Mediumnidad no es locura

Mediumnidad no es locura
Publicado dia 4/11/2006 2:05:29 PM em STUM WORLD

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Traducción de Teresa - [email protected]

“La ciencia sin la religión es manca;
la religión sin la ciencia es fanatismo”.
Einstein


El diccionario Aurelio define “mediumnidad” como la condición de médium; y “médium” como el intermediario entre los vivos y las almas de los muertos. Potencialmente, todos somos médiums. O sea, la mediumnidad es condición natural del ser humano, pues se trata de una facultad inherente al espíritu. En este sentido, la mediumnidad forma parte de la naturaleza del hombre y, por tanto, no hay nada de sobrenatural. A decir verdad, la mediumnidad es un tipo de trance que puede ser provocado de forma mediúmnica por espíritus buenos o malos y por la inducción hipnótica. Algunos la poseen en estado bastante aflorado; son personas muy sensibles, pues han recibido una preparación en su cuerpo espiritual (periespíritu), antes de reencarnar, para ejercer su mediumnidad; otras, la poseen en estado latente y, por tanto, necesitan desarrollarla.
No obstante, la ciencia médica y la psicológica todavía asocian las manifestaciones mediúmnicas a disturbios psiquiátricos. De este modo, los médiums que incorporan seres “invisibles” y/o escuchan sus voces, son diagnosticados como esquizofrénicos.

Sin embargo, en las últimas décadas, muchos investigadores han demostrado que vivencias mediúmnicas no están necesariamente asociadas a cuadros patológicos. El Dr. Mauro Kwitko, psiquiatra de Porto Alegre y también colaborador del Site Somos Todos Um, es autor del libro “Doutor, Eu Ouço Vozes!” (Doctor, ¡yo oigo voces!). En este libro Kwitko busca hacer un diagnóstico diferencial entre disturbios psiquiátricos y mediumnidad.

Otro médico psiquiatra, el Dr. Alexandre Moreira de Almeida, ha defendido la tesis: “Fenomenología de Médiums Espíritas” en el Instituto de Psiquiatría del Hospital de las Clínicas, de la Facultad de Medicina de la USP. Almeida ha trazado el perfil de salud mental de 115 médiums. Al final del trabajo, el psiquiatra ha llegado a la conclusión de que todos presentaban buena salud mental, a pesar de tener visiones y de escuchar voces ajenas a sus pensamientos. El tribunal calificador, ante el cual el psiquiatra defendió su tesis, se componía de investigadores destacados y de renombre internacional, que hicieron elogios y críticas a su trabajo. Su tesis ha sido aprobada por el tribunal.

En mi práctica clínica, en mi consultorio, es común que los pacientes entren en trance mediúmnico (estado alterado de conciencia) tras una inducción al relajamiento profundo, y mediante la acción de los espíritus de elevada (o de poca) evolución. Por este motivo en la entrevista inicial de evaluación (anamnesis), permanezco atento a las quejas de dolores y enfermedades que me relatan, cuyas causas, pese a haberse sometido a todos los exámenes médicos, no han sido encontradas. Esas quejas y dolencias pueden ser un indicador de que algunos pacientes tienen una mediumnidad “abierta”.
He observado aún el siguiente cuadro clínico que presentan frecuentemente:

-Dolores por el cuerpo que se manifiestan ora en un lugar, ora en otro;
-Frío en las extremidades de las manos y de los pies;
-Síntomas de enfermedades; bajadas de tensión, falta de aire, estremecimientos;
-Dolor en la nuca, mareo y cabeza pesada;
-Escalofríos en todo el cuerpo, llegando a presentar fiebre;
-Inestabilidad emocional, que va desde la euforia, agitación, ansiedad, inestabilidad y nerviosismo, hasta la depresión sin causa aparente, así como llanto fácil;
-Pensamientos negativos, pesimismo.

Veamos a continuación el caso de una paciente que, por culpa de su mediumnidad aflorada, desarrolló una enfermedad (caída del cabello) y una serie de problemas de orden emocional.

Caso Clínico:
Mujer de 40 años, soltera.

La paciente acudió a mi consultorio quejándose de los siguientes problemas:
1-Inestabilidad emocional que iba desde la euforia, agitación, ansiedad, irritabilidad y nerviosismo, hasta la depresión sin causa aparente. Por tanto, reía y lloraba fácilmente.;
2-Síndrome del Pánico (sensación de desmayo, falta de aire, sudoración en las palmas de las manos, ansiedad intensa) y Agorafobia (miedo a los espacios abiertos, a salir de casa);
3-Manifestaciones de TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo): la manía de asegurarse varias veces de si dejó la puerta bien cerrada, los grifos cerrados, la bombona del gas y si desconectó la corriente.
4-Caída de cabellos (calvas por toda la cabeza);
5-Pensamientos negativos, pesimismo;
6-Oía permanentemente a una criatura llorando mucho;
7-Sentía escalofríos por todo el cuerpo.
Todos estos síntomas se manifestaron cuando la paciente se fue a trabajar a Japón (es descendiente de japoneses). Antes era calma, tranquila y no presentaba, por tanto, ninguno de estos problemas.

Al hacer regresión me ha relatado: “Veo una casita de paja. Dentro, veo a un viejo con barba que viste una ropa vieja. Está sólo y se apoya en un bastón. Está sentado en la silla. Lo veo a la puerta de su casa, que está en un campo lleno de árboles. Él también es japonés. Siento que ese hombre es muy malo”.

-Mira a ver qué es lo que él te ha hecho – le pregunto.
“A mí no me ha hecho nada, pero sí a otros… Me encuentro en la puerta, no quiero entrar, no quiero conversar con ese viejo. (Pausa).
Veo ahora escenas horribles de su pasado. Él está al servicio del Emperador de Japón, en una época muy antigua, en tiempos de los samuráis. Era cobrador de impuestos, y hacía justicia con sus propias manos a los campesinos que no los pagaban, cortándoles la cabeza con su espada. ¡¡¡Es horrible!!! Lo veo cortando las cabezas (la paciente llora intensamente). En muchos casos, llegaba a ejecutar y cortar la cabeza a todos los miembros de la familia que no pagaba los impuestos. Encima de no arrepentirse, se ríe a carcajadas. Habla consigo mismo en japonés diciendo que ha sido tan sólo una muerte más y sale corriendo a cobrar impuestos de casa en casa (pausa).
Veo ahora al hijo de un hombre, a quien él ha cortado la cabeza, ir detrás de él para intentar vengar la muerte de su padre. Ha matado a toda la familia del viejo, y a continuación, prendió fuego a su casa. Sólo no lo ha matado a él, con el propósito de que sienta en su propia piel el sufrimiento de perder a la familia.
Lo que quería era matar a las personas que no le pagaban.
Toda su economía estaba guardada en su casa. Como al fin se ha quedado sin dinero, ha cortado todos los árboles de su propiedad para venderlos.
A decir verdad, el Emperador no sabía de las deudas de esos campesinos. Cuando se enteró, ha mandado prenderlo, porque estaba prohibido hacer eso en aquella época. Él solamente podría haberlo verificado con orden del Emperador. Como era amigo del Emperador, pensó que no le sucedería nada. Pero el viejo acabó huyendo, no quiso pedir perdón y clemencia al Emperador porque era muy orgulloso.Lo veo corriendo por la espesura del bosque – desde hace días, pasando mucha hambre, hasta que ha encontrado una casita de paja en medio de un matorral”.

-Avanza más adelante en esa escena, años más tarde – le pido.
“Él ha ido envejeciendo, lo veo con los cabellos encanecidos y muy largos. Hasta llegar a la vejez, ha sufrido mucho. Vivía temiendo que los soldados del Emperador lo encontrasen, pues si ocurriese eso, sería ejecutado. Los espíritus de aquellas personas que ha matado se le aparecen sin las cabezas” (pausa).

-Ve prosiguiendo en esa escena – le pido.
“Él está enfermo, quiere pedir perdón, tiene necesidad de confesar sus pecados a un monje”.

-Ve hasta el momento de su muerte – le pido.
“Él está acostado en cama, muy delgado. Quiere confesarme a mí lo que ha hecho en esa vida pasada, quiere que yo lo escuche. Pero le digo que no soy monje para escucharlo. Está tumbado en cama gimiendo, con la boca abierta, queriendo que yo lo ayude. Le digo que ni siquiera me conoce. Él responde que sí me conoce, que es de mi familia, se identifica como mi tatarabuelo paterno. Dice que me estaba esperando para hablar conmigo. Dice también que mis cabellos han caído por influencia suya: ha sido él quien me ha dejado calva. Da risotadas.”

-Pregúntale por qué se ríe – pido a la paciente.
“Él dice que no quería que eso ocurriese, pero que era la única manera que ha encontrado para pedirme ayuda, porque quería redimir sus pecados. Dice que ha muerto sin nadie a quien pudiese confesar sus pecados. Me pide disculpas por haberme dejado calva, pide disculpas por todo cuando ha hecho en su pasado porque quiere descansar en paz. Dice aun que ha estado vagando durante mucho tiempo, después de su muerte (más de un siglo). Él ha fallecido en aquella casita. Yo lo disculpo, a pesar de todo lo que ha cometido. Dice que antes de mí se había manifestado en otra parienta (tía de mi padre). Ella también había perdido los cabellos, pero como no creía en los espíritus, pensó que la caída del cabello fuese por alguna enfermedad. Él ha venido a mí porque yo tengo mediumnidad aflorada. Dice que está contento de verme, por eso se ríe.
Necesitaba conversar con alguien, estaba vagando en soledad, y todavía siente mucha hambre”.

-Pregúntale si quiere ser ayudado – pido a la paciente.
-Dice que sí (pausa).
Lo veo ahora siendo transportado por una entidad de luz, que lo lleva a un lugar lleno de flores y mariposas blancas. Él se encuentra feliz, me agradece por haber procurado la TVP (Terapia de Vidas Pasadas). Se está despidiendo de mí y le agradece a Vd. también”, refiriéndose a mí.

Al término de la sesión, la paciente estaba visiblemente emocionada, pero con una fisonomía serena y tranquila. Después de pasar por otras cuatro sesiones de regresión, se encontraba muy bien, más centrada y calma, y todos sus síntomas de TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) habían desaparecido.
Su miedo a salir de casa se había esfumado también, tampoco presentaba ya el Síndrome del Pánico, ni los pensamientos negativos y pesimistas.


Sobre o autor
Shimoda
Osvaldo Shimoda é terapeuta com mais de 40 anos de experiência e 60 mil sessões de regressão já realizadas. Criador da Terapia Regressiva Evolutiva TRE, professor e pesquisador das terapias integrativas e do desenvolvimento espiritual, com atuação dedicada ao estudo da consciência, dos processos terapêuticos profundos e da formação de novos terapeutas. Reconhecido por sua abordagem ética, responsável e acolhedora, Osvaldo Shimoda desenvolveu e estruturou metodologias terapêuticas que auxiliam pessoas em seus processos de autoconhecimento, equilíbrio emocional, expansão da consciência e desenvolvimento espiritual.
Email: [email protected]
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