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¡Es un lujo!

¡Es un lujo!
Publicado dia 4/8/2020 11:34:56 AM em STUM WORLD

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Traducción de Teresa - [email protected]

A los 50, poco antes, poco después, abres el armario y percibes que ya te has comprado demasiados zapatos en la vida; entre herencias, legados y favoritos, tu casa, de repente, parece demasiado llena y los grandes espacios vacíos, minimalistas de 'cosas', ya no producen extrañeza, por el contrario, son acogedores.

A los 50, tantas veces por necesidad, pero a menudo por placer, tu alma va adoptando el lema de la 'sencillez voluntaria': 'the more I know, the less I need.'

Y, lo mejor, tú te descubres definitivamente. ¡tendencia!

Los especialistas en el mercado del lujo dividen a los consumidores geopolíticamente, imaginad: ricos de Europa, Inglaterra, EUA y Escandinavia y ricos del BRIC o de Oriente Medio.

En tiempos de pos-crisis, aprendo en el último reporte de la revista Luxury Briefing que comprar desaforadamente está muy mal visto entre los ricos del norte del planeta.

Esos consumidores de lujo quieren que sus símbolos, logos y marcas no estén visibles, y precios justos, según los blogueros del Future Labs, especializados en tendencias en esta área. Quieren lujo socialmente responsable y productos con certificado de origen y 'buenas prácticas' de producción. Consumo de lujo, cuando el planeta parece contorcerse y nubes de sombra cubren Europa, rima con consumo consciente.

Por cierto, no me hablen más de lujo asociado solamente al consumo. Consumir solo es una de las tantas cosas que nos hacen sentir especiales.
Y lujo, al menos para los verdaderos ricos y poderosos, o sea, los ricos 'antiguos', ricos chics, pasa cada vez menos por la exhibición de marcas, logos y ostentación y cada vez más no solo por el consumo consciente, sino tocando el puro placer.

O sea, a menos que tengas un 'corazón de emergente', estarás viviendo una vida lujosa siempre que te parezca lo máximo descubrir el villorrio de Italia donde vive aquel viejecito que hace el mejor cappuccino del mundo; siempre que cultives experiencias que garanticen que en la hora H conseguirás apreciar debidamente 'lo mejor de cualquier cosa' y, quizá más que nada, si de ahora en adelante, en vez de coleccionar zapatos, empiezas a construir una colección de experiencias singulares y placeres únicos. ¡tuyos, sin estrellas, ni anuncios en neón!

¿Habéis visto? Es hora de ampliar nuestra definición de lujo.

Y siguen algunos argumentos a favor de esos nuevos conceptos de lujo que hilvané en otro blog, Toques de Alma, hace unos dos años:

Lujo es.

Ser dueño de tu tiempo.
Contesta rápido: ¿cuál es el ritmo de tu vida? Si es como la mía, apuesto a que las horas y los días se suceden en el compás sosegado de. ¡una bajada de montaña rusa! O en el ritmo sereno del aterrizaje de emergencia de un Boeing, en el aeropuerto de Nueva York, con toneladas de nieve en la pista. ¡y en vísperas de Navidad! Vale, he exagerado, puedes quitar la nieve y la víspera de Navidad.

Presta atención a cuántas veces este año te has sorprendido pensando: ¡caramba, ya es lunes otra vez o ya estamos casi en julio de nuevo! No, no es que los días anden más cortos o anarquizando, a propósito, el orden cósmico. somos nosotros, que andamos por el tiempo sin percibirlo, anestesiados por agendas sobrecargadas, compromisos inaplazables y metas imposibles.

No importa dónde vives o cuántos dígitos tiene tu cuenta bancaria, tú, tanto como cualquier otro, eres prisionero de los espejismos de nuestra época. Por eso el no va más del lujo es poder jugar con el tiempo. Y privilegiados serán los que consigan organizar su vida de modo a disfrutar de placeres excepcionales, como despertar sin despertador, acompañar a los hijos mientras crecen, almorzar sin prisa con buenos y viejos amigos, sacar algunas horas por día para andar vagabundeando por la playa (sí, imagino que uno que sea dueño de su tiempo ha de vivir a la orilla de alguno de los mares del planeta) y hacer, literalmente, que el tiempo se pare.

Disfrutar del silencio
Muchos estudios comprueban lo que ya percibíamos en la práctica: nosotros, los habitantes de las megalópolis terrenas, nos estamos quedando sordos. En el Website de una ONG americana descubro que más del 30% de las 15 mil células de mis zurrados oídos ya van a estar perdidas cuando surjan los primeros signos de sordera, por lo regular zumbidos (tinnitus) y que basta la exposición regular a sonidos de 80 decibelios para condenarnos a la eterna perplejidad: ¿Qué? ¿Qué???

Descubro además que en un espectáculo o en una verbena el sonido puede llegar a más de 110 decibelios. ¿Consejos? Lleva protectores en los oídos, descansa al menos un día después de una de estas noches de juerga auditiva, advierten los especialistas. ¡La Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo, con el apoyo del Parlamento Europeo, incluso ha creado un Día Internacional del Silencio, el International Noise Awareness Day (último miércoles de abril)!

El mundo se va haciendo ruidoso y, lo que es peor, nos estamos acostumbrando a ello. Permanecer en silencio puede ser terrorífico. ¿Qué otro motivo hay para que tanta gente salga a caminar por los parques con los auriculares puestos, sino embriagar el cerebro de aturdimiento? El otro día fui a pasar el fin de semana a la finca de una amiga. Por la noche el silencio era tanto que daba la impresión de que éramos presos, náufragos, en una especie de bonanza cósmica. todo parado. En el futuro, el lujo será experimentar, al menos de vez en cuando, silencios así, tan profundos, que te hagan imaginar que podrías oír la voz de Dios. o tu propia voz.

Estar cercano a la Naturaleza.
Recuerdo que cuando asistí a aquella película Bicho de Siete Cabezas, con Rodrigo Santoro en el papel de un joven empujado a la locura, lo que más me impresionó fue la falta de belleza en el 100% de las escenas de la película. El niño se movía en ambientes tan áridos que no era de admirar que los sentimientos de las personas fuesen igualmente duros y ásperos, el alma quizá imite el paisaje. Cuándo fue la última vez que has estado cercano a la Naturaleza, en algún lugar realmente salvaje, ¿lo recuerdas? No valen los parques de la ciudad, aunque, personalmente, considere un lujo poder caminar de mañanita en las frioleras alamedas del Parque Vila Lobos. La realidad es que vivimos apretados, con los pies en el aire, sin contacto con la tierra y bajo un cielo casi siempre pardusco. En el futuro, las peregrinaciones a estos santuarios sagrados van a ser privilegio de algunos pocos afortunados. ¡un absoluto lujo!

Ser el editor de la propia vida.
El 67% de los brasileños son analfabetos funcionales según el IBOPE. En la práctica, esto significa que estas personas son capaces de leer, pero no llegan a comprender lo que leen, y malamente consiguen escribir. Ahora bien, ¿es posible imaginar la tragedia que esto significa en un mundo globalizado, movido por Internet, teléfonos móviles, TV digital?Imagínate intentando encontrar tus gafas que han caído del avión en medio de la selva Amazónica o buscando las "patatas fritas" entre los 150 platos de un restaurante en el interior de China.

Bromas aparte, recuerdo un libro de Umberto Eco, "Mentiras que parecen verdades", sobre los prejuicios e ideas incluso absurdas, cuando no peligrosamente conformistas, que contaminan los libros didácticos. De hecho, compramos mentiras con cara de verdades a cada minuto, lo que nos convierte a todos en analfabetos funcionales, indefensos y manipulables. Aquí entre nosotros, en un mundo de reality shows, celebridades instantáneas y fundamentalismos religiosos, las fronteras entre verdad y mentira se hacen imperceptibles para aquellos que no llevan siquiera un tosco mapa en la mochila. Y cuando todo es espectáculo, privilegiados son aquellos que consiguen ver más allá de las imágenes, de los carteles anunciadores, de la propaganda. conseguir editar la propia vida es, finalmente, el más grande de los lujos.

¿Y para ti? El lujo ¿qué es?

por Adília Belotti

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Sobre o autor
adilia
Adília Belotti é jornalista e mãe de quatro filhos e também é colunista do Somos Todos UM.
Sou apaixonada por livros, pelas idéias, pelas pessoas, não necessariamente nesta ordem...
Em 2006 lançou seu primeiro livro Toques da Alma.
Email: [email protected]
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