Mediunidad de Cura

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Publicado dia 12/10/2008 17:54:21 em STUM WORLD

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Traducción de Monica Aliss - [email protected]

En el artículo anterior “Coincidencia ó Sincronismo” relaté los hechos sincrónicos que me pasaron cuando fui invitado hace tres meses para dar una charla en Anápolis – interior de Goiás - en un Centro Espirita, y que después vine a constatar que esa invitación no fue por mera casualidad y sí un medio que el plano espiritual encontró no sólo para divulgar la T.R.E. (Terapia Regresiva Evolutiva) – La terapia del Mentor Espiritual – Abordaje psicológica y espiritual breve canalizada a través de mí por los Espíritus Superiores del Astral, como también para ver de cerca las maravillosas curas espirituales y los misterios metafísicos del médium brasileño y extraordinario curador cuyo nombre es João Teixeira de Faria conocido como João de Dios – ó “John of God” – en el exterior (el cirujano espiritual es más famoso fuera que dentro de Brasil).
Hace más de 40 años trabajando como médium de cura, él ya atendió a más de ocho millones de personas en Brasil (el local de cura queda en Abadiânia, 27 Km. de Anápolis – interior de Goiás) y en el exterior (Estados Unidos, Portugal, España, Grecia, Alemania, Bolivia, Perú, Paraguay, Argentina y Nueva Zelanda). Los médicos espirituales que el médium incorpora (la incorporación es siempre inconsciente) hacen cirugías espirituales visibles (con incisión) e invisibles (sin incisión) en el paciente, sin asepsia y sin anestesia. Él ya fue tema de reportaje de la TV Americana ABC en el 2005 y de un documental de la red Discovery Channel.
Un estudio publicado en el 2000 en la Revista de la Asociación Médica Brasileña (El trabajo del equipo médico que duró tres meses fue una tentativa de investigar científicamente las cirugías espirituales de João de Deus) no llegó a ninguna conclusión. A decir verdad, los médicos terrenos por tener todavía una visión estrictamente organicista y materialista del ser humano, desconocen la medicina vibratoria del plano espiritual. Por lo tanto, todavía desconocen los trabajos llevados a cabo por los médicos del Astral. Quiero compartir con el lector mi experiencia – presenciada de cerca – de las curas espirituales realizadas por una entidad médica incorporada por el médium João de Deus.
Al llegar a la Casa Don Ignacio de Loyola, institución de caridad donde el médium atiende tres veces por semana (miércoles, jueves y viernes) – un promedio de 700 personas por día – vi centenas de personas, todas vestidas de blanco (la ropa blanca es usada por los pacientes para facilitar el trabajo del equipo médico del Astral) en un salón donde se realizan las curas espirituales. Entré en el recinto y me acomodé en una silla. Había música de ambiente suave y todos los presentes estaban orando, meditando, esperando a João de Deus. Cuando él entró junto con su equipo de médiums auxiliares estaba incorporado y descalzo. La entidad – un médico del Astral – altivo y sereno, se acercó a un señor, le pidió que se sentara en una silla próxima del altar del salón y que lo esperara. Caminando por el recinto, por algunos minutos se detuvo mirándome fijamente y me dijo: “Yo te conozco, ¡pero el médium João no! (Es probable que esa entidad espiritual médica me conozca por causa de mis trabajos desarrollados en mi consultorio con la TRE donde existe también un equipo médico del Astral que asesora a mis pacientes). Después, me pidió que me aproximara a él y al señor que estaba esperando sentado. Me pidió también que observara atentamente lo que él iba a hacer. La entidad espiritual empezó a raspar la córnea del paciente con un pequeño cuchillo de cocina sin asepsia ni anestesia. Había momentos en los que él interrumpía el raspado para limpiar el cuchillo en la camisa (hombro) del señor. En ningún momento el paciente se quejó de estar sintiendo dolores. En otro paciente, un joven que estaba parado, el médico espiritual hizo un corte en su espalda con un bisturí y retiró un tumor. Después suturó el corte con una aguja e hilo – nuevamente sin asepsia ni anestesia -, y el paciente fue llevado para la sala de reposo. En seguida, pidió que una señora que estaba sentada en el salón se acerque a él. La señora se levantó apoyándose en un bastón, y ayudada por la médium auxiliar se acercó a la entidad con mucha dificultad. El médico espiritual quitó el bastón de su mano y le ordenó: “¡Puede irse!”. Llorando emocionada, ella se fue caminando sin ninguna dificultad.
Caminando nuevamente por el salón, señaló hacia otro joven y lo llamó para que se aproximara a nosotros – yo estaba al lado del médium. Pidió que el paciente me contara cual era su problema. Cabizbajo, visiblemente emocionado, me dijo que tenía SIDA hace más de siete años. Entonces, la entidad espiritual le dijo en tono imperativo: “Tú estás curado, ¡puedes irte!”. Atónito, el joven gritó llevando las manos a la cabeza: “Gracias Dios, ¡muchas gracias!”. Salió del recinto llorando mucho. A un señor que estaba en la primera fila, le pidió que se levantara, lo miró fijamente por un momento y le dijo: “El señor es muy arrogante. Mientras no disminuya su arrogancia no podrá resolver su problema”. Por último llamó a un paciente estadounidense y pidió que relate lo que había hecho con él la última vez que estuvo en aquel recinto. Ayudado por el médium voluntario que tradujo el relato, el paciente me dijo que esa entidad espiritual hizo una incisión en su cuello con un bisturí, retiró un tumor maligno (estaba con cáncer) y lo colocó en su mano para que se lo llevara como recuerdo. Riendo, el paciente me dijo que lo guardó en su casa en un vidrio con formol. El médico del Astral le dijo que él necesitaba volver algunas veces más pero que sería curado. El estadounidense terminó su relato afirmando que estaba sintiéndose mucho mejor. En seguida, la entidad espiritual se acomodó en un sillón para atender a centenas de personas que estaban en fila esperando su turno. Cuando terminó de atender, fui a conversar con el médium João de Deus que ya estaba desincorporado de la entidad espiritual y me dijo: “Osvaldo, quiero verlos junto a su esposa más veces trabajando con nosotros ayudando a las entidades espirituales de cura aquí en la Casa”.

Agradecí de todo corazón la invitación y, al terminar la charla, el médium me presentó el libro “Curas Espirituales” del Autor Ismar Estulano Garcia, de la Editora AB. Para saber más sobre João de Deus visite el site: link
Caso Clínico: Obesidad
Mujer de 30 años, soltera


Vino a mi consultorio por causa de su dificultad para adelgazar. Perdió la cuenta de cuantas veces comenzó una dieta y se saboteó porque no conseguía rechazar cuando alguien le ofrecía un dulce o algo para picar en una fiesta. Por esto terminaba comiendo compulsivamente y desistía de la dieta. Sentía mucha angustia, estaba desanimada, desmotivada con la vida. Cuando llegaba del trabajo no tenía ganas de hacer nada, sólo quería dormir, mirar TV y comer compulsivamente. También era frecuente que despertara de madrugada sobresaltada, asustada con pesadillas.
Por causa de esto, su sueño no era tranquilo, despertaba de mañana con mucho sueño porque tenía ganas de seguir durmiendo. Era una persona seria, reservada, tranquila con las personas, principalmente cuando no las conocía. El miedo de equivocarse y de fracasar estaban muy presente en su vida, y eso la hacía muy insegura.

- En la regresión relató:
“Mis brazos están fríos, casi no consigo sentirlos, siento un hormigueo (es común en este tipo de terapia que los pacientes tengan esa sensación física por causa de la presencia espiritual acechadora de las tinieblas, por eso la sensación de frío). Veo el rostro de una mujer, cabellos ondulados, con una expresión seria y triste. La imagen viene de una foto (el ser espiritual acostumbra también aparecer en este tipo de terapias en fotografías, flashes o de forma nítida, en la mayoría de las veces, mostrando sólo su rostro ó sus partes, o sea, un ojo o un par de ojos). Es una foto en blanco y negro, antigua, de la década de los 40 (la paciente nació en 1978).

- Pida para ese ser espiritual identificarse, y pregunte que le hizo en el pasado – pido a la paciente.
“Tengo la impresión (la paciente intuye) que ella está diciéndome: “Tú robaste a mi marido y, con eso, permanecí olvidada, abandonada”.

- ¿Te gustaría decirle algo? – pido nuevamente a la paciente.
“Estoy diciendo que sea lo que le haya hecho en esa vida pasada que le pido disculpas porque no tenía conciencia y que hoy jamás haría eso. Estoy pidiendo disculpas, y le pido que me perdone (pausa). Ahora siento olas de calor pasando por mi cuerpo. Es una sensación muy agradable (pausa).
Tuve la impresión de que vi algo oscuro saliendo de mi cuerpo (pausa). Siento que es esa mujer, el ser espiritual que perjudiqué en esa vida pasada. Hubo una cura espiritual, una liberación entre nosotros en esta sesión (era la tercer sesión de regresión). Ella fue llevada para el plano espiritual de luz (pausa). Hay alguien aquí en el consultorio, no lo veo, pero siento que hay otra presencia espiritual”.

- Pida a ese ser espiritual identificarse – pido a la paciente.
“El dice que es mi mentor espiritual. Siento que él usa una túnica blanca, y esta aquí a mi lado derecho. Mi mentor me pide que tenga calma ya que estoy en el camino correcto. Le pido que me ayude a calmar mi ansiedad y a liberarme de la angustia que siento. Él me dice que lo conseguiré (pausa). Ahora siento un calor en mi espalda que se irradia hasta los pies. Es un calor agradable que baja por la región lumbar. Ese calor es una luz verde (luz de la cura) que está irradiando por todo mi cuerpo. Él me dice que camine por el camino del bien, que así conseguiré brillar. Mi mentor espiritual está haciendo una oración de cierre. Dice que todo lo que tenía que saber en esta terapia ya lo estoy sabiendo. Se está despidiendo, yéndose”.

En la 4ta sesión de regresión, la paciente me dijo que estaba firme en su dieta (perdió 4 kilos sin ayuda de meditación). Conseguía rechazar cuando una persona le ofrecía algo dulce ó algo para picar en una fiesta. No sentía más esa sensación de angustia, estaba despertando bien predispuesta y ya que no se despertaba de madrugada sobresaltada. Se sentía mas confiada, y los miedos a equivocarse, de fracasar habían disminuido bastante. En reuniones de grupo de trabajo se sentía más a gusto, cómoda, llegó a sorprenderse cuando hizo un chiste, algo que nunca hacía en grupo, ya que era muy seria y reservada.


Sobre o autor
Shimoda
Osvaldo Shimoda é terapeuta especializado em Terapia de Regressão TRE, com foco em autoconhecimento, transformação emocional e integração de experiências de vida. Atende em seu consultório em São Paulo.
Site: www.osvaldoshimoda.com.br
Tel.: (11) 99286-4497 (agendamentos)
Email: [email protected]
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