¿Te sientes confuso, perdido, insatisfecho, sin rumbo en la vida? ¿Sientes cierto vacío, depresión, angustia, pero no sabes qué es lo que te lleva a eso?
Tras haber conducido más de 8000 sesiones de regresión en TRE, he constatado en mis pacientes - en la mayoría de ellos - que esos sentimientos son indicadores de que están desviándose de sus verdaderos propósitos de vida.
En verdad, el vacío, la insatisfacción, la inquietud, la depresión, es su alma que les reprocha no estar cumpliendo lo que han convenido en el astral, antes de reencarnarse en esta jornada.
Jesús, profundo conocedor del alma humana, decía: Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. En este aspecto, la verdad es siempre libertadora. Por eso en esta terapia la TRE, cuando el mentor espiritual del paciente le revela la causa de su(s) problema(s) y la forma de resolverlos, éste realmente se libera y se transforma profundamente.
Por tanto, insisto en afirmar - sin exageración alguna - que la TRE es realmente una bendición, un regalo de Dios, por ser mucho más que una terapia de regresión.
He notado, no solo en mi consultorio, sino en los innumerables e-mails que vengo recibiendo diariamente, de Brasil y del exterior, un aumento considerable de seres humanos angustiados, perdidos, confusos, que no saben qué rumbo tomar en su vida, así en lo afectivo como en lo profesional, familiar, salud, en fin, en todas las áreas de su vida.
Por eso afirmo siempre que esta terapia, la TRE, es bendición (y merecimiento) cuando el paciente consigue comunicarse con su mentor espiritual y recibir sus preciosas orientaciones y esclarecimientos acerca de la causa de su(s) problema(s) y su resolución.
De esta forma, no por casualidad muchos pacientes me envían e-mails hablando de sus progresos, curas y transformaciones en su vida, tras haber pasado por esa terapia.
Están además los lectores de mis artículos en el Somos Todos Um y en mi sitio web personal, que aunque no llevaron a cabo ningún tratamiento conmigo, también se benefician con la lectura de los casos clínicos de pacientes que han pasado por esa terapia.
En mi sitio web personal, una paciente registró así su agradecimiento, tras haber pasado por la TRE: Dr. Osvaldo, con mucho cariño pongo aquí algunas palabras de agradecimiento. He sido paciente de la TRE, y he podido percibir cuánto beneficia esta terapia a las personas que necesitan ayuda. En su clínica he podido sentir y percibir el profesionalismo y la dedicación de su equipo. Al pasar por esta terapia he tenido que revisar mis actitudes y pensamientos. Hoy, soy un ser humano más consciente, procuro vivir sin juzgar a nadie, pues somos todos seres en evolución y en ajustes espirituales. ¡Dios le bendiga!
Otra paciente se manifestó así: Dr. Osvaldo, yo tenía un problema de salud que me acompañaba desde la pubertad y, pese a haber pasado por los médicos y a haber efectuado tratamientos, no tuve éxito. Pero en el tratamiento con la TRE en su consultorio, mi mentora espiritual colocó sus manos en mi vientre y bendijo un Ser (para que sus lectores puedan acompañar el artículo que usted registró de mi tratamiento y darle la credibilidad que merece, su título en el Website Somos Todos Uno es ¿Crees en la reencarnación?, de fecha 31 de octubre de 2010.
Hace algunos meses que estoy completamente curada, sin tener ya que pasar por ningún médico ni tomar medicamentos, después del tratamiento en su clínica.
Me pongo a disposición de sus lectores para aclarar cualquier duda. ¡Dios le bendiga, y a su equipo!
Caso Clínico:
Desviándose de su verdadero camino.
Hombre de 36 años, casado, una hija.
El paciente acudía a mi consultorio traído por su madre, pues no estaba muy seguro de querer pasar por esta terapia. Por insistencia de ella, acabó accediendo a venir.
En la entrevista de evaluación me dijo (estando presente su madre), que su hermano lo perseguía y que en noviembre de aquel año de 2010 lo encerró por fuera en una sala (su despacho, donde estaba trabajando por la noche) y se hartó de reír al contar lo que había hecho, y además le dijo que la próxima vez prendería fuego al despacho.
El paciente relató que su hermano después de haber caído en la adicción a las drogas ha venido amenazándolo, haciéndose bastante violento también con la familia, por envidia de su éxito profesional y financiero (su hermano no había conseguido desenvolverse profesionalmente y aún dependía económicamente de sus padres). A causa de las agresiones, desentendimientos y amenazas de su hermano (éste andaba con un arma en la guantera del coche), decidió cortar relaciones con él (hace más de diez años que no se hablan).
Tras pasar por dos sesiones de regresión, en la 3ª y última sesión, me relató: Veo el rostro de un niño, de unos 10 años. Tiene buen semblante, muy tranquilo. (Pausa).
- Pregúntale quién es.
"Dice que es mi mentor espiritual, revela que vengo intentando buscar un camino que no es el que he venido a recorrer en la encarnación actual. Le entendí que me estoy desviando de mi verdadero camino".
- Pregunta a tu mentor espiritual cuál es tu verdadero camino.
"Dice que el camino sería una búsqueda, un perfeccionamiento más espiritual, más profundo, y que lo he venido dejando de lado a lo largo de los años".
- Pregúntale cuál sería ese camino espiritual más profundo.
"Sería realmente la búsqueda de profundizar en el conocimiento de la espiritualidad, pues afirma que ya he traído un equipaje espiritual muy bueno en esta encarnación actual. Pero en vez de dar continuidad a esa profundización espiritual, la he dejado de lado. Dice que le he dado la espalda a la espiritualidad, y que en el fondo me molesta dejar de lado mi perfeccionamiento espiritual".
- Pregúntale si tiene algo que decirte de tu hermano.
"Dice que mi hermano en el fondo me aprecia, y que en cierto modo me ve como un espejo".
- Pero entonces ¿qué le lleva a perseguirte?
"Dice que mi hermano, al verme como un espejo y no lograr ser como yo, desea romper esa imagen. Le molesto porque no consigue ser como yo".
- Pregúntale si tu hermano tiene alguna interferencia espiritual obsesora.
"Dice que sí, y esa interferencia le hace ser agresivo no solo conmigo, sino con nuestra familia y con los demás".
- ¿Qué podrías hacer por ayudarlo?
"Dice que debería intentar una reaproximación, y puede que en un primer momento él tenga una reacción negativa e incluso explosiva, pero que debo hacerlo. Dice además que yo debería ayudarle, colaborar con sus planes en la cuestión profesional.
Mi mentor espiritual afirma que mientras él no resuelva el sentimiento de inferioridad que alberga respecto de mí, nuestra relación seguirá conturbada, porque eso le molesta".- Y ¿cómo puedes romper ese sentimiento de inferioridad suyo hacia ti?
"Dice que el primer paso es buscar nuestra reaproximación porque considera que mi distanciamiento es una forma de desprecio hacia él. Entonces esas amenazas constituyen una reacción por considerar que lo estoy despreciando".
- Pregunta a tu mentor espiritual cómo puedes ayudarle en relación a la influencia que sufre por parte del obsesor espiritual.
"Dice que no tengo forma de ayudarle directamente, pero después de esa reaproximación podré charlar con él para que busque ayuda".
- ¿Qué tipo de ayuda?
"Dice que lo ideal sería intentar esa reaproximación dentro del núcleo familiar porque él se sentiría acogido, pues todos se han alejado de él. El hecho de encontrarse aislado de la familia le hace más vulnerable a la interferencia espiritual. Así la familia funcionaría como un escudo protector porque él se siente desamparado. Pero vuelve a afirmar que yo soy quien tiene que hacer ese primer contacto para que después la familia vuelva a acercarse a él. Dice que por estar más molesto conmigo sería más impactante para él aproximarse después a nuestra familia".
- ¿Qué tendrías que hacer para dar continuidad a la profundización espiritual?
"Dice que primero he de estar dispuesto a abrirme realmente a la espiritualidad. El conflicto con mi hermano ha colaborado para que yo acudiese al consultorio, y así a abrirme a la espiritualidad".
- Pregunta si tu mentor espiritual tiene algo más que decirte.
"Dice que esa situación con mi hermano va a resolverse, por lo cual no debo preocuparme".
- Pregúntale si tienes que volver a esta terapia.
"Dice que sí, pero ya no para tratar la cuestión de mi hermano, sino por otro asunto".
- ¿Cómo conocerás el momento oportuno para volver a esta terapia?
"A medida en que vaya abriéndome y profundizando en la cuestión de la espiritualidad, sabré el momento propicio para venir".
- Pregunta cuál es el nombre de tu mentor espiritual.
Dice que es Rodrigo. Me pide que empiece con las lecturas una profundización sobre el tema de la espiritualidad. Afirma que la lectura despertará mi curiosidad, mi voluntad, y que me llevará a otras formas de conocimiento (pausa).
Le pregunté si ya hemos estado juntos en una existencia pasada.
Dice que sí, que ha sido hijo mío en una vida pretérita".
Sobre o autor
Osvaldo Shimoda é terapeuta especializado em Terapia de Regressão TRE, com foco em autoconhecimento, transformação emocional e integração de experiências de vida.
Atende em seu consultório em São Paulo.
Site: www.osvaldoshimoda.com.br
Tel.: (11) 99286-4497 (agendamentos) Email: [email protected] Visite o Site do Autor