Lo mejor es aceptar lo que no podemos cambiar

Lo mejor es aceptar lo que no podemos cambiar
Publicado dia 5/21/2011 9:16:53 AM em STUM WORLD

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Traducción de Teresa - [email protected]

La vida tiene sus propios medios de desarrollar nuestra conciencia; a menudo, sirviéndose de métodos que aún no podemos comprender, como por ejemplo, la muerte de seres queridos por accidente de tráfico, enfermedades graves, asesinatos, pérdidas financieras, quiebra, desempleo, etc.
Esos incidentes nos parecen injustos o incomprensibles porque nos faltan elementos para comprender sus causas. Por eso es corriente que vengan a mi consulta pacientes rebotados, que se sienten víctimas de injusticia ante las agruras de la vida. Sin embargo, al entrar en contacto con sus respectivos mentores espirituales – seres desencarnados de elevada evolución espiritual, responsables directamente por nuestro perfeccionamiento espiritual – reciben orientación acerca de la causa de sus problemas y su resolución.

Frente a las adversidades, a los obstáculos, propios de esta vida terrena de pruebas y expiaciones para depurar las malas inclinaciones y tendencias inferiores que traemos de otras encarnaciones, podemos encontrar tres situaciones en nuestra vida:
1) Las que no están bajo nuestro control y por lo tanto no podemos cambiar con nuestra acción;
2) Las que están bajo nuestro control y solo dependen de nosotros para que cambien;
3) Las que, aunque no podamos modificar directamente, podemos intentar influir para que cambien.

Siendo así, en las probaciones, en las pruebas de la vida, tenemos la opción de elegir los caminos, si bien no podemos alejarnos de aquello que tenemos necesidad de pasar, de experimentar. Y en las expiaciones nada podemos hacer, a no ser resignarnos porque se trata de un rescate kármico de errores cometidos en el pasado.
Con todo, quiero aclarar – esto es muy importante – que la aceptación de las cosas que no podemos cambiar no puede ser entendida como una invitación a la inercia, pues como Espíritus estamos siempre en evolución, en constante aprendizaje.
En este aspecto, los problemas, los obstáculos de la vida, son siempre oportunidades de aprendizaje y cambio interior.
Hay una oración que traduce muy bien lo que he expuesto hasta ahora, que es la oración de la serenidad, escrita por el teólogo protestante Reinhold Niebuhr, que vivió de 1862 hasta 1971, el cual trabajaba en el Union Theological Seminary, en los EUA.
Es una oración muy corta, pero bastante profunda: Concédenos Señor la serenidad necesaria para aceptar las cosas que no podemos modificar, valor para modificar las que podemos y sabiduría para distinguir entre unas y otras.

En resumen, esa oración destaca cuatro virtudes fundamentales que hemos de desarrollar para vivir en equilibrio y armonía: serenidad, aceptación, valor y sabiduría.

Caso Clínico:
¿Por qué nunca he tenido estabilidad económica, profesional y afectiva?
Hombre de 47 años, soltero.


El paciente acudió a mi consultorio tratando de comprender por qué nunca había tenido estabilidad económica, profesional y afectiva, en fin, nunca había sido próspero. Se sentía perdido, pues no sabía cuál era su verdadero camino profesional. Tenía baja la autoestima, sentimiento de desvalorización e inferioridad, pues hasta hoy, a sus 47 años, no había conseguido nada en su vida; por eso se sentía un fracasado.
Quería comprender también por qué nunca se había llevado bien con su padre, pues la relación entre ambos siempre era conturbada, difícil, sin diálogo.

Tras haber pasado por dos sesiones de regresión, en la 3ª y última sesión me relató esto: Veo una mujer toda de blanco, con velo también blanco… Ella me espera en el portón (en verdad ese portón es un portal, un recurso técnico que utilizo siempre en esa terapia, que separa el pasado del presente, el mundo espiritual del mundo terreno), tiene cabellos claros, rizados, ojos azules muy oscuros, y cuando los miro al fondo, irradian una luz blanca muy fuerte.

- Pregúntale quién es – Ruego al paciente.
Minerva es su nombre, la Diosa de las selvas, y dice que es una de mis mentoras espirituales.
Me dice: - No siempre hacemos lo que queremos, pero hemos de seguir adelante. Sigue el camino de la luz, salva todos los obstáculos y cree en tu potencial. La victoria no está lejos, pero la lucha continúa… Vamos andando por un jardín y se acercan otras mujeres también vestidas de blanco. Hay muchas mariposas coloridas de varios tamaños… El jardín tiene la hierba alta, el viento sopla, agitándola. Seguimos caminando, departiendo como viejos conocidos. Noto como si estuviese charlando con una amiga con la cual no hablaba desde hacía mucho tiempo. Noto asimismo deseos de llorar, añoranza, al mismo tiempo amor y paz, pues ella transmite mucho amor, cariño, comprensión, y me siento muy protegido y seguro.
Pregúntale cuál es tu verdadero camino profesional. – Pido al paciente.
Predica el amor por medio de las palabras y demuéstralo a los demás a través de tu ejemplo de vida, de la ayuda mutua, de la comprensión de las diferencias, de la aceptación de cada situación, haciendo ver a cada persona que siempre hay una solución y que no se debe aceptar ser esclavizado por nadie, siendo plenamente feliz. Dice también: -¡Valor, hijo mío! Ya sabías en el Astral, antes de reencarnarte, que no iba a ser tranquila tu encarnación actual, pero al final vas a poder hacer lo que te es necesario.

- Pregunta a tu mentora espiritual por qué no tienes prosperidad.
Ella me contesta: Cuando creas en ti mismo tendrás todo cuanto deseas, pues no te sientes merecedor.

- Pregúntale por qué no te sientes merecedor – Ruego nuevamente al paciente.
Otros hicieron cosas peores que tú en las existencias pasadas y no por ello se auto-castigan como haces tú hoy. Recuerda que estamos en constante evolución y aprendizaje y el error forma parte de eso. Deja de ser tan exigente contigo mismo, perdónate. Por no perdonarte no te consideras merecedor de ser amado, de tener prosperidad, de ser una persona admirada, respetada. (Pausa).
Yo le pregunto qué es lo que hice en el pasado, para no sentirme merecedor (Pausa).
Dice que en una vida pasada salí del camino del amor, hice uso de la violencia y el poder de modo equivocado, tratando de imponer y mantener una situación, cuando en verdad el mejor camino es siempre el buen argumento, la colaboración y la unión entre las personas. También dice: - No despilfarres energía luchando, haz que las personas te sigan. Tú sabes a dónde llegar y cómo llegar, entonces sigue adelante y ayuda al mayor número de personas posible.

- Pregunta cuál es tu verdadero camino profesional para ayudar a los demás
Debes seguir todos los caminos donde puedas hacerte oír, contesta. (Pausa).
Veo ahora un auditorio lleno, estoy en el escenario y las personas me escuchan (en esta terapia puede ocurrir que el mentor espiritual del paciente le muestre una escena futura). Detrás de mí hay una imagen proyectada en una pantalla, que representa a una mariposa posada en una flor.- Pregunta a tu mentora espiritual cuál es el significado de esa escena de la mariposa.
“Dice que es un seminario que voy a impartir sobre la concienciación respecto de la naturaleza y el medioambiente. Hablaré también sobre la integración de personas, el amor colectivo, la eliminación del odio y de las guerras. Le pregunto si tendré que hablar en inglés.”
Ella responde: - Es preciso que sepas varios idiomas, pero hay un idioma universal que es el amor, el cual todos comprenden. Pregunto además cómo puedo modificar mis relaciones afectivas.
“Creyendo más en ti mismo y respetando las diferencias entre las personas. Cada cual tiene su vida, su madurez, su misión. Procura aprovechar esas diferencias para aprender y evolucionar como ser de luz que eres. A menudo las demás personas reaccionan a partir de nuestros actos, o sea, todos tienen miedo, recelos y fantasmas provenientes de otras relaciones. En el fondo, todos quieren autoprotegerse y no sufrir o ser lastimados. Pero es preciso decir lo que se siente y lo que se piensa y no tener miedo a exponerse ni a amar. El amor no se mide por la compensación que se obtiene, sino por cuánto amas, por lo que sientes y lo que él representa para ti. No esperes ser feliz a través del sentimiento del otro.
¡Sé feliz por ti mismo, acéptate, ámate! A partir del momento en que te aceptes, te ames, y comprendas que todos tenemos imperfecciones, fallos, días malos, lograrás comprender mejor a los demás y saber que la felicidad está dentro de ti mismo.” (Pausa).
Mi mentora espiritual está sentada en un banco de madera en ese jardín, y yo estoy sentado en el césped, apoyado en su regazo. Ella también dice: - ¿Cómo puedes querer hacer feliz a otro, antes de ser feliz tú?
¡Ámate y cree! El éxito, la prosperidad, la salud, la alegría y el amor son dones del ser de luz.
Tú tienes ya esos dones por nacimiento, entonces, no los bloquees. Simplemente acepta y recíbelos, empléalos de la mejor manera, con sabiduría, en beneficio del mayor número de personas.
Es obligación de todos los seres que están un poco mejor situados socialmente el ayudar a cuantos en esta encarnación tienen que pasar por grandes probaciones. Ser hermano no es resolver los problemas ajenos, sino hacer que esos problemas sean más fáciles de resolver.”

- Pregúntale por qué la relación entre tu padre y tú es tan complicada.
“Ya fuimos padre e hijo también en otra encarnación. Fue en una época antigua, medieval… Veo una imagen en una choza pobre y él reprendiéndome por haber llevado poco dinero. Veo que solo vivimos los dos en esa choza, no hay lujos, no hay casi nada, solo una cocina de leña. Hay una mesa de madera, no sé si mi padre en esa vida pasada podía o no trabajar. Nuestras ropas son trapos, somos muy pobres. Él ya tiene una edad avanzada, se sirve de un bastón para caminar, y yo tampoco soy joven, tendré unos 40 años.
Le digo que solo he conseguido eso, y le entrego unas monedas. La verdad es que ese dinero proviene de limosnas que pedí por la calle. Tengo cierta sensación de tristeza, de fracaso por no haber recaudado más dinero porque él ya tenía cierta edad. Me siento un fracasado por no conseguir proporcionar a mi padre una vida mejor. (Pausa).
Todavía estoy sentado, apoyado en el regazo de mi mentora espiritual, y cuando le hago las preguntas, a su lado se abre una pantalla dándome las respuestas… Ahora en esa pantalla aparecen las imágenes de dos niños que andan por un jardín”. (Pausa).

- Pregunta a tu mentora espiritual quiénes son esos niños.
“Los niños corren hacia una mujer muy guapa que dice: -“¡Ha llegado papá!”.

- ¿Conoces a esa mujer? – Pregunto al paciente.
“No. Y los dos niños no he podido verlos de frente porque iban corriendo hacia su madre”.

- Entonces pregunta a tu mentora espiritual quiénes son esos críos y esa mujer – Ruego nuevamente al paciente.
“Dice que fue mi familia en una vida pasada, en 1930”.

- Pregúntale por qué te ha hecho ver esa familia.
“Contesta: - Porque la vida continúa y los amores van y vienen. No abandones, lucha por el nuevo amor. Puedes creerlo, esto está próximo a suceder. Vive siempre en plenitud, busca el todo, vívelo todo por entero: las relaciones, el trabajo, las amistades. Cuando estés en un lugar, que estés allí por entero: mente y cuerpo. Levanta la cabeza, sigue adelante y no abandones. La felicidad está mucho más cerca de lo que imaginas. La alegría de vivir es tu objetivo. ¡Sé feliz!”.


Sobre o autor
Shimoda
Osvaldo Shimoda é terapeuta especializado em Terapia de Regressão TRE, com foco em autoconhecimento, transformação emocional e integração de experiências de vida. Atende em seu consultório em São Paulo.
Site: www.osvaldoshimoda.com.br
Tel.: (11) 99286-4497 (agendamentos)
Email: [email protected]
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