Síndrome del Pánico – Parte 2

Síndrome del Pánico – Parte 2
Publicado dia 7/14/2006 2:30:30 PM em STUM WORLD

Compartilhe

Facebook   E-mail   Whatsapp

Traducción de Teresa - [email protected]

En el artículo anterior – Síndrome del Pánico – parte 1, he explicado que las crisis de pánico surgen sin un motivo aparente, súbitamente, de forma inesperada, y que los síntomas físicos más comunes son: respiración corta, sensación de falta de aire, temblores, debilidad en las piernas, oleadas de frío o de calor, mareos, sensación de pérdida de control, miedo a morir, opresión en el corazón o taquicardia, náuseas, sudoración excesiva.
En muchos casos, el paciente puede tener la impresión que está enloqueciendo o a punto de morir. Algunos llegan a sufrir diarreas intensas o síntomas de laberintitis.
Vale poner aquí de relieve que muchos pacientes no presentan todos los síntomas referidos, mientras que otros sí, variando evidentemente de acuerdo con la sintomatología de cada paciente. Sin embargo, la angustia, la sensación de falta de aire, de pánico, de desmayo, de muerte inminente son los síntomas físicos más comunes.
He explicado además que las situaciones de estrés desencadenan, “disparan” experiencias traumáticas vividas por el paciente en el momento de su muerte en una vida pasada, ocasionando el síndrome del pánico en la vida actual.
Por tanto, los síntomas de la crisis del pánico, en realidad, son los mismos o similares que los experimentados por el paciente en el momento de su muerte dolorosa, traumática, en una existencia pasada. Por otro lado, lo que causa a muchos pacientes padecer Trastorno del Pánico es de naturaleza espiritual, es decir, derivado de la interferencia de un espíritu obsesor (espíritu desencarnado).

En mi artículo “Como Librarse de la Obsesión Espiritual”, he explicado que el 95% de los pacientes que acuden a mí en el consultorio padecen una perturbación espiritual fruto de una interferencia de espíritus obsesores y apenas el 5%, por lo tanto, no manifiestan ninguna interferencia espiritual que sea causa de sus problemas.
Dentro este 5%, el problema que presentan tiene como causa un factor psicológico (bloqueo emocional) procedente de esta vida (infancia, nacimiento, útero materno) o de sus vidas pasadas. De esta forma, además del factor psicológico (bloqueo emocional), puede existir también un factor espiritual, (manifestación de orden mediúmnico), un espíritu obsesor como causa del Síndrome del Pánico. En ese caso, muchos de los síntomas físicos del paciente (opresión en el pecho, angustia, nauseas, escalofríos, sensación de falta de aire, etc.) no le pertenecen, sino que en verdad, son síntomas de la entidad espiritual que lo está obsediando.
Es preciso esclarecer aquí que, aunque la enfermedad espiritual (obsesión espirítica), no conste todavía en los compendios de patología de la medicina, debido a que ésta se estructura en criterios científicos puramente organicistas, fundamentando que la “causa” del Síndrome del Pánico es resultante de alteraciones bioquímicas del cerebro (alteraciones metabólicas de los neuropéptidos), el fenómeno mediúmnico y la obsesión espiritual son ampliamente citados por muchos pueblos antiguos de Occidente y de Oriente.
Véase el caso de una paciente que acudió a mí por tener previsto un viaje de trabajo al exterior (Inglaterra), pero temía mucho sufrir una crisis de pánico dentro del avión.

Caso Clínico:
Síndrome del Pánico

Mujer de 32 años, divorciada.

La paciente ha acudido a mí bastante ansiosa y preocupada, por tener previsto un viaje de trabajo a Inglaterra. Era su primer viaje al exterior y temía sufrir una crisis de pánico dentro de la aeronave. Su primera crisis había ocurrido dentro de un vagón abarrotado del metro en Sao Paulo. Comenzó a sentir taquicardia, mareo, hormigueo en las manos, amagos de vómito, ansiedad, sudoración, miedo a desmayarse, boca seca. Entró en pánico, quería salir de aquel ambiente apretujado de gente. Tras la primera crisis han venido otras, siempre en lugares estrechos y aglomerados de gente (ascensor, bancos, avión, centro comercial). Desde pequeña siempre había tenido miedo también de quedarse sola en su casa.
Evitaba despertar de madrugada para ir al aseo, pues tenía mucho miedo de ver espíritus (entidades espirituales desencarnadas).

Al hacer regresión me ha relatado:
“Me siento sofocada (la paciente comienza a jadear, con dificultad). Mi garganta está cerrada, mi boca está llena de saliva.
Hay algo en mi rostro como si fuese una tapa…
Estoy presa en una caja, acostada.
No veo nada, está todo oscuro”.

-¿Cómo te sientes? – Pregunto a la paciente.
“Me siento sofocada, no veo nada, está todo oscuro. La caja es estrecha, bajita.
Falta el aire aquí dentro (pausa).
¡Oh, Dios mío! ¡No es una caja, en realidad me encuentro dentro de un cajón, no consigo respirar! (La paciente grita y llora)”

-Vuelve antes de esa escena, a ver que es lo que ha ocurrido para que estés en ese cajón – pido a la paciente.
“Alguien me ha encerrado en ese cajón… me siento sofocada, se termina el aire, no consigo respirar (la paciente llora intensamente); (pausa).
Ahora veo una luz, una claridad. Es una luz dentro del cajón…
La impresión que me da es la de que he muerto dentro de ese cajón. No veo nada más, ¡se ha apagado todo!
Dr. Osvaldo, me parece que hay alguien a mi lado izquierdo aquí en el consultorio (la paciente se encuentra reclinada en el diván).
Es un bulto oscuro, pero siento que es un hombre… Me están dando escalofríos, mareos, falta de aire, opresión en el pecho (la paciente comienza a llorar). Son los mismos síntomas de mis crisis de pánico”.

-Presta atención, percibe si esos síntomas físicos son tuyos o de esa entidad espiritual – pido a la paciente.
“Mis pies hormiguean. Ese hombre está justamente a mi lado, tendido aquí conmigo en el diván (pausa). Ahora ha levantado la cabeza y me está mirando”.

-¿Cuál es la impresión que te viene de ese hombre? – Pido a la paciente.
“Viene aquella opresión en el pecho… ahora lo veo claro, esos síntomas físicos de las crisis de pánico que siento son de él y no me pertenecen. Él se encuentra en las tinieblas, en la oscuridad. El lugar en que él está es muy oscuro, frío. Por eso yo siento escalofríos, angustia, dolor en el pecho, mareos. Ese hombre está sufriendo mucho”.

-Pídele que se identifique – pido a la paciente.
Dice ser mi padre de esa vida pasada y ha sido él quien me ha enterrado viva en aquel cajón. Está llorando mucho, pide disculpas, está avergonzado, con remordimientos. Dice que me ha enterrado viva porque estaba bebido. Ahora está encogido en un rincón, sentado con la cabeza entre las piernas. Dice llorando que como me ha quitado la vida en aquella existencia pasada, quiere cuidar de mí, protegerme”.-Pregúntale si él sabe que está en espíritu – Pido a la paciente.
“Dice que sí, pero que no quiere irse, quiere continuar cuidando de mí. Le digo que estoy bien, que le perdono, que se puede ir en paz.
Ahora estoy acariciando su cabeza, él llora pidiéndome perdón, cabizbajo. Apoya su cabeza en mi hombro.
Siento que él está muy cansado, quiere irse.
Veo ahora una luz a mi lado, es blanca. Veo una claridad aquí en el consultorio. Son entidades espirituales de luz que han venido para ayudarlo, veo a mi padre de esa vida pasada tendido en una hamaca.
Han traído la hamaca para cerca de mí, para que él se despida.
Estoy ahora despidiéndome de él, le doy un abrazo. He dicho que no se preocupe conmigo y que ellos le ayudarán. Ellos se lo están llevando, dormido en la hamaca.
He sentido ahora un “trancazo” en mi cuerpo, parece que se ha roto algo entre nosotros (hubo un rompimiento del cordón energético que prendía el obsesor (padre) al obsediado (hija).
La claridad continúa en el consultorio, veo bultos blancos que pasan de un lado para otro, están curándome, dándome pases (imposición de manos) (pausa).
Ahora la claridad está disminuyendo.
No siento nada más, ningún movimiento aquí en el consultorio”.

Tras pasar por otras 4 sesiones de regresión, la paciente estaba consiguiendo despertar de madrugada para ir al baño o para tomar agua, sin miedo de ver espíritus. Estaba consiguiendo quedarse a solas en su casa, sin temor alguno, y lo mismo estaba sucediendo en lugares de aglomeración como el metro, ascensor, centro comercial.
Pero lo más importante, ha viajado tranquilamente a Inglaterra y ha regresado nuevamente a este País, sin sentir las crisis de pánico que la atormentaban tanto.


Sobre o autor
Shimoda
Osvaldo Shimoda é terapeuta com mais de 40 anos de experiência e 60 mil sessões de regressão já realizadas. Criador da Terapia Regressiva Evolutiva TRE, professor e pesquisador das terapias integrativas e do desenvolvimento espiritual, com atuação dedicada ao estudo da consciência, dos processos terapêuticos profundos e da formação de novos terapeutas. Reconhecido por sua abordagem ética, responsável e acolhedora, Osvaldo Shimoda desenvolveu e estruturou metodologias terapêuticas que auxiliam pessoas em seus processos de autoconhecimento, equilíbrio emocional, expansão da consciência e desenvolvimento espiritual.
Email: [email protected]
Visite o Site do Autor




Energias para hoje




publicidade








Siga-nos:
Youtube     Instagram     Facebook     x     tiktok

As opiniões expressas no artigo são de responsabilidade do autor. O Site não se responsabiliza por quaisquer prestações de serviços de terceiros.

Siga-nos:
Youtube     Instagram     Facebook     x     tiktok

 


  Menu
Somos Todos UM - Home