“¡Al astral superior, gran foco, fuerza creadora!
¡Sabemos que las leyes que rigen el universo son naturales e inmutables y a ellas todo está sujeto! Sabemos también que, a través del estudio, razonamiento y sufrimiento, derivados de la lucha contra los malos hábitos y las imperfecciones, el Espíritu se esclarece y alcanza mayor evolución. Seguros de lo que nos corresponde hacer y poniendo en acción nuestro libre albedrío para el bien, irradiamos pensamientos a los Espíritus Superiores, para que nos envuelvan en su luz y fluidos, fortaleciéndonos para el cumplimiento de nuestros deberes.”
(Limpieza Psíquica – Limpieza del Espíritu – aconsejada por el Espiritismo Mundial Racional y Científico)
La Terapia Regresiva Evolutiva (T.R.E.), como un nuevo método psicoterápico de auto-conocimiento y cura, surgió como resultado de mi experiencia de 20 años (desde 1985) con la Terapia de Vidas Pasadas (T.V.P.).
En el comienzo de mi trabajo, al servirme de la regresión de memoria para tratar a mis pacientes, pensaba equivocadamente que era yo, en cuanto terapeuta, quien debía conducir la regresión de memoria para encontrar el origen del(los) problema(s) del paciente, haciéndole vivenciar nuevamente acontecimientos traumáticos de su pasado, ya fuesen de esta vida (infancia, nacimiento, útero materno), o de sus vidas pasadas.
Así, mediante la regresión de memoria, en estado alterado de consciencia (trance hipnótico), yo hacía que el paciente rompiese la barrera de su memoria (amnesia) que le impedía recordar los acontecimientos traumáticos de su pasado, causadores de sus problemas.
No obstante, los resultados iniciales de esa terapia se presentaron mediocres, insignificantes.
Muchos no llegaban a la regresión, e, incluso entre aquellos que lo conseguían, pocos solucionaban sus problemas. Hasta que, en una de las sesiones de regresión con una paciente, ésta me dijo: “Dr. Osvaldo, ellos me piden que le diga a usted que van a orientar nuestro trabajo, van a alinear mis chakras (centros energéticos del cuerpo), pues yo no estoy consiguiendo relajarme como debiera; de ahí mi dificultad en hacer la regresión, en romper la barrera de la memoria.”
Atónito, pregunté a la paciente: Ellos ¿quiénes?
“Mi mentor espiritual y los amigos espirituales del Astral Superior” – respondió la paciente.
A partir de ahí, he sido consciente de que no estaba solo en este trabajo, de que contaba con una asesoría espiritual del Astral ayudándome, y que yo formaba parte integrante de ese equipo. Bajo la supervisión de ellos, y principalmente con la orientación del mentor(a) espiritual del paciente, mi trabajo ha dado un gran salto cualitativo y cuantitativo. Innumerables casos han sido planteados y resueltos.
Por lo tanto, la Terapia Regresiva Evolutiva (T.R.E), como abordaje novedoso dentro de las Terapias de Vidas Pasadas (T.V.P.) es fruto de las orientaciones que he recibido de los mentores de los pacientes, de mi propio mentor y de las entidades espirituales amigas y simpatizantes del Astral Superior.
Siendo así, me gustaría explicar de manera más detallada este nuevo abordaje de terapia.
Todos poseemos un mentor(a), un guía espiritual que nos orienta, aconseja, protege y viene acompañándonos en varias encarnaciones. Él (ella) es el responsable por nuestra evolución espiritual, nos conoce mejor que nosotros mismos y siente profundo amor y aprecio por nosotros. En vista de ello, es el más indicado para hablar de la causa de los problemas del paciente. La Terapia Regresiva Evolutiva trabaja los dos lados del paciente:
a) Bloqueos de su pasado;
b) Crecimiento personal y espiritual (Despertar de la Consciencia).
Bloqueos del Pasado:
Trabaja la causa de los problemas psíquicos, psicosomáticos, orgánicos – de causa desconocida para la medicina oficial, así como de relación interpersonal de los pacientes. La cura es casi que instantánea, teniendo los pacientes un “insight” (comprensión) que modifica todo un patrón de creencias y emociones negativas, construidas en esta vida (infancia, nacimiento, útero materno), o bien hace mucho tiempo, en vidas pasadas. Es un proceso muy simplificado en que el paciente recibe informaciones de su mentor(a) de modo fácil, ocasionando – la mayoría de las veces – un cambio inmediato.
El mentor(a) espiritual instruye al paciente dándole consejos espirituales, orientándolo en relación a su vida personal (amorosa, familiar, social, salud) y económico/profesional, e incluso hace previsiones correctas acerca de acontecimientos futuros de su vida, con mucha profundidad y sabiduría.
Crecimiento Personal y Espiritual (Despertar de la Consciencia):
El paciente profundiza en su conocimiento acerca de la espiritualidad, de las leyes espirituales a las que todos estamos sujetos (Ley de la Reencarnación, de la Causa y Efecto...), contribuyendo a su evolución espiritual a través del contacto directo y amplio con el Mundo Espiritual, tornándose un ser humano mejor, encontrando un sentido a su vida.
El contacto directo con la Espiritualidad se da en esta terapia a través del (la) mentor(a) del paciente que desarrolla, expande, su sensibilidad, abriendo su campo mediúmnico. Y eso hace posible también que se comunique con sus parientes desencarnados (padre, madre, abuelos, hermanos, tíos) que vienen a mi consultorio para orientarlo, aconsejarlo, e incluso resolver determinadas pendencias (entre ambos). A través de esta terapia, la barrera que separa los dos planos (el espiritual y el terreno), viene disminuyendo, haciendo posible una mayor integración en la comunicación entre encarnados y desencarnados.
Sin duda alguna, esta terapia proporciona a los pacientes y a sus seres queridos desencarnados – con el permiso de los espíritus superiores del plano mayor – una oportunidad impar de comunicarse de forma directa. Normalmente, tal comunicación tiene lugar en un clima de emoción muy intensa.
Caso Clínico:
Contacto con el hermano fallecido.
Mujer de 25 años, soltera.
Acudió a mi consultorio por no aceptar la muerte de un hermano, al cual estaba muy apegada. El hermano había fallecido (un año atrás, en accidente de moto) y la paciente no conseguía aceptar su muerte.
Desde entonces, en algunos momentos, empezó a hacer muchos guiños con los ojos, sus cejas del lado izquierdo se contraían, el oído izquierdo se cerró, las extremidades de las manos y de los pies se le “helaban”, las pupilas se le dilataban y sentía con frecuencia estremecimientos en el lado izquierdo del cuerpo.
Sentía mucha saudade, dolor, tristeza, desesperación y ya no tenía ganas de vivir.
Hizo todos los exámenes médicos necesarios para conocer la causa de esas manifestaciones físicas, sin embargo dichos exámenes no acusaban nada. Al hacer regresión me relató:
-Veo a mi abuela fallecida y a mi hermano juntos (la paciente empieza a llorar intensamente). Ella está sentada en el banco de un jardín y mi hermano está a su lado, de pie. Ella viste de blanco, y él de azul. Mi abuela me sonríe. No consigo acercarme a ellos. Están lejos de mí. Yo estoy en esta luz fuerte del portón (la luz fuerte y el portón son recursos que utilizo en la regresión y que sirven como un portal que separa el pasado del presente, bien como el plano espiritual del terreno) y ellos están al fondo de ese portón. Mi abuela dice (en pensamiento) que estaban esperándome, que sabían que yo iba a venir. Ella dice que él desea hablar conmigo, pero que todavía no tiene permiso. Veo que mi hermano está muy emocionado (la paciente llora copiosamente). Dice que en todas mis encarnaciones pasadas siempre hemos estado juntos, y de ahí este vínculo fuerte que existe entre nosotros (pausa). Mi abuela me dice:
- ¡Mi nieta amada! Estamos aquí para reconfortarte, sentimos tu tristeza y tu soledad. Siempre que pueda vendré a reconfortarte. Hay cosas que todavía no comprendes, pero tu espíritu poco a poco comprenderá. Sé cuánto amas a tu hermano, cuánto sufres por su partida. Ten calma, no te desesperes.
Él todavía tiene que aceptar la partida, que le fue muy difícil. Él está siempre a tu lado, pero acaba estorbándote. Necesitamos de tu ayuda para mantenerlo aquí con nosotros, pues él te echa mucho de menos y quiere permanecer cerca de ti. Siempre tenemos que pelear mucho para traerlo de vuelta aquí. Sabemos que la separación entre vosotros ha de llevarse a cabo con calma, pues ambos estáis muy unidos, y muy desorientados. Pero necesitamos tu ayuda. Tu hermano ya se levanta; antes necesitaba de nuestro apoyo, pero todavía no tiene mucha consciencia. Su espíritu aún permanece muy inconsciente y sufre bastante. En los momentos de consciencia, está feliz por saber que las personas que le aman oran por él.
Hija mía, ora por ti, también lo necesitas mucho. Sé cuánto deseas comunicarte con tu hermano, y que tan sólo sentir su presencia no es lo suficiente. Mi tiempo se agota, pero dejo mi abrazo y reitero el amor que tu hermano siente por ti.
- ¡Osvaldo, se están marchando! – me dice la paciente llorando mucho.
Entra en contacto con tu mentor espiritual y pídele ayuda – ruego a la paciente.
- Un momento (pausa). No es un mentor, es mi mentora espiritual (pausa).
Ella me dice: “Hija mía, ¿para qué esa tristeza profunda, ese desaliento en tu corazón? Querida criatura, ya era hora de que yo estuviese contigo aquí. Es una felicidad poder comunicarnos así tan de cerca. Pero estamos siempre trabajando en tu inconsciente para que ambos aceptéis la separación. Necesitamos de tu fuerza, de tu desprendimiento. Tu espíritu anda debilitado por tanta súplica para juntarse a nosotros. Hija, todavía no ha llegado tu hora de partir de ese mundo terreno. Todavía tienes muchas cosas que hacer. Vamos, con tu ayuda, a desarrollar más tu mediumnidad, que te fue concedida antes de tu partida de aquí del plano espiritual. ¡Mi adorada! ¡Eres tan especial para nosotros, y tan fuerte también para soportar tantas dificultades ahí, establecidas y aceptadas por ti para la depuración de tu espíritu, criatura mía! Estaré siempre contigo como una madre afectuosa, protegiéndote y ayudándote incluso en tu regresión (refiriéndose a la terapia regresiva). Agradece al doctor (refiriéndose a mí).”
- Veo ahora a mi mentora, subiendo... – dice la paciente.
Al término de la sesión, la paciente estaba más calma, aunque todavía bastante emocionada.
Tras pasar por otras cuatro sesiones de regresión, estaba más centrada, más serena, y todas sus manifestaciones físicas habían desaparecido.
Sobre o autor
Osvaldo Shimoda é terapeuta com mais de 40 anos de experiência e 60 mil sessões de regressão já realizadas. Criador da Terapia Regressiva Evolutiva TRE, professor e pesquisador das terapias integrativas e do desenvolvimento espiritual, com atuação dedicada ao estudo da consciência, dos processos terapêuticos profundos e da formação de novos terapeutas. Reconhecido por sua abordagem ética, responsável e acolhedora, Osvaldo Shimoda desenvolveu e estruturou metodologias terapêuticas que auxiliam pessoas em seus processos de autoconhecimento, equilíbrio emocional, expansão da consciência e desenvolvimento espiritual. Email: [email protected] Visite o Site do Autor