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Bingo, un peligro a la vista

Publicado dia 5/2/2007 3:08:36 PM em STUM WORLD

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Traducción de Teresa - [email protected]

En el Brasil, el bingo puede estar realizando el mismo efecto social que los casinos han hecho en los EUA. A pesar de que las encuestas todavía están restringidas a Sao Paulo, el mapa de los trastornos nos induce a creer que se extiende, alcanzando a una gran masa de la población, tanto rica como pobre.

Psicólogos y psiquiatras relacionan tres indicios de que este nuevo disturbio psicosocial, denominado bingo, va en aumento:
-Hay dos ambulatorios en el Brasil, localizados en Sao Paulo, que atienden a problemas del juego. La mayoría de los frecuentadores de estos ambulatorios manifiesta compulsión por el bingo;
-Uno de estos ambulatorios, de la USP, informa de que la búsqueda de tratamiento ha aumentado considerablemente en el período del “boom” de los bingos;
-Jugadores Anónimos es un grupo que presta asistencia a compulsivos. Reúne, en su mayoría, a dependientes del bingo.
El volumen de atendimientos se expande conforme a la proliferación de las casas de apuestas, los iluminados bingos.

Especialistas informan de que tales datos no son concluyentes, aunque guarden gran semejanza con lo que ha ocurrido en ciudades norteamericanas, donde los casinos han proliferado.
La Organización Mundial de la Salud, desde 1992, reconoce al juego patológico como una enfermedad, mientras que Daniel Fuentes, neuropsicólogo, relata que “la fisura del jugador compulsivo va más allá que la del cocainómano (dependiente de la cocaína)”.
En Canadá, las encuestas revelan que cuanto mayor sea la oferta de juego en una sociedad, mayor la incidencia del disturbio.
Herman Tavares, fundador del Ambulatorio del Juego Patológico y de Otros Trastornos del Impulso, que mantiene la USP, aclara que “esta enfermedad se desarrolla tan sólo en individuos propensos.”

Esto quiere decir que hay personas que en contacto con el juego pueden tornarse compulsivas, mientras que hay otras que aún conviviendo o yendo a un bingo, pueden no contagiarse.
La dificultad es que nadie sabe quién es propenso y quién no. La persona, por sí misma, es quien debe reflexionar y ver hasta donde va su resistencia al vicio.

La dificultad puede estar precisamente ahí:
1º-La criatura que tiene propensión, no siempre sabe que tiene ese estado genético o psicopatológico;
2º-Si la persona está en el juego y surge la compulsión, difícilmente conseguirá salir de allí;
3º-La oferta del juego se encuentra en cada calle de la ciudad y a veces incluso en recintos religiosos, que se sirven de este recurso para recaudar fondos.

Estadística de Folha de Sao Paulo de 2 de febrero de 2003.

En mayo de 1994 se ha inaugurado la primera Casa de Bingo, liberada por la ley Zico (julio de 1993). En el año 1998 había 150 en el país, y en el 2000 el número aumentó hasta 980. Actualmente tenemos el registro de 1.100 casas.
Se puede relacionar este índice con los atendimientos del ambulatorio de la USP, según la psiquiatra Silvia Saboia Martins:
Entre enero de 1998 y enero de 2002 han sido atendidos 156 pacientes, en su mayoría blancos, católicos, pertenecientes a la clase media.
Esta estadística demuestra que de estos 156 pacientes 48% practicaban actos ilícitos para financiar las apuestas (hurtos, fraudes contables, falsificaciones, etc.). Y una tajada expresiva, el 14%, ha intentado el suicidio a causa de las pérdidas emocionales y materiales (familia, coche, etc.)
En los EUA y Australia se estima que el vicio alcance del 1 al 4% de la población, tasa superior a la de la esquizofrenia y psicosis maníaco-depresiva.

Aunque las encuestas de la USP señalen una mayor incidencia en la clase media, se sabe que incluso en los barrios pobres las casas proliferan y permanecen abarrotadas. Un comerciante, que vende productos de limpieza en la zona Norte de Sao Paulo, me ha informado de que en el año pasado sus ventas han caído un 50%, tras la inauguración de un Bingo cercano a su tienda. Y una de sus clientas ha confesado que estaba comprando menos productos para la casa y con el dinero que sobraba se iba a jugar al bingo, a escondidas del marido.

Una de las medidas preventivas indicadas por los ambulatorios actualmente es la siguiente: “Ellos aprenden a controlarse y a permanecer lejos del juego”, sólo eso, porque según Tavares, “todavía no existe remedio contra ese problema.”

por Wilson Francisco

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Sobre o autor
wilson
Wilson Francisco é Terapeuta Holístico, escritor e médium espírita. Desenvolve o Projeto Mutação, um processo em que faz a leitura da alma da criatura e investigação do seu Universo, para facilitar projetos, sonhos e decisões, descobrindo bloqueios, deformidades e medos que são reprogramados energeticamente. Participe do Projeto Mutação confira seus artigos anteriores
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