?
"Algo mejor, pero todavía noto cierto hormigueo y estremecimiento en la mano y en mi pierna izquierda" (el ser obsesor todavía estaba presente, en el lado izquierdo de la paciente).

- Pregunta a tu mentor espiritual si tiene algo que decirte.
"No es un mentor, sino una mentora espiritual".

- Entonces pregúntale a ella si tiene algo que decirte.
"Dice que necesito encontrar mi camino".

- ¿Cuál es tu camino?
"Dice que es el camino espiritual, y que será en el Candomblé o en la Umbanda.
Dice que en el centro espírita es donde tengo que desarrollar mi mediumnidad, en ese que frecuenta mi hija mayor. (Pausa)Siento la presencia suave de mi mentora espiritual a mi lado izquierdo. Ahora ya no noto aquella angustia que venía de aquel obsesor espiritual. Con todo, aún la noto, pero distante, no tan cerca de mí. Ella me aclara que no se pone muy cerca de mí para no asustarme, pues sabe que soy muy miedosa. Asegura que está aquí para ayudarme y que no le tenga miedo.
Afirma que me hostigan muchos obsesores espirituales, y a eso se deben todas esas crisis de pánico; ellos son los que provocan mis crisis. Dice que para retirarlos de mí necesito empezar a trabajar como médium en ese centro espírita a que ella se refería.
Explica que son asimismo esos obsesores espirituales los que están provocando mi miedo a perder mis seres queridos, así como los pensamientos negativos.
Dice que mi verdadero propósito de vida es ayudar a las personas a encontrarse, a través de mi mediumnidad.
Revela que su nombre es Clara, y dice que mi hija benjamina no quiere mi presencia durante el día porque es una criatura y quiere jugar; por lo tanto, nada hay de extraño en ella. (Pausa).

Pregunté a mi mentora espiritual por qué motivo la niña no va bien en la escuela. Dice que es una cría, inmadura para su edad, que es preciso imponerle más límites, encaminarla mejor por mi parte y por parte de las maestras de la escuela. (Pausa).
También le he preguntado por qué mi marido llega siempre nervioso a casa.
Dice que él siente la energía dañosa en casa, debida a la presencia de mis obsesores espirituales. Afirma que por eso en mi casa nunca hay paz ni armonía. Reafirma que es preciso que trabaje en ese centro espírita, ayudando a los más necesitados. Dice además que mi hija mayor va por buen camino, que está bien estructurada.

Finaliza diciendo que hoy damos por terminado nuestro tratamiento, y que ya no es necesario que vuelva


Sobre o autor
Shimoda
Osvaldo Shimoda é terapeuta especializado em Terapia de Regressão TRE, com foco em autoconhecimento, transformação emocional e integração de experiências de vida. Atende em seu consultório em São Paulo.
Site: www.osvaldoshimoda.com.br
Tel.: (11) 99286-4497 (agendamentos)
Email: [email protected]
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