Embate Espiritual: Una guerra silenciosa y desigual

Embate Espiritual: Una guerra silenciosa y desigual
Publicado dia 3/4/2010 1:06:38 PM em STUM WORLD

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Traducción de Teresa - [email protected]

"Un guerrero sabe que un ángel y un demonio disputan la mano que sujeta la espada. Dice el demonio: 'Vas a flaquear. No vas a saber el momento exacto. Tienes miedo.' Dice el ángel: 'Vas a flaquear. No vas a saber el momento exacto. Tienes miedo.' El guerrero queda perplejo. Ambos dijeron lo mismo. Entonces el demonio continúa: 'Deja que yo te ayudo''. Y dice el ángel: 'Yo te ayudo'. En ese instante, el guerrero percibe la diferencia. Las palabras son las mismas, pero los aliados son diferentes. Él entonces elige la mano de su ángel."
Manual del Guerrero de la Luz - Paulo Coelho.

En un artículo anterior "Acoso Espiritual", escribí que la mayoría de mis pacientes no percibe que está siendo acosado espiritualmente, tal es el grado de sutileza de esa enfermedad del alma. Por eso, el acoso espiritual es una de las enfermedades más difíciles de tratar, por dos motivos: 1) Estado de invisibilidad: El espíritu obsesor - ser desencarnado, desafecto del paciente - por haber sido perjudicado por éste en el pasado, sea en esta vida o en otras, movido al odio y a la venganza, se aprovecha de su estado de invisibilidad (solamente las personas que gozan de videncia afinada consiguen verlo) para perjudicarle; 2) Prejuicio e incredulidad: Médico y paciente, además de no darse cuenta de la presencia del agente causador de la enfermedad, normalmente no están abiertos ni receptivos para investigar la hipótesis del acoso espiritual, debido a los prejuicios, la incredulidad y la desinformación acerca de ese tema.

En mi experiencia con la TRE (Terapia Regresiva Evolutiva) he constatado que los varios trastornos psíquicos (fobias, síndrome del pánico, depresión, ansiedad, humor inestable sin motivo que lo justifique, etc.), orgánicos (causa no encontrada por la Medicina) y de relaciones interpersonales (conflictos y dificultades en la relación conyugal, entre padres e hijos, con parientes, jefes, etc.), tienen como causa el acoso espiritual en el 90% de los casos, y solamente en el 10% la causa es psicológica, sin que por lo tanto exista ninguna interferencia de orden espiritual.

De esta forma, la TRE es un embate contra los seres de las tinieblas, una guerra silenciosa entre los seres de la luz y los de las tinieblas. Siendo así, lidiar con la patología del ser humano no es solamente tratar lo psicológico y lo físico, sino, sobre todo, tratar el alma, haciendo al paciente entrar en contacto con los seres de las tinieblas, lo cual contraría toda la idea del exorcismo defendida por los religiosos, que creen que solamente algunas personas son 'poseídas' por los seres del mal.
En verdad, muchos de los pensamientos, deseos y actitudes ruines que cultivamos en lo cotidiano, pueden tener influencia de los espíritus inferiores. Y cuando hay una influencia excesiva de esos seres, el paciente puede desarrollar trastornos psiquiátricos más graves, que se ha convenido en llamar sicosis, como la esquizofrenia, el trastorno bipolar (manía y depresión) y la epilepsia.
Por cierto, la palabra esquizofrenia, que significa "división de la personalidad", puede indicar la existencia de más seres en el interior del enfermo. O sea, muestra el deseo del enfermo de ser el otro, probablemente el espíritu que le acompaña. Freud demostró en sus estudios sobre el inconsciente que hay una motivación oculta, inconsciente en nuestros actos, de la cual no tenemos conciencia; con ello, hizo uno de los mayores descubrimientos de la humanidad.

No obstante, pese a su genialidad, debido a su formación médica organicista, no tuvo acceso a los conocimientos necesarios sobre los fundamentos del mundo espiritual, lo cual le llevó a no trascender de la visión materialista de la medicina tradicional.
A finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, con la aparición de la psiquiatría científica, la idea de los seres espirituales, que antes era considerada, fue puesta de lado, tratándola como una mera superstición, una creencia popular sin fundamento. Por eso, la mayoría de los psiquiatras aún hoy desconsidera el aspecto espiritual y prescribe medicamentos fuertes, no teniendo en cuenta el cuidado necesario en diferenciar una disfunción mediúmnica, de orden espiritual, de una disfunción psiquiátrica propiamente dicha.
Siendo así, estos profesionales acaban enmascarando, ocultando, la verdadera causa de la enfermedad del paciente. No obstante, no estoy en contra de la terapia medicamentosa, pues en casos más crónicos, sin duda alguna, es necesaria. Pero medicar indiscriminadamente, sin tener en cuenta el aspecto espiritual, no teniendo el cuidado de promover una amplia investigación, es bastante perjudicial para la verdadera curación del paciente y, obviamente, mantiene la acción nociva de los seres de las tinieblas en su enfermedad.

Suelo decir a mis pacientes que aquel que no tiene ningún enemigo, principalmente los invisibles, es un suertudo, alguien que ha sido bendecido, pues el acoso espiritual es una guerra bastante nociva y desigual debido a procesarse de modo silencioso y oculto, donde el obsesor espiritual, habitante de las tinieblas, usa de varias estratagemas, de tácticas diversas, la mayoría de las veces sutiles, dependiendo de su C.I. Y su mayor táctica es precisamente la de ocultarse, pues aprovechándose de su estado de invisibilidad, puede perjudicar mejor al paciente.
Los seres de las tinieblas están encantados de trabajar en secreto para poder actuar a placer, pero se vuelven profundamente irritados y agresivos cuando son desenmascarados, forzados por los seres de la luz a hacerse visibles a los ojos de los pacientes en esta terapia.

No por casualidad, Cristo, profundo conocedor del alma humana, decía:
"Enfrentad a la tiniebla con la luz"; "Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres" y "Orad y Vigilad".
La verdad realmente liberta; por eso en la TRE el mentor espiritual del paciente proporciona una verdadera bendición al propiciar el encuentro entre el paciente y su obsesor espiritual para que ambos puedan rendirse al perdón mutuo, única terapéutica de cura definitiva para que los dos se liberen de las ataduras que les prenden al pasado.

Caso Clínico:
¿Por qué mis parejas siempre acaban poniendo fin al noviazgo sin motivo aparente?
Mujer de 32 años, soltera

La paciente acudió a mi consultorio tratando de comprender por qué sus parejas terminaban el noviazgo sin un motivo claro. Muchos incluso llegaron a justificarse alegando que la paciente era una persona buena, pero que no servía para ellos. Desde hacía un año tenía pesadillas recurrentes, siempre huyendo, con miedo, escondiéndose de alguien en lugares oscuros. En ese mismo período, tenía además la sensación constante de estar siendo acompañada por una presencia espiritual masculina, siempre por su lado izquierdo.
Sentía fuertes dolores musculares en el cuello, brazo y pierna, también en el lado izquierdo de su cuerpo. Aparte de eso, mantenía una relación difícil con su padre, que era alcohólico, pues frecuentemente éste le gritaba y se ponía agresivo contra ella.

En la 1ª sesión de regresión, tras rogar a la paciente que atravesase el portón (recurso técnico que siempre utilizo en esta terapia, que funciona como un portal que separa el presente del pasado, el plano terreno del plano espiritual), ella me relató:

"Veo un jardín y un banco (se refería al jardín del astral)…
Alguien me llama para que me siente en ese banco. (Pausa).

Estoy acercándome al banco y hay un señor anciano sentado. Solo veo su rostro, de barba blanca y expresión bondadosa. Él se identifica afirmando ser mi mentor espiritual, que está muy feliz porque he venido hasta aquí a charlar con él".

- Pregunta a tu mentor espiritual si tiene algo que decirte - Pido a la paciente.
"Dice que la presencia espiritual masculina que me acompaña es mi obsesor espiritual; es él quien me perjudica en mis relaciones afectivas. Por eso, tengo que resolver con él esa pendencia del pasado para quedar en paz. Me calma diciendo que no voy a ser asaltada al salir de la consulta, me aclara que ese obsesor me influyó con el pensamiento de que si viniese hoy a la terapia iba a ser asaltada en el metro.
En realidad, él intentó sabotear este tratamiento, poniéndome miedo para que no viniese a su consultorio (es frecuente en esta terapia que los seres de las tinieblas intenten boicotear la venida de los pacientes a mi consultorio, sirviéndose de todos los recursos posibles e inimaginables a ojos de una persona no atenta a ello, como pincharle los neumáticos del coche, crear confusiones haciéndoles anotar equivocadamente la dirección de mi consultorio, o cambiando la fecha de la consulta; en fin, crean varios impedimentos, aparentemente casuales, para que los pacientes se retrasen bastante o no lleguen a mi consultorio).
Él me esclarece mejor diciendo que estoy siendo acosada por ese ser obsesor porque le perjudiqué haciéndole sufrir mucho en la vida anterior a la actual, pero que hoy él no va a exponerme lo que realmente le hice a ese ser en el pasado porque aún no estoy preparada para saberlo (pausa).
Caramba, mi mano derecha está temblando… (la paciente habla asustada). Tengo la impresión de que ella quiere escribir algo (al percibir que la paciente era una médium de psicografía, le entregué una plancheta para que el ser espiritual se manifestase por medio de la escritura)".
De ojos cerrados, recostada en el diván, la paciente empezó a psicografiar rápidamente el mensaje del ser espiritual: "Te voy a perseguir para siempre. No acepto que me abandones nunca; tendrás que ser mía para siempre. Yo te amo, no sé vivir sin ti. Me has abandonado en la vida pasada para irte con otro hombre; por ello, no admito que te relaciones con hombre alguno. ¡Eres mía, solo mía! No quiero que estés con Fabio porque él es la encarnación de tu amante en la vida anterior. Estábamos casados, no te perdonaré por el sufrimiento que me causaste escapándote con ese hombre. Tienes que pagarlo y ser solo mía. No quiero permanecer solo, hay mucha oscuridad aquí (el obsesor, marido de la paciente de esa vida pasada, estaba en el umbral, región fría, oscura, densa, fétida y de mucho sufrimiento).
Quédate conmigo, yo te amo mucho, mucho. ¡Vuelve a mí!
Besos,
Marcos".

Al leer la psicografía, la paciente estaba bastante sorprendida, pues nunca había psicografiado antes. Comentó que la letra psicografiada no era la suya, pues su letra era bastante redonda. Realmente, cuando comparamos su letra (en la entrevista de evaluación pido siempre a los pacientes rellenen una ficha con sus datos personales) con la del mensaje, eran bastante diferentes.
Al terminar la sesión, le entregué a la paciente la oración del perdón y le rogué que orase de corazón abierto, con toda la pureza de su alma para que ese ser buscase el camino de la luz.
En la 2ª sesión la paciente me relató: "Estoy viendo a mi mentor espiritual, él quiere mostrarme algo… Veo un hombre caído en el fondo del precipicio. Estoy junto a mi mentor en lo alto del precipicio, él me muestra ese hombre caído allá abajo. Le digo que quiero ir allá para ver quién es. (Pausa).
Bajo con mi mentor y ahora veo mejor el cuerpo caído. Él dice que ese cuerpo es de mi marido de esa vida pasada. Lleva una ropa antigua, pantalón de tergal, camisa blanca por debajo del traje. Su piel es clara, cabellos ensortijados, castaños. Mi mentor me dice que él ha muerto por culpa mía, sufrió un accidente de tráfico. Estoy viendo su coche: es antiguo, negro, las ruedas, los aros, son grandes y finos. (Pausa).
Veo ahora, al lado de su cuerpo, el espíritu de ese marido que tuve. Él conversa conmigo, dice que ha dejado a nuestros hijos en casa - en esa vida pasada - y salió a buscarme.
Afirma que estuve casada con él en 1915, y teníamos una pareja de hijos. Vivíamos en la capital en São Paulo, yo hice un viaje al interior y acabé conociendo a mi amante, que hoy es mi actual novio; me escapé con éste y acabé abandonándole, al igual que a mis hijos. Desesperado, dice que cogió el coche para ir detrás de mí y, en la curva, perdió el control de la dirección y cayó en ese precipicio. Dice que murió por ir a buscarme, por eso no consigue desligarse de mí.
Dice además que me ama, que anda siempre por cerca de nuestros hijos, que hoy han reencarnado como mi ahijada y mi sobrino mayor (de pronto la paciente empezó a hablar de forma jadeante y ansiosa; en verdad, ella había incorporado a su obsesor, su marido de esa vida pasada):
"Anduve errante todo ese tiempo (habla llorando).
Quiero estar a tu lado. Anduve perdido todo ese tiempo. No me voy, no quiero irme. Ya no quiero estar lejos de ti. Soy yo quien te meto en la cabeza que tu actual novio no te quiere. Por cierto, también a él le meto en la cabeza que tú no le quieres. Con esto, él sufre mucho porque no logra permanecer a tu lado. Yo me sirvo también de tus amigas, metiéndoles en la cabeza que vosotros no vais a ser felices. No consigo perdonarte, porque te escapaste con él en la vida pasada (habla con odio)".

Como nuestro horario se estaba agotando, interrumpí su habla y le rogué a la paciente que preguntase a su mentor espiritual si tenía algo que decirle. (Pausa).
"Él dice que debo continuar orando mucho, que ese espíritu no es del todo malo, que pronto se irá a la luz porque hoy su deseo de volver a mí, esta vez como hija mía, es mayor que su odio."
Mi mentor me revela que muy en breve me casaré, y que ese obsesor vendrá como hija mía, porque también tiene que rescatar las deudas con mi actual novio, que será su padre.
Dice además: "Tranquila, hija, no te preocupes, estás en el camino acertado. Estamos cuidando de que tu marido de esa vida pasada sea conducido a la luz. Continúa haciendo la oración del perdón por él. No debes tener miedo al futuro, pues él vendrá fuerte y sano como hija tuya y aún habrá de daros mucha alegría."

En la 3ª y última sesión, la paciente incorporó nuevamente al obsesor: "Yo quiero ir a la luz, pues he sufrido mucho durante todo este tiempo. (Pausa). Te he perjudicado bastante después de haberme muerto en aquella vida pasada. Tu amante y tú discutíais mucho, él sospechaba que tú podrías tener otro hombre, pues yo le decía al oído, en espíritu, que tú no eras buena, que nos habías abandonado a mí y a nuestros hijos, y que lo mismo habrías de hacer con él. Acabó por abandonarte y tú has muerto triste y sola, como sucedió conmigo. Ya que he muerto solo, tú también tenías que morir de esa forma. Pero ya no quiero perjudicarte más, estoy cansado, quiero ir a la luz, quiero ayuda."
La paciente me dice que veía como iba siendo conducido por dos seres de luz. (Pausa). "Mi mentor dice que a partir de ahora mi vida va a cambiar, que mi novio y yo vamos a ponernos de acuerdo, pero que todo tiene su momento. Asegura que mis dolores musculares van a cesar, pues era él quien los provocaba con su presencia. Dice que el tratamiento aquí en el consultorio ha terminado, me pide que cuide de mi padre porque abandoné a mis hijos en la vida pasada. Entonces, como rescate, ahora tengo que cuidar de él. Le agradece a usted la oportunidad, dice que esta terapia viene a socorrer a mucha gente, pues a través de su Website la espiritualidad se sirve de usted para traer a los pacientes necesitados de ayuda a su consultorio. Se despide diciendo: Quedaos en paz, mucha luz y amor".



Sobre o autor
Shimoda
Osvaldo Shimoda é terapeuta especializado em Terapia de Regressão TRE, com foco em autoconhecimento, transformação emocional e integração de experiências de vida. Atende em seu consultório em São Paulo.
Site: www.osvaldoshimoda.com.br
Tel.: (11) 99286-4497 (agendamentos)
Email: [email protected]
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