Según Allan Kardec en el libro A Gênese (El Génesis), apartado 45 - página 304, "Se denomina obsesión la acción persistente que un espíritu malo ejerce sobre un individuo. Presenta caracteres muy diferentes, que van desde la simple influencia moral, sin perceptibles signos exteriores, hasta la perturbación completa del organismo y de las facultades mentales".
Por tanto, la acción que un espíritu desencarnado ejerce sobre uno encarnado es algo muy serio, pues, aprovechándose de su estado de invisibilidad, provoca en su víctima (encarnado) disturbios orgánicos y/o mentales inimaginables a los ojos de una persona escéptica, incrédula, que no cree en la existencia del espíritu, y en lo que es capaz de hacer un espíritu obsesor desencarnado vengativo, que se ha sentido perjudicado por la víctima en una vida pasada.
Siendo así, la obsesión espiritual, en calidad de dolencia todavía no catalogada en los compendios médicos, se muestra como uno de los más antiguos flagelos de la humanidad. En la Biblia, como ejemplo, tenemos el pasaje registrado por el Apóstol Lucas, cap. 9, v. 39, que dice: "He aquí que un espíritu lo toma y de repente clama y lo despedaza hasta echar espuma; y sólo lo deja después de haberlo quebrantado".
Y también en Marcos 5:8 y 9, que dice: "Porque le decía: sal de este hombre, espíritu inmundo. Y le preguntó: ¿Cuál es tu nombre? Y le respondió diciendo: Legión es mi nombre, porque somos muchos".
De esta forma, mientras el hombre alimente sentimientos de odio, celos y venganza, la obsesión espiritual continuará aún por mucho tiempo en la humanidad.
Es común en mi consultorio que el obsesor espiritual del paciente responda que está hace más de 100 años en las tinieblas, cuando le pregunto acerca del tiempo que hace que viene obsidiando al paciente. Cuántos casos de obsesión espirítica también son tratados en centros espíritas y umbandistas y todos aquellos, los que no son tratados espiritualmente en la mayoría de los sanatorios y hospitales psiquiátricos, donde los pacientes padecen perturbaciones mentales generadas por la acción vengativa de los obsesores de su pasado...
En vista de lo expuesto, es preciso estudiar más, profundizar en la comprensión de los efectos deletéreos de la obsesión espirítica que va desde una simple influencia moral hasta perturbaciones más graves de la mente y del organismo físico del paciente, pudiendo llevarlo a la locura y/o a la muerte.
El lector que venga acompañando mis artículos en el site, puede percibir, en los relatos de los casos clínicos, que es frecuente una interferencia espiritual negativa (obsesión) en la vida de esos pacientes, ocasionando los más variados desórdenes psíquicos, psicosomáticos, orgánicos (de causa desconocida para la medicina oficial), y de relaciones interpersonales. Sin embargo, es importante aclarar que en la obsesión espiritual no se da solamente la acción nociva del desencarnado sobre los encarnados. Existen también las acciones de desencarnados sobre desencarnados; de encarnados sobre desencarnados, y de encarnados sobre encarnados.
No por casualidad el gran médium Chico Xavier afirmaba que en las familias es donde suelen reunirse los desafectos de vidas pasadas. En cierta ocasión, una paciente acudió a mí tratando de saber el por qué de sentirse una "extraña en el nido", fuera de lugar, inadecuada en su familia. No se identificaba en nada con sus padres y hermanos. Por tanto, no se sentía parte integrante de esa familia. Sentía que su familia la rechazaba, que ella era molesta para sus familiares...
Al hacer regresión le fue revelado que todos habían vivido en la Edad Media. En aquella vida pasada, la paciente era de una familia noble y los miembros de su familia de la vida actual eran todos súbditos suyos, llegando ella a humillarlos, sirviéndose del prestigio que poseía para poner de relieve la diferencia de clase. Por eso, en la vida actual, todos habían sido reunidos en una misma familia, para que cada uno superase sus tendencias negativas que traía del pasado, y pudiese ver al otro con amor fraterno a través de la humildad y de la paciencia.
Muchas personas creen que la obsesión espiritual se da tan sólo de desencarnados sobre encarnados o de encarnado para encarnado. Sin embargo, es muy común la acción obsesiva de encarnados sobre desencarnados. Véase el caso de una paciente que acudió a mí a fin de saber el por qué de ser una persona tan airada, de cultivar tanto odio en su vida, apegándose demasiado a los acontecimientos negativos de la vida.
Caso Clínico: ¿Por qué siento tanto odio?
Mujer, de 30 años, soltera.
La paciente acudió a mí a fin de saber la razón de sentir tanto odio en su vida. No advertía conscientemente la razón de ese sentimiento fuerte, de adoptar en su vida un estilo airado y de apegarse tanto a acontecimientos negativos.
Ante esos acontecimientos, permanecía rumiando por dentro, sintiendo mucho odio, sin conseguir desvincularse de ese sentimiento.
Evidentemente, eso la llevaba a un sufrimiento muy grande porque le impedía ser una persona más amorosa y tranquila.
Al hacer regresión, me relató:
"Veo a dos criaturitas rubias en pijama. La mayor aparenta tener unos 12 años y la más pequeña, 4 años.
Están esperándome en el portón (es un artificio técnico que utilizo en la regresión de memoria para que el paciente lo atraviese; funciona como un portal que separa el pasado del presente, el mundo espiritual del mundo físico).
Ahora han desaparecido...
Siendo una angustia, una tristeza, una opresión en el corazón".
-Mira qué está ocurriendo para que albergues esos sentimientos - pido a la paciente.
"Algo muy malo ha ocurrido con esas criaturas, pero no sé qué ha sido.
Siento también mucho mareo, ansias de vómito (la paciente comienza a llorar).
Parece que ellas son mis hijas, me piden ayuda (pausa).
Veo una casa ardiendo, siento calor - lo advierte en forma de impresión (intuitivamente). Alguien ha prendido fuego a la casa y ellas estaban durmiendo. Yo estoy por el lado de fuera de la casa viéndola quemarse y oigo a las chiquillas pidiendo ayuda.
Yo me veo como una campesina en esa vida pasada".
- Continúa en esa escena - le pido.
"Me siento culpable por haberlas dejado solas".
-¿Qué ha ocurrido? - Pregunto nuevamente.
"La impresión que me viene a la mente es de que yo había ido a encontrarme con un hombre.
Era mi amante, no era el padre de mis hijas. Él tenía celos de ellas. Me pide que las abandone para quedarme con él. Ese hombre es rico, poderoso, pero no quiere a mis hijas porque alega que no son suyas (pausa).
Fue él quien ordenó plantar fuego a mi casa y las mató" (la paciente llora). - Sigue en esa escena - le pido.
"Parece que me siento aliviada porque ellas han muerto, pero esa sensación pronto pasa y comienzo a sentirme culpable (pausa).
En seguida, me voy a vivir con ese hombre. Con el tiempo él me pega, es agresivo, me domina. Empiezo a sentir un odio mortal hacia él.
¡Odio a ese hombre! (La paciente grita llorando).
Dice que soy de su propiedad.
¡Es un loco, un psicópata!
Estamos discutiendo, él me golpea en la cara y me arroja al suelo. Comienzo a llorar, echo de menos a mis hijas. Él está alcoholizado y confiesa que él ha sido quien ordenó plantar fuego a mi casa.
Estoy furiosa, me arrojo sobre él, quiero matarlo. Tengo sentimientos de venganza, he jurado matarlo. ¡Siento odio por él, por la vida, por todo! (La paciente grita).
No me resigno a haber cedido, a haber dejado a mis hijas solas en casa.
Siento remordimientos, culpa, he sido condescendiente en la muerte de mis hijas. Me quedo rumiando, discurriendo sobre como matarlo de la forma más cruel. Vivimos en un castillo.
Yo era una campesina escocesa, rubia. Ese hombre es bastante delgado, rubio. El deseo de venganza y el odio que siento por él son incontrolables. Él comienza a darse cuenta de ese odio y me maltrata más todavía. Para agredirme empieza a salir con dos mujeres delante de mí. Veo a los tres en mi cama.
Al entrar en mi cuarto, ellos miran para mí y ríen. Espero que se duerman - están bebidos (pausa).
Planto fuego al cuarto y ellos mueren abrasados. Había unas lamparillas y velas encendidas y las arrojo a la cama. Incendio todo y entonces me siento vengada. Mi vida se ha convertido en un infierno. Tras matarlos, han descubierto que yo había causado su muerte.
Me han ahorcado. En el momento de ser ahorcada todavía siento mucho odio por haber sido traicionada y porque él ha matado a mis hijas. Pienso: 'Nunca más voy a permitir que estos tres sean felices. Ellos van a arder en las llamas del infierno para siempre'.
Tras mi muerte física, me veo en un lugar bastante oscuro, me siendo deprimida, aún con mucho odio y rencor.
Ese lugar parece una caverna oscura, estoy sola, sentada, no quiero conversar con nadie (pausa).
Veo a un maestro de luz que me quiere llevar, quitarme de ese lugar, pero yo me resisto, quiero continuar sintiendo aquel odio intenso. Él coloca su mano en mi cabeza y el odio comienza a pasar. En seguida, él empieza a conversar conmigo (pausa).
Estoy ahora en un jardín florido, él me muestra a mis hijas. Ellas vienen en mi dirección. Las abrazo, les pido perdón por haberlas dejado solas. Me piden que mire hacia atrás y veo a aquel hombre y a las dos mujeres. Mi mentor espiritual me pide que les perdone. Siento que ellos necesitan de mi perdón, pero no quiero liberarlos.
Digo a mi mentor que jamás les perdonaré. Los veo todavía deformados por el fuego.
Él me dice que yo tengo libre albedrío, pero me aclara que mientras yo no les perdone, iré cargada con ese odio y, con eso, perjudicaré todas mis encarnaciones futuras. Me dice que reflexione, que lo piense bien. Recuerda también que de la misma forma que ese hombre ha incendiado y matado a mis hijas, yo también he hecho lo mismo, matando a los tres.
Pone de relieve que la diferencia es que él lo ha hecho movido por los celos, por la posesión, mientras que yo los he matado por odio. Mi mentor comenta que yo voy cargada con ese sentimiento hasta hoy en la vida actual. Dice que ese odio viene de mi orgullo, de la intolerancia, de no saber colocarme en el lugar del otro (empatía). Dice también que mis hijas, aún siendo las más perjudicadas - han perdido la vida quemadas por la acción de ese hombre -, no han cultivado el menor rencor hacia él.
Dice que estoy apegada a ese odio desde hace muchas vidas y que ya es hora de liberarme de ese sentimiento".
-Pregúntale cómo hacerlo - digo a la paciente.
"Dice que sólo tengo que mirar a ese hombre como a un niño; que también él tiene derecho a evolucionar; pone de relieve que ese es un derecho divino de todo ser, que yo estoy bloqueando, impidiendo ese derecho con mi odio. Lo mismo ocurre con aquellas mujeres. Me explica que en verdad ellas no tienen culpa de nada. Así como él me ha manipulado, ellas también han sido manipuladas.
Comenta también que mientras no los libere, tampoco yo estaré libre para ser feliz. Ese es el precio que pago (pausa).
Me hace una revelación diciendo que en esta vida actual, por la noche, al dormir, en desdoblamiento (cuando el espíritu sale del cuerpo), aún voy tras ellos. Dice que hago eso para cerciorarme de que los tres todavía están allá (Astral inferior) sufriendo, presos aún en las llamas. Pero dice que en contrapartida, ellos también impiden mi felicidad".
- Pregunta a tu mentor de que forma la impiden - pido a la paciente.
"Responde que ellos alejan todas las oportunidades buenas que tengo para ser feliz.
En verdad, dice que estamos ligados por el odio. Es la Ley de la Acción y Reacción - completa. Dice más, que lo importante es saber que muchas cosas no salen bien en mi vida porque todavía estoy presa por el odio del pasado.
Comenta que he tenido varias ocasiones para perdonarles, pero he preferido continuar realimentando ese sentimiento. Dice que la vida fluye como un río, que todo pasa, se transforma y que tengo en este momento una gran oportunidad para transformarme, a partir de ahora, de lo que me ha sido mostrado en esta sesión de regresión. Me pide que reflexione y vea todo lo que he visto, con amor, para colocarme en lugar de ellos, mirar la escena mostrada como una espectadora que ha visto una película, sin apegarme a nada.
Revela, además, que de ahora en adelante los tres están libres de mí, que yo no puedo ya interferir en sus vidas. Dice que esa atadura, esa ligazón cármica entre nosotros ha sido un aprendizaje para todos, pero pone de manifiesto que ahora ellos se encuentran libres de mí.
En cuanto a mí, pide que yo aprenda a ser más amorosa, para que no vuelva a crear situaciones como esa en mi vida.
Pide además, que me desapegue de todo, que continúe con la práctica de la meditación, buscando el camino de la luz, porque de ese modo conseguiré deshacerme con más facilidad de los acontecimientos negativos de la vida.
Tras pasar por otras 4 sesiones de regresión, pido a la paciente que pregunte a su mentor espiritual si todavía hay necesidad de continuar con la Terapia Regresiva Evolutiva...
"Dice que por el momento no, pues lo que yo tenía que saber me ha sido revelado. No obstante, si hubiese necesidad más adelante, seré orientada por ellos, para acudir a V. nuevamente.
Dice que el proceso terapéutico en verdad todavía no ha terminado, pero que necesito darme un tiempo para poner en práctica lo que me ha sido mostrado. Pero dice que no me preocupe con eso, porque estoy haciendo todo cuanto es necesario para mi liberación. Dice que debo confiar en el Padre Celestial y en los Maestros de luz.
Dice que yo tengo un potencial de amor muy grande, pero que necesito aprender a ver la Divinidad en todos los seres, pues en el momento en que yo consiga percibir esto, ya no sentiré más residuos de ese odio.
Sobre o autor
Osvaldo Shimoda é terapeuta com mais de 40 anos de experiência e 60 mil sessões de regressão já realizadas. Criador da Terapia Regressiva Evolutiva TRE, professor e pesquisador das terapias integrativas e do desenvolvimento espiritual, com atuação dedicada ao estudo da consciência, dos processos terapêuticos profundos e da formação de novos terapeutas. Reconhecido por sua abordagem ética, responsável e acolhedora, Osvaldo Shimoda desenvolveu e estruturou metodologias terapêuticas que auxiliam pessoas em seus processos de autoconhecimento, equilíbrio emocional, expansão da consciência e desenvolvimento espiritual. Email: [email protected] Visite o Site do Autor