La Luz que Cura

La Luz que Cura
Publicado dia 5/9/2006 1:40:47 PM em STUM WORLD

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Traducción de Teresa - [email protected]

“Yo estoy en la luz. Yo soy la luz.
La luz está en mí.
La luz soy yo.
El Hombre que haya entendido esta Verdad
Se torna uno con el Absoluto”.
Bhagaban Sai Sathya Sai Baba


En cierta ocasión una paciente acudió a mí angustiada, tratando de saber su verdadero propósito de vida. Al hacer regresión vio una linda Luz dorada, redonda. Intuitivamente le pedí que conversase con esa Luz e le preguntase cuál era su real propósito de vida.
La Luz – para sorpresa mía y de la paciente -, la instruyó, dándole consejos espirituales, orientándola en relación a su vida personal y profesional, e incluso hizo previsiones correctas acerca de acontecimientos futuros (la paciente me confirmó posteriormente esos eventos) con tal profundidad y sabiduría, que ambos hemos quedado simplemente atónitos y encantados. Al final de la sesión, la sorpresa fue todavía mayor cuando la paciente preguntó a la Luz si podría identificarse. La Luz respondió: “Soy tú misma, en tu esencia”.

En verdad, la Luz era su propia alma, el Yo Superior de la paciente. De esta manera, ha quedado claro cuán sabia es nuestra alma y como tiene todas las respuestas a nuestras indagaciones e interrogantes. Ha quedado claro también para mí por qué el gran científico Galileo Galilei ha dicho: “Las respuestas a nuestras indagaciones están dentro de nosotros”.

Si somos seres de luz, es decir seres energéticos, he sacado la conclusión de que otros pacientes podrían hacer lo mismo, o sea, indagar a sus almas acerca de aquello que los afligía. Realmente, las preguntas formuladas fueron respondidas por sus almas de manera rápida, directa y con mucha sabiduría y profundidad. No obstante, para mi sorpresa nuevamente, al hacer que los pacientes indagasen a la Luz acerca del origen de sus problemas, un ser extra-físico (espiritual) se materializó, saliendo de la propia Luz, identificándose como su guía espiritual. De este modo, he concluido que no siempre esa Luz es nuestra alma, y sí, en la mayoría de las veces, es el (la) mentor(a) espiritual del paciente.
Por tanto, en estado alterado de conciencia, es decir, en estado de trance hipnótico, todo puede ocurrir. “Coincidentemente”, al leer posteriormente el libro “La Cura a través de la Terapia de Vidas Pasadas” (Editora Sextante) del renombrado psiquiatra americano Dr. Brian Weiss, he podido constatar que éste también había observado en uno de sus pacientes ese diálogo con la Luz.

El Dr. Raymond Moody Jr., renombrado Psicólogo de la Universidad de Nevada en Las Vegas, EUA, autor de los libros “La Vida después de la Vida” y “La Luz que viene del Más Allá” (Editora Butterfly) está considerado como el mayor especialista mundial en las experiencias de casi muerte, que también se denominan en el lenguaje médico como muerte súbita interrumpida, provocada por enfermedades cardiovasculares, traumas causados por accidentes, embolia pulmonar, etc. El corazón para de funcionar durante cierto tiempo, pero, a través de las acciones de los médicos, vuelve a funcionar. En ese intervalo de tiempo en que el corazón ha permanecido parado, muchos pacientes han tenido experiencias inusitadas como: salidas fuera del cuerpo (desdoblamientos), presencias de seres de luz en el mundo espiritual, y han regresado de esas experiencias profundamente modificados, tanto en lo que se refiere a sí mismos como a otras personas y a la vida en sí.
El Dr. Raymond Moody ha concedido una entrevista a la revista “Sexto sentido” y ha dicho lo que sigue: “Cuando alguien muere, a veces las propias personas presentes entran en dramáticos estados alterados de conciencia virtualmente idénticos a las experiencias de casi –muerte. Por ejemplo, personas que estaban reunidas a la cabecera de un ser querido, enfermo terminal, nos han dicho que, cuando ocurrió el fallecimiento del enfermo, ellos también han dejado sus propios cuerpos. Se levantaron y acompañaron al amado durante parte del camino hacia la Luz. Ellos han podido vislumbrar los espíritus de parientes y amigos del recién fallecido, que venían a saludarlo. A veces ven una luz sobrenatural de amor que las envuelve a ellas y al individuo que se está muriendo”.

Caso Clínico:
Resentimiento contra la madre.


La paciente acudió a mí a cuenta de sus resentimientos en relación a las actitudes de su madre. Su madre siempre había sido agresiva, hasta el punto de amenazar a su padre con un cuchillo. Siempre se ha entrometido mucho en la vida de sus hijas, nunca aceptando a sus enamorados. La paciente había llegado, cuando niña, a ser apaleada por la madre, hasta el punto de considerar que en cualquier momento su madre podría agredirla y pegarle en la cara. Debido a esa agresividad y a que quería controlar su vida, la paciente había decidido marcharse de la casa de sus padres para vivir sola y conseguir respirar aliviada. Así, guardaba muchos resentimientos contra su madre. Al entrar en estado alterado de conciencia – en trance alfa -, solicité de la paciente que observase una linda luz. La paciente me relató: “Veo una luz enorme, es blanca y bastante brillante”.

- Pregúntale qué te es necesario saber acerca de tu madre – pedí a la paciente.
“Estoy en una arena de lucha, mis pies están descalzos, mis manos son grandes y gruesas. Soy hombre, mi piel es bronceada. Estoy sin camisa, mis cabellos y mi nariz son gruesos. Debo tener unos 25 años, empuño un arma, en cuya extremidad hay una saeta. Estoy en la arena y voy a luchar. Veo a muchas personas gritando para ver el espectáculo y hay un líder, parece ser el Rey, sentado en una poltrona”.

- Avanza más adelante en esa escena – le pido.
“Estoy luchando contra otro guerrero, y acabo matándolo. He vencido en la lucha. Hago reverencias al Rey y ya puedo salir de la arena”.

- ¿Cómo te sientes? – le pregunto.
“Esas luchas son un medio de supervivencia. Es la época después de Cristo, después de su crucifixión (pausa). Ahora me veo en una taberna, bebiendo, comiendo. He venido como hombre en esa existencia pasada porque como mujer – en una existencia más remota – había sido muy mandada. He solicitado venir como hombre, como un guerrero, para ser dueño de mi vida. Pero es difícil, mi espíritu está perdido, estoy siguiendo la vibración del tiempo, de la época. No consigo elevarme espiritualmente, la energía es muy baja, bebo vino, como carne, me he embrutecido un poco. Oigo hablar de Cristo, pero tengo de él una impresión vaga.”- Avanza más adelante en esa escena – le pido.
“Ahora estoy en un mausoleo, y oigo a un hombre hablar de Jesús, que ha pasado por la Tierra. Él predica el amor de la vida de Jesús y dice que éste ha muerto por nosotros. Estoy al fondo, oyéndole hablar. Comprendo que tengo que abrazar el Cristianismo, pero mi jefe no me lo permite porque soy un guerrero. Me encuentro muy bien en medio de los cristianos. Ahora ellos están orando, son buenas personas”.

-Avanza más adelante en esa escena – le pido.
“Entiendo que mi jefe es mi madre de la vida actual. Converso con él y digo que quiero abrazar la causa cristiana. Pero él no me lo permite, es autoritario. Para él, abrazar la causa cristiana es cosa de gente “idiota”, “descerebrada”. Él es capaz de matarme si me convierto al cristianismo, porque soy esclavo suyo. Pero por fin he conseguido libertarme. No pienso volver allá. He conseguido huir, ahora estoy con ellos, ya no soy esclavo, soy un cristiano. Creo que mi jefe ha quedado muy enfadado conmigo” (pausa).

-Avanza más adelante en esa escena – pido a la paciente (pausa).
“Ahora estoy en la arena nuevamente, pero ya no soy un guerrero, estoy en medio de varios cristianos. Vamos a formar parte otra vez de un espectáculo, pero esta vez estoy sin arma. Llevo una ropa de paños, pero como tengo experiencia como guerrero, voy a poder ayudarles. Estoy descalzo, el suelo está bastante caliente, el sol bastante fuerte. Ellos lanzan carne cerca de nosotros. Estamos en medio de la arena, hay niños, mujeres, viejos. No tengo miedo, tengo experiencia y voy a poder ayudarles (pausa). ¡¡¡Oh, Dios mío!!! Los leones están dentro de la arena, intento luchar con ellos, uno de ellos me ha atrapado por el cuello (la paciente grita llorando). Creo que he muerto (pausa).

-Mira qué sucede después de tu muerte física – le pido.
“Yo quería haber ayudado a aquellas personas, pero no lo he conseguido porque estaba sin arma. Veo ahora una luz blanca, me estoy dirigiendo hacia ella (pausa). Ahora me he levantado de una cama. Mi mentor espiritual está delante de mí. Parece que mi cuerpo (espiritual) ya está restablecido. Él me dice que todo ha salido bien. Dijo que en esa existencia pasada yo necesitaba abrazar la causa cristiana. He muerto como cristiano y de ahora en adelante estaré con Cristo para siempre y tendré su protección. Por muy poco no consigo mi propósito, por culpa de mi madre, que era mi jefe en esa existencia pasada.”

-Pregunta a tu mentor qué tiene que decirte con relación a tu madre. – le pido.
“Dice que estoy algo más adelantado que ella en lo que se refiere a la evolución. Y que debo ayudarla en la vida actual con oraciones, pensamientos positivos y con bastante cariño, porque ella también va a evolucionar. Es preciso tener bastante paciencia con ella, puesto que también es hija de Dios. Dice que tengo enfrentamientos con ella porque ambas tenemos espíritu de guerrero, pero que Cristo también va a tocar su corazón. Mi mentor dice que todos somos luz y que vamos hacia la Luz Mayor, a subir para esa Luz en la hora del desencarne, pero que necesitamos remover en la vida terrena los hábitos inferiores del ego”.

-Pregúntale a qué se debe el desequilibrio de tu madre – pedí a la paciente.
“Dice que mi madre se está desarrollando y que necesita cuidar los hábitos inferiores tales como juzgar a las personas y querer imponer su voluntad, por ejemplo. Ellos están trabajando para alinear sus chacras. Dice también que con la fe en Cristo he de conseguir ser un instrumento del Maestro (la paciente comienza a llorar intensamente). Dice que ya estoy siendo un instrumento suyo, que estoy siendo guiada”.

-Pregúntale entonces cuál es tu verdadero propósito de vida.
“He venido para armonizar a mi familia, soy algo así como un estabilizador. He venido también para ascender en esta vida actual. Ascender es liberarme, porque el proceso cármico con mi madre se ha extinguido, estoy libre. Si quiero ayudarla, podré hacerlo por mi libre y espontánea voluntad. Él también dice que van a ayudar a mi madre a que se liberte de su pasado”.

Después de pasar por otras cuatro sesiones de regresión, pedí a la paciente que preguntase a su mentor si había necesidad de continuar con la terapia regresiva. La paciente me dijo:
“Él te está agradeciendo porque todo ha salido bien en este tratamiento; y que la Luz esté con vosotros por toda la eternidad”.

Después del tratamiento, la paciente me contó que su madre por primera vez había ido a visitarla a su trabajo, su agresividad había disminuido bastante, y que estaba procurando vivir su vida en vez de vivir la vida de las hijas. Feliz, me ha dicho que se sentía libre y que ya no tenía resentimientos contra su madre.


Sobre o autor
Shimoda
Osvaldo Shimoda é terapeuta com mais de 40 anos de experiência e 60 mil sessões de regressão já realizadas. Criador da Terapia Regressiva Evolutiva TRE, professor e pesquisador das terapias integrativas e do desenvolvimento espiritual, com atuação dedicada ao estudo da consciência, dos processos terapêuticos profundos e da formação de novos terapeutas. Reconhecido por sua abordagem ética, responsável e acolhedora, Osvaldo Shimoda desenvolveu e estruturou metodologias terapêuticas que auxiliam pessoas em seus processos de autoconhecimento, equilíbrio emocional, expansão da consciência e desenvolvimento espiritual.
Email: [email protected]
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