Aborto: El derecho a vivir

Aborto: El derecho a vivir
Publicado dia 7/6/2008 9:43:27 AM em STUM WORLD

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Traducción de Monica Aliss - [email protected]

Quiero aclarar al lector que mi objetivo al escribir este artículo no es el de emitir un juicio de valor y, de esta manera, condenar a las personas que, directa o indirectamente, practican o contribuyen a la práctica del aborto.
En realidad, mi objetivo es el de aclarar las implicaciones de este tipo de prácticas tanto para la mujer como para el abortado según he observado en mi trabajo con la T.R.E. (Terapia Regresiva Evolutiva) – Terapia del Mentor Espiritual – Abordaje Psicológica y Espiritual breve canalizada por mi por los Espíritus Superiores del Astral.
Es común constatar en muchas pacientes, luego de pasar por la T.R.E., que la causa de su dificultad para quedar embarazada o de enfermedades recurrentes en el aparato genital y/o reproductor, viene de abortos practicados en esta o en vidas pasadas. Por causa de esto, acostumbro preguntar en la entrevista de evaluación si la paciente y/o su madre practicaron abortos (marco siempre con la paciente esa entrevista antes de iniciar con las sesiones de regresión de memoria para conocerla mejor, conocer con mayor detalle todo lo referente a su(s) problema(s), y con el fin de aclararle el funcionamiento de este tipo de terapia).
Además de la culpa causada por el aborto, la obsesión espiritual provocada por el espíritu del bebe abortado es otro factor generador de el o los problemas de la paciente. Con el aborto, el bebé, como ser espiritual, pierde la oportunidad de volver a reencarnar para corregir errores cometidos en el pasado. Muchas veces necesita reencarnar para rescatar deudas del pasado con la paciente, su marido y/o con miembros de la familia. El bebé abortado puede sublevarse y sentirse rechazado, principalmente si su espíritu es inmaduro y rencoroso. Por eso, podría permanecer años obsesionado acechando a la paciente y/o a su familia. Y, una vez que consigue reencarnar, podría traer secuelas psicológicas, tales como sentimientos de rechazo, abandono, inseguridad, depresión, baja auto-estima, desvalorización, miedo acentuados, principalmente, el miedo al fracaso (por causa del aborto, el bebé se siente frustrado, fracasado por no haber podido reencarnar).
En cierta oportunidad atendí a una paciente que tenia el hábito de no terminar lo que comenzaba. Siempre dejaba todo en su vida por la mitad, sin concluir: lectura de un libro, curso de inglés, informática, empleos, casamientos, etc. Evidentemente, se sentía frustrada y fracasada. Al retroceder, su mentor espiritual (ser desencarnado responsable directamente por nuestra evolución espiritual) le mostró la causa de su problema: Había sido abortada en varias encarnaciones. Entendió, por lo tanto, que no conseguía terminar nada en su vida por el hecho de haber sido abortada, o sea, su vida había sido interrumpida varias veces en el pasado.
En esa terapia (T.R.E. ), la máxima secular de Cristo “La Verdad los Liberará” fue aplicada en esa paciente. Al entrar en contacto con la Verdad, con la causa de su problema, ella se liberó definitivamente de sus amarras (bloqueos) de su pasado, llegando finalmente a concluir lo que comenzaba. Vea a seguir el caso de una paciente que sufría de baja autoestima, sentimientos de rechazo, miedos, angustias, inseguridad, miedo a fracasar por causa de una interferencia espiritual acechadora de un bebé abortado (hermana) por su madre.
Caso clínico:
Sentimiento de rechazo y miedo al fracaso.
Mujer de 25 años, soltera.


La paciente vino a mi consultorio queriendo entender el por qué de sentirse rechazada por las personas e insegura por causa de su miedo al fracaso. Se sentía muy indecisa, insegura al tener que tomar una decisión, porque sentía miedo, tenía pensamientos negativos de fracaso. Tenía también baja autoestima, sentimiento de desvalorización y mucha dificultad para decir no (sentía necesidad de agradar a las personas para no ser rechazada). Después de haber sufrido un secuestro relámpago, desarrolló un gran miedo de salir de su casa (sufría de trastorno de stress post-traumático).

Al retroceder relató lo siguiente:
“Veo una escena donde nosotras tres, yo, mi mamá y mi hermana, estamos abrazadas, sentadas en el sofá de casa. Estamos felices…pero siento también una presión en el pecho, angustia y ganas de llorar (la paciente habla llorando). También siento miedo”.

- ¿Miedo de qué? – Le pregunto a la paciente.
“Miedo a fracasar. Siento una presencia espiritual aquí en el consultorio. En el momento que vi aquella escena inicial de nosotras tres abrazadas, sentí esa presencia espiritual”.

- Vea quién es ese ser desencarnado – le pido nuevamente a la paciente.
“Ella dice que es mi hermana. Dice que mi mamá la abortó (en la entrevista de evaluación la paciente había contado que después de su nacimiento su mamá había abortado a un bebe, y que después había adoptado a una pareja de niños). La presión en el pecho, la angustia, las ganas de llorar y el miedo al fracaso que sentí al principio de esta sesión son sentimientos que no me pertenecen, pero que vienen de esta hermana que fue abortada”.

- Pregunte a su hermana si le gustaría decirle algo – le pido a la paciente.
“Ella dice que quería reencarnar, estar con mi familia. Por eso siente rabia, se siente rechazada al vernos a nosotras tres juntas, felices (la paciente se lleva muy bien con su mamá y con su hermana)”.

- ¿Te gustaría decirle algo a tu hermana? – le digo a la paciente.
“Me gustaría que ella perdone a mi mamá por haberla abortado (pausa). Ella está llorando, se siente rechazada. Ahora entiendo que esos sentimientos de rechazo, desvalorización, angustia, y miedo al fracaso que siento vienen de ella, no son míos. Ella afirma nuevamente que quería estar entre nosotros y me pregunta: ¿Por qué mi hermano nació y yo no? Si ella me abortó, no quería otro bebé, ¿por qué después adoptó una pareja de niños? (El hermano adoptivo es el hijo menor de la familia)”.
Ella llora mucho, no se conforma por no haber nacido. - Pregúntele si ella quiere recibir ayuda de los espíritus amparadores, ser llevada hacia la luz – Le pido a la paciente.
“Ella dice que quiere”

- Entonces, dígale que les pida ayuda en pensamiento. (Pausa).
“La veo ahora como una niña pequeña siendo llevada. Un ángel vestido de blanco cubre a mi hermanita con un manto. El la lleva en dirección a un gran foco de luz intensa (es el astral superior, plano espiritual de luz).
El ángel (mentor espiritual de la paciente) me pide que me tranquilice, afirma que todo saldrá bien de aquí en adelante. Dice que voy a estar bien, y que mis problemas venían de la interferencia espiritual de mi hermana y mía también. En realidad, mi hermana me estaba acechando porque quería mi ayuda, porque yo era la única de mi familia que podía ayudarla a ser rescatada de las tinieblas, de la oscuridad en que se encontraba. (Pausa). Mi ángel dice: “Cree en la vida, nada sucede sin el permiso de Dios. ¡Tenga Fe! ¡Coraje!
Busque en usted misma, tenga coraje, impóngase delante de las personas. Dígales lo que piensa y siente. Sea verdadera, sincera. Usted es muy exigente, severa con usted misma porque todavía no aprendió a amarse. Aprenda a amarse, escuchando sus sentimientos. Escuche más los deseos de su alma, ande por nuevos caminos”.

- Pregúntele a su ángel cuáles son esos nuevos caminos – Le pido a la paciente.
“El asegura que eso lo voy a tener que descubrir por mi misma porque forma parte de mi aprendizaje (en muchos casos, en este tipo de terapia, el mentor espiritual no revela la dirección de la vida al paciente con el fin de no perjudicar su aprendizaje en esta existencia). Asegura además: Sigue tu camino, que te iluminaré. Necesitas aprender, ejercitar decir no a las personas. Pide a tu mamá para realizar la oración del perdón hacia tu hermana”.

- Pregunte a su ángel si existe la necesidad o no de continuar con esta terapia… (Esa era la 4ta sesión, y, en la T.R.E. es siempre el mentor espiritual del paciente quien evalúa si debemos o no continuar con el tratamiento. Por ser él responsable por la evolución espiritual del paciente, a quien obviamente conoce con profundidad por venir acompañando a la persona en varias encarnaciones y, por lo tanto, es la persona más indicada, y con mayor autoridad para decir cuantas sesiones son necesarias para el paciente).
“El dice que puedo ir en paz, que no necesito continuar con la terapia. Pide para que yo rece siempre, y le está agradeciendo a usted como terapeuta (mi papel como terapeuta es buscar abrir el canal de comunicación entre el paciente y su mentor espiritual para que el pueda orientarlo mejor sobre sus problemas, su resolución, así como si está en el camino correcto que se propuso antes de reencarnar). El se está yendo en dirección a aquél gran foco de luz”.

Osvaldo Shimoda es colaborador del Site, terapeuta, creador de la Terapia Regresiva Evolutiva (TRE), la Terapia del Mentor Espiritual - Abordaje psicológica y espiritual breve canalizada por el a través de los Espíritus Superiores del Astral. Dicta seminarios y cursos de formación de terapeutas en este tipo de abordaje. Atende en su consultório en São Paulo. Tell: (55 11) 5078-9051, o acceda a su Site.


Sobre o autor
Shimoda
Osvaldo Shimoda é terapeuta especializado em Terapia de Regressão TRE, com foco em autoconhecimento, transformação emocional e integração de experiências de vida. Atende em seu consultório em São Paulo.
Site: www.osvaldoshimoda.com.br
Tel.: (11) 99286-4497 (agendamentos)
Email: [email protected]
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