Publicado dia 11/11/2008 3:47:20 PM em STUM WORLDSomos los curanderos del siglo XXI.
En el Brasil, al igual que en prácticamente todas las partes del mundo,
cada cual a su manera, la psicoterapia popular que existe, de hecho, aún
se lleva a cabo en los terreiros de Umbanda, de Candomblé, en los Centros
Espíritas. Desgraciadamente, la mayoría de los intelectuales, reflejando
un condicionamiento academicista, restrictivo y lleno de prejuicios, sonríe
burlonamente y descalifica estas prácticas y creencias.
Aún siendo conscientes de la enorme cantidad de charlatanismo que prolifera
en esos medios, tenemos que adoptar una actitud de respeto y cierto espíritu
de investigación si queremos comprender estas prácticas tan desconcertantes
para nuestra mente cartesiana.
Es convicción mía que el psicoterapeuta sólo tiene a ganar
si, descendiendo de su pedestal, va a aprender con nuestros pais-de-santo, negros
viejos y médiums sensitivos.
- Análisis Transaccional Centrado en la persona... y más
allá.
Roberto Crema (Psicólogo y Filósofo).
En 1982, al graduarme en Psicología, hice mi especialización
en Psicoanálisis y Análisis Transaccional. Tras cuatro años
de análisis, mi analista y supervisora me dijo algo que me dejó
pasmado y desconcertado:
"Osvaldo, por tu histórico de vida, personalidad y formación
cultural (desciendo de japonés), no logro verte, tú no tienes perfil
de psicoanalista. Mejor dicho, no comprendo cómo has elegido la carrera
de Psicología. Podrías haber cursado ingeniería, economía,
matemáticas, etc., pero no psicología.
Salí de la supervisión bastante desmotivado, sin comprender el motivo
de que ella me hubiese dicho aquello después de tanto tiempo de análisis
y supervisión.
Pensé en cambiar de profesión, pues además de los parcos
resultados terapéuticos que mis pacientes presentaban, yo tenía
pocos pacientes. Entré en una crisis existencial profunda, pues no me sentía
realizado, no me encontraba profesionalmente.
Meditaba marcharme a Japón a trabajar en una fábrica de automóviles
como obrero, debido también a mis condiciones económicas que no
garantizaban mi sustento y el de mi familia.
No obstante todo esto, siempre que pensaba en cambiar de profesión, algo
salía mal y no me dejaba alejar de la actividad terapéutica.
Cuando estaba a punto de firmar un contrato con una agencia de empleo para trabajar
en Japón, recibí una llamada telefónica de un pariente, informando
de que mi hermana había sufrido un AVC (accidente vascular cerebral), llegando
a fallecer meses más tarde.
Ese incidente (entre otros) me hizo percibir que todo conspiraba para que no
renunciase a mis ideales: ayudar al prójimo como terapeuta, pero no atraillado
a la terapia convencional.
Posteriormente, una amiga me invitó a asistir a una conferencia del Dr.
Morris Netherton (psicólogo norteamericano, creador de la Terapia de Vida
Pasada - TVP) que había venido a São Paulo invitado por la Dra.
María Julia Prieto Peres (médica, discípula suya) para formar
terapeutas en su abordaje específico. Acabé haciendo mi formación
en TVP.
Sin embargo, los resultados terapéuticos presentados por mis pacientes
continuaban sin ser demasiado favorables. Años más tarde, en una
de las sesiones de TVP, una paciente me dijo algo que cambió radicalmente
mi vida profesional y personal:
"Osvaldo, mi mentor espiritual y el equipo espiritual, presentes aquí
en su consultorio, me están diciendo que de ahora en adelante van a asesorar
nuestro trabajo."
Atónito, pregunté a la paciente: "Ellos ¿quiénes?".
Mi mentor espiritual me está diciendo que él es el responsable por
mi evolución espiritual y aclara que tanto los seres encarnados como los
desencarnados tienen un(a) mentor(a) espiritual.
En un corto espacio de tiempo esa paciente - con el auxilio de su mentor espiritual
- resolvió un problema crónico de salud que la acompañaba
desde hacía más de siete años (la paciente padecía
endometriosis - infección del endometrio, la mucosa uterina).
Sorprendido y al mismo tiempo feliz con el resultado, aunque todavía escéptico,
pues no sabía si realmente el mentor espiritual existía o era una
fantasía de la paciente, me decidí a poner en claro esa duda, investigando.
Pensé: "De ahora en adelante pediré a cada paciente que converse
con su mentor espiritual, para que le muestre la causa de su problema."
Resultado: el 90% de mis pacientes se comunicaron en esa terapia con su mentor
espiritual y se vieron beneficiados por su orientación, siendo que el 10%
de ellos en ningún momento se comunicaron con su mentor espiritual. Posteriormente,
llegué a comprender que estos pacientes no habían conversado con
su mentor espiritual por motivos diversos, pero constaté que los principales
son:
1) Excesiva incredulidad, escepticismo respecto de las cuestiones ligadas a la espiritualidad, como las vidas pasadas, las presencias espirituales, la vida tras la muerte, el plano espiritual, las leyes universales, el programa reencarnatorio, etc. ...
2) Temor a ver espíritus, a saber lo que se hizo en vidas pasadas (asesinato, suicidio, estupro, incesto, etc.).
3) Desinformación, falta de esclarecimiento respecto de la espiritualidad (pacientes que ignoran los asuntos espirituales mencionados).
Posteriormente, a través del mentor espiritual de otra paciente, fui advertido de que yo había creado un nuevo abordaje terapéutico y no me estaba dando cuenta (no había percibido que al pedir a los pacientes que conversasen con su mentor espiritual y, con ello, recibiesen sus orientaciones acerca de sus problemas, estaba distanciándome de la técnica del Dr. Morris Netherton, que no consulta al mentor espiritual de cada paciente).
Realmente, sin darme cuenta, había creado un nuevo abordaje terapéutico
al que denominé T.R.E. (Terapia Regresiva Evolutiva) - La Terapia
del Mentor Espiritual, que tiene por objeto unir la ciencia psicológica
con la espiritualidad.
Ejerciendo esta terapia desde hacía siete años, constaté
tres factores que ocasionaban los problemas en mis pacientes:
1) Interno - Psicológico - Creado por el propio paciente, proveniente de experiencia traumática de esta (infancia, nacimiento, útero materno) o de vidas pasadas.
2) Externo - Interferencia espiritual obsesora - Ser desencarnado de las tinieblas, cuyo odio le mueve a la venganza, por el hecho de haberle el paciente perjudicado en el pasado. Este ser espiritual es un desafecto de su pasado, que a toda costa quiere perjudicar al paciente.
3) Mixto - Psicológico + interferencia espiritual obsesora.
La T.R.E. tiene por objeto, con el auxilio del mentor espiritual
del paciente, tratar su disfunción psicológica y/o espiritual. Y
mi papel en esta terapia, en cuanto terapeuta, es procurar abrir el canal de comunicación
entre el paciente y su mentor espiritual para que éste pueda orientarlo
mejor. Puedo afirmar, con gran satisfacción, que esta terapia realmente
funciona, pues ha cambiado profundamente mi vida y la de mis pacientes.
Mi analista y supervisora, en aquella ocasión, estaba en lo cierto al
afirmar que yo no tenía perfil para ser un psicoanalista, pues hoy sé
que no he venido en esta jornada para ejercer una terapia convencional, sino para
ejercer un nuevo abordaje terapéutico, una terapia profunda del alma.
Pero, para ello, he tenido que sentir en carne propia, vivir todo el proceso de
auto-transformación, pues para ser un buen terapeuta, un curador del alma,
ha sido preciso pasar por el dolor - en toda su dimensión - a fin de poder
comprender y lidiar mejor con el dolor ajeno.
Verdaderamente, yo he venido para rescatar el sentido verdadero de la palabra
terapeuta, que en la Grecia Antigua era "aquel
que conduce hasta Dios".
Véase a continuación el caso de una paciente que acudió a mí para saber por qué desde niña había tenido que pasar por varios problemas de salud y otras experiencias dolorosas de vida. A través de su mentor espiritual, comprendió que esas experiencias formaban parte de su aprendizaje para convertirse en terapeuta en este abordaje, la T.R.E. - La Terapia del Mentor Espiritual.
Caso Clínico:
Problemas de salud y vida truncada.
Mujer de 42 años, casada.
La paciente acudió a mi consultorio debido a sus problemas de salud (desde
pequeña) y por el hecho de estar su vida truncada en el campo profesional
y económico.
Cuando niña contrajo casi todas las dolencias infantiles. A los 16 años
tuvo un cálculo renal y fue sometida a cirugía. Tras la cirugía
se recuperó y cuando empezó a andar sentía dolores de cabeza,
adormecimiento en las piernas, cuando ponía los pies en el suelo sentía
como si "un cuchillo" la pinchase. Al quedarse embarazada de su hija
fue despedida, y de allí en adelante nunca más ha logrado nada profesionalmente.
En su segundo embarazo contrajo hepatitis y, el día del parto, el obstetra
no logró llegar a tiempo y la obstetra de guardia al romper su bolsa le
perforó el cuello del útero. Con eso ya nunca más logró
curarse por completo, teniendo dolores insoportables en la región pélvica.
Sus trompas también quedaron totalmente obstruidas, llenas de líquido.
Al someterse a nuevos exámenes se le descubrió una infección
crónica.
En lo económico, hubo un período en su vida en que había
llegado hasta el punto de no tener medios para comprar comida. Su vida estaba
totalmente entrabada.
El día de la entrevista, la paciente me enseñó sus brazos
llenos de hematomas. Me dijo que, sin motivo aparente, había empezado a
sufrir desmayos constantes.
Siempre había tenido que conquistar lo que necesitaba con mucho esfuerzo,
luchando en soledad para lograr sus objetivos, pues no contaba con el apoyo de
sus familiares.
Al hacer regresión me relató:
"Estoy en un lugar con mucha neblina (la paciente estaba en el Astral
Superior).
Voy caminando sin saber muy bien a donde me dirijo... No se puede ver casi nada,
pero se percibe que tras esa niebla blanca está el calor del sol, muy cálido
y agradable (pausa).
Ahora la niebla se va disipando, veo flores y un banco blanco. Hay un señor
sentado en él esperándome. Me dice: "Ven, ven con calma, ven
tranquila. ¡No tengas miedo! Tú no te acuerdas (el velo del olvido
del pasado - barrera de la memoria - nos vuelve amnésicos en esta vida
terrena, no nos deja recordar las existencias pasadas), pero nosotros somos grandes
amigos (la paciente estaba ante su mentor espiritual).
Hemos trabajado juntos mucho tiempo en el Astral Superior. Yo aguardaba este reencuentro
desde hace mucho tiempo, con ansiedad.
¿Cómo estás? ¿El camino viene siendo duro, arduo?
Pero no es por casualidad.
Cuando nosotros estudiábamos y trabajábamos en el Astral Superior,
yo decía que lo más importante en una encarnación no es el
resultado final, sino el aprendizaje que obtenemos durante todo el recorrido en
relación a lo que sentimos, o sea, las emociones, los miedos... Y tú
siempre me preguntabas: '¿Ya estoy preparada, Maestro?' Yo te contestaba:
'¡Todavía no!' Aún es preciso viajar mucho (vivir otras existencias),
pasar por otras experiencias, sentir ese proceso dentro de ti. Cuando finalmente
hayas pasado por todo eso, te encuentres fuerte y aún así desees
seguir adelante, entonces en ese momento estarás preparada. Y yo estaré
esperándote. ¡Pues aquí estoy, tal como te había prometido!
¡Estoy muy orgulloso de ti!
¡Cuántas barreras han sido vencidas, cuántos obstáculos
puestos en tu camino para que desistieses! Pero tu luz es grande, tu voluntad
de vencer y aprender han sido capaces de superar todos tus miedos, todas tus inseguridades.
Hoy puedo decirte que ya has sufrido y sentido casi todas las experiencias que
se espera ver en un tratamiento: miedo, incertidumbre, angustia, rabia, depresión,
euforia, esperanza, expectativa, alegría, triunfo.
¡Ahora estás preparada! Podemos entonces empezar nuestra jornada
rumbo a la otra fase, completamente diferente de todo cuanto hayas vivido.
Ha llegado el momento de continuar nuestras pesquisas, de que tú también
empieces a ponerte al frente de la situación.
Todo buen terapeuta es aquel que primero ha sido capaz de vivir todo el proceso
en sus mínimos detalles: sentir rabia, disgusto, sufriendo con los fracasos,
aprovechando los triunfos, elaborando cuestionamientos, dudas, hipótesis,
llegando casi al borde de la locura de tanto cuestionarse acerca de la razón
por la cual surgen las cosas, y cómo éstas suceden.
En el momento en que mezclas tu alma, tu espíritu, tu mente científica,
estás preparada para comprender las diversas sensaciones de las varias
personas que habrás de tratar. Entonces sí, tu ayuda será
de mucha valía porque comprenderás el proceso del paciente, al fin
y al cabo has vivido, has sentido el mismo dolor, el mismo vacío, el mismo
temor que él.
¡Esta es tu misión: ayudar a esas personas! Llevar a cada una de
ellas el siguiente mensaje: "¡No te rindas! Por más difícil
que parezca, por más imposible que se haga, por más espinas que
pongan en tu camino, tú puedes atravesarlas de dos maneras: pisando sobre
ellas y llorando por cada dolor que sientas, o pensando: 'no serán estas
espinas lo que me va a impedir el pasar por aquí'.
Amiga mía, es largo tu destino, pero has logrado llegar hasta aquí
y encontrarte conmigo. ¡Nunca has estado sola, nunca!
Todo ese tiempo, en los momentos de desesperación, cuando llorabas y decías:
'¿Por qué, Dios mío, por qué estoy sola?' A continuación
venía a tu mente una sensación que no sabías explicar bien,
pero que era una sensación como si estuvieses siendo conducida. Tú
no lograbas sentirte sola, pese a que tu mente te decía que estabas sola.
Era yo todo ese tiempo. Yo no podía revelarme. ¡No podía interferir,
era tu momento, tu proceso, tu prueba de vida!
Si me interfiriese en tu prueba, estaría poniendo en riesgo tu futuro.
En varios momentos, cuando sufrías, yo sufría juntamente, pese a
saber que lo que te esperaba era algo mucho mejor.
Pero hubo momentos en que te has desesperado tanto, que has logrado llegar al
fondo del fondo. Empezaron las dolencias, los dolores, todas las tentativas de
tratamiento y la dificultad de no conseguir comprender el por qué de estar
pasando por todo eso.
Durante todo ese tiempo tú has sido guiada y cuidada por compañeros
de aquí del plano espiritual, amigos tuyos, que nunca te han olvidado.
Antes de que reencarnases ellos te dijeron que estarían contigo en esta
andadura cuando lo necesitases.
¡Has vencido y estás aquí, ahora, frente a mí!
¿Cuántas veces te has preguntado por qué motivo todavía
estás viva?
¡No! ¡Aún tienes muchas cosas que hacer!
¿Te has preguntado por qué nunca más has conseguido empleo
en el área en que trabajabas?
¡Tu tiempo como profesora se ha acabado! Has sido profesora y aprendiz.
¡Has conocido los dos lados!
¡Ahora estás preparada para ser una maestra!
No es la que enseña, ni la que aprende. Tan sólo la que orienta,
guía, la que lleva la luz, la que muestra el camino y ayuda a las personas
en los momentos de mayor desesperación, como los has vivido tú.
En el momento en que están completamente perdidas, que ya no saben a quién
o a dónde recurrir, reciben una luz que les conforta el corazón,
el alma, y les da la fuerza, el valor y la fe de que tanto necesitan para seguir
adelante.
Ha sido preciso que fueses profesora de niños para que pudieses asimilar
e interiorizar la pureza del alma de un niño, sus sentimientos más
nobles, su ingenuidad, la voz del corazón (intuición).
Es así como procede un niño, es así también como una
maestra espiritual debe conducir a sus asistidos, con la pureza de alma, de corazón,
transmitiéndoles la seguridad de que lograrán llegar a donde quieran.
Pero es preciso creer por encima de todo, tener el coraje de enfrentarse a las
adversidades de la vida, porque lo que más impide a las personas es no
tener coraje para intentarlo. Querer, muchos quieren, pero, ¿cuántos
realmente tienen coraje para enfrentarse a todo y a todos para llegar a donde
es preciso llegar?
¡Esto es lo que tienes que enseñar a cada uno de ellos!
No importa cuántas espinas, cuántas piedras haya en tu camino.
Y, en el momento en que te des cuenta de que estos obstáculos son demasiado
pequeños, que nada de eso será capaz de derribarte, entonces, en
ese momento, habrás conseguido tu búsqueda, aquello que te habías
propuesto.
Has llegado hasta aquí, ¿no es cierto?
De ahora en adelante nos encontraremos más veces.
Sólo ahora he podido mostrarme a ti.
Ha sido preciso primeramente que perdieses el miedo a verme. Intentaba mostrarme
en tus sueños (es común para muchas personas que los seres espirituales
- mentor espiritual, parientes desencarnados, amigos espirituales, se comuniquen
en sus sueños. Véase en mi Website el artículo Os
significados dos sonhos (Los significados de los sueños) para
mejor comprensión de esta cuestión).
Cuántas veces me acerqué y tú te despertabas asustada, aterrorizada
y después tenías miedo de volver a dormirte.
Y entonces yo decía: '¡No está preparada todavía!'
Al fin, has perdido el miedo.
Siempre te he enseñado: '¡El miedo sólo estorba!' Cuando tienes
miedo, proporcionas fuerza a aquellos que quieren derribarte y tú te enflaqueces.
Cuando te enfrentas a tu miedo, te fortaleces, miras hacia atrás y te sientes
mucho más capaz que antes. Eres capaz de agradecer a Dios por haber puesto
aquel obstáculo en tu camino, por haber vivido aquella experiencia, porque
sin ella tú no podrías ser tan fuerte como lo eres ahora.
¿Cuántos años han sido necesarios para que hayas llegado
a comprender esto?
Esto es lo que espero enseñes a aquellos que vas a guiar.
¡Amiga mía, tú no estás sola, tú nunca has estado
sola! (pausa).
En cuanto a Vd. Dr. Shimoda, ya nos conocemos también. Ella no ha llegado
a Vd. por casualidad. Hace muchos años viene siendo preparada para ayudarle
con su teoría (la Terapia Regresiva Evolutiva) - La Terapia del Mentor
Espiritual, que así he llamado por dos motivos:
1) Ayuda en la evolución espiritual del paciente;
2) Por ser una terapia progresista, está también en evolución
en lo que concierne a su teoría y práctica.
Que su trabajo pueda continuar trayendo la luz que Vd. lleva a todos sus pacientes,
y que pueda servirle a ella de "mentor" guiándola en los caminos
que habrá de seguir. Hay mucha sintonía, un gran trabajo esperando
por nosotros.
Dr. Shimoda, le veo a Vd. en el Astral Superior, en bibliotecas, con pergaminos,
libros gruesos y pesados, estudiando, actualizándose, recibiendo todas
las informaciones que son importantes para Vd. y que necesita para continuar evolucionando
en su trabajo.
Vd. está siendo preparado también para ser el 'mentor' de otras
personas (terapeutas); así como ha venido ella desde el plano astral para
ayudarle en su trabajo, otras vendrán. Poco a poco, Vd. será guiado
por la espiritualidad en este camino.
Desgraciadamente, no todos los médicos y terapeutas de la Tierra consiguen
tener la visión de lo que es necesario para curar efectivamente los males
físicos, los emocionales y, sobre todo, los espirituales.
Si no fuesen nuestros mentores y colegas espirituales, esta amiga nuestra (la
paciente) no hubiera podido continuar con su trabajo.
Por eso está en el consultorio de Vd., para que la ayude. Ha sido un largo
proceso, doloroso, muy sufrido para ella y ahora, gracias a Dios, está
mejorando.
Pero todavía se siente perdida en cómo recomenzar su vida, su lado
profesional. Al igual que un niño que empieza a dar sus primeros pasos
y necesita de un adulto que lo apoye, también va a necesitar de un 'mentor'
que guíe su camino, que le muestre cómo dar los primeros pasos para
entonces, más adelante, seguir y caminar sola.
¡Cuento con su ayuda!
Y le agradezco en nombre de todos los colegas del plano espiritual. ¡Quede
en paz!"
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