La eficacia de la fe en la cura del alma

La eficacia de la fe en la cura del alma
Publicado dia 5/12/2010 12:37:21 PM em STUM WORLD

Compartilhe

Facebook   E-mail   Whatsapp

Traducción de Teresa - [email protected]

“La ciencia sin la religión es manca; la religión sin la ciencia es ciega”.
Albert Einstein.


En la Folha de S. Paulo del día 29/4/2010 salió una materia cuyo título es: “La religiosidad protege el corazón”. Esa materia relata dos estudios internacionales que indican que la religiosidad protege al ser humano de problemas cardíacos y dolencias como la hipertensión.

El primer estudio se hizo por médicos norteamericanos que acompañaron durante 30 años la salud cardiovascular de 6500 adultos y constataron menor número de muertes por enfermedades del corazón entre los que profesaban alguna religión.
El segundo estudio fue realizado por la Universidad de Duke (USA) con 3963 personas y concluyó que la lectura de textos religiosos, la práctica de oración o la participación en cultos redujo en un 40% el riesgo de desarrollar hipertensión.

Por tanto, el estudio concluyó que la creencia en un Ser Supremo deja a la persona más tranquila y confiada, disminuye la producción de hormonas del estrés, como adrenalina y cortisol y, con eso, origina el descenso de la frecuencia cardíaca y la tensión arterial.
En otros estudios, médicos norteamericanos también han venido dedicando especial atención a las influencias positivas que la experiencia religiosa puede ejercer en la recuperación de enfermos hospitalizados.

Con base en todos esos resultados, la Sociedad de Cardiología de S. Paulo incluyó, por primera vez, la relación entre Espiritualidad y Salud como tema de un Congreso.
En la Facultad de Medicina de la USP, el Dr. Sérgio Felipe de Oliveira, médico psiquiatra, coordina la cátedra (hoy obligatoria) de Medicina y Espiritualidad.

El famoso psiquiatra Alexandre Lowen, creador de la Bioenergética, discípulo de Reich, notable por su seriedad y postura científica, en su obra: “El cuerpo en depresión – Las bases biológicas de la fe y de la realidad”, así escribió: “Los psiquiatras generalmente no piensan en términos religiosos, y yo, en especial, era muy reacio a hacerlo. Hubiera evitado la palabra fe si ella no hubiese surgido espontáneamente durante mi estudio de la naturaleza de la depresión. Fui obligado a la conclusión de que el paciente deprimido es una persona sin fe. Cuando se produce una pérdida de fe, las personas parecen perder también el deseo y el impulso de lanzarse en la vida, de buscar sus extensiones, y de luchar. Considero que poco importa a cuál Dios se venere, qué creencias se tengan, lo que importa es una fe profunda. La persona que no tiene fe no puede amar, y la persona que no puede amar no tiene fe. Las personas fuertes tienen fe y las personas que tienen fe son fuertes. Tanto para la sociedad como para el individuo, la fe es la fuerza que sostiene la vida y la hace moverse adelante y arriba. Nuestra única salvación está en la fe”.

Por tanto, poco a poco, viene formateándose un nuevo paradigma que trae una nueva medicina, no solo organicista y basada en lo físico, sino abarcadora también de los aspectos mentales, emocionales y espirituales del ser humano integral (mente, cuerpo y espíritu).
En la antigüedad había una estrecha relación entre la medicina y la religión. Más tarde se produjo una ruptura de esos dos segmentos, pues la medicina se ha estructurado en conceptos puramente organicistas, materialistas, negándose a tener en cuenta la realidad espiritual del ser humano.

Por eso la TRE (Terapia Regresiva Evolutiva) – La Terapia del Mentor Espiritual (ser desencarnado directamente responsable por nuestra evolución espiritual) – abordaje psicológico y espiritual breve canalizado por mí por los Espíritus Superiores del Astral, fue creada con el objetivo de ensamblar la ciencia psicológica y la espiritualidad.
En mi práctica clínica, tras conducir más de 8000 sesiones de regresión de memoria, he constatado que el 90% de los problemas de mis pacientes tienen como origen una causa espiritual (obsesión espiritual) y tan solo en el 10% de los casos es de orden psicológico.
En esta terapia es frecuente que el paciente se cure de la enfermedad de su alma, la obsesión espiritual, tras hacer la oración del perdón para que su obsesor espiritual busque el camino de la luz.

De esta forma, como terapeuta del alma, prescribo siempre al paciente que sufre una interferencia espiritual obsesora, la oración del perdón, a fin de que ambos, obsesor y obsedido puedan reconciliarse por medio del amor y del perdón, y se liberen definitivamente de las amarras del pasado.

Por tanto, en esta terapia, la fe es imprescindible para el éxito del tratamiento. Siendo así, está contraindicada para los pacientes que no tienen fe, que son escépticos, incrédulos acerca de la espiritualidad (plano espiritual, reencarnación, leyes universales, karma, etc.), pues no van a entregarse en esta terapia. Se aplica aquí la máxima secular: “La duda es enemiga de la fe”.
San Ignacio de Loyola (Jesuita de la Compañía de Jesús) decía: “Para los que creen ninguna palabra hace falta; para los que no creen ninguna palabra es posible”.

La fe es una conquista interior; por tanto es intransferible, no puede ser explicada ni enseñada, solo puede ser vivenciada. Por eso mi objetivo como terapeuta no es adoctrinar al paciente para que crea en las fuerzas invisibles, en la reencarnación o en la ley del retorno, sino invitarlo a que pase por la experiencia de la regresión de memoria y, después de ella, extraiga sus propias conclusiones, pues la fe solo se vuelve certidumbre a través de la vivencia.

Caso Clínico:
¿Por qué no consigo salir de mi matrimonio, aun siendo infeliz?
Mujer de 30 años, casada


La paciente acudió a mi consultorio tratando de comprender por qué no conseguía salir de su matrimonio, aun siendo infeliz, pues no tenía coraje para separarse de su marido.
Había conocido a un hombre por Internet, se encontraron, fue amor a primera vista, pero él también estaba casado, infeliz en su matrimonio, y no conseguía separarse de la esposa.
Pese a que ambos habían intentado dejar de comunicarse por Internet no lo consiguieron, debido a la gran afinidad que había entre ellos. Estaba muy angustiada e insegura, pues se había puesto de acuerdo con él para encontrarse en los EUA, donde él residía.Además del impasse que le impedía definir su vida afectiva, la paciente también tenía mucho miedo a quedarse sola. Era ese el motivo mayor de su angustia e inseguridad, pues tendría que viajar sola a un país extraño. El otro motivo que la había traído a mi consultorio era su relación familiar, pues no se sentía amada por su madre y hermanos. Por más que agradase a su familia, no era correspondida.
Deseaba además comprender cuál era su camino espiritual, por qué no se encontraba en ninguna religión.

Al hacer regresión, la paciente me relató: “La impresión es de que veo un castillo de la época medieval, estoy escondida, cerca de ese edificio. Veo hombres a caballo, que pasan por mí… conozco a uno de ellos, me ha visto escondida. Esos jinetes vienen a por mí, y ese hombre, pese a venir con ellos, no siente rabia contra mí; por el contrario, está preocupado conmigo.
Yo corro en sentido contrario, en dirección al bosque; esos soldados son enemigos de mi tribu, soy una india en esa vida pasada (pausa). El soldado que me ha visto, lo reconozco, es mi amante de la vida actual. Él entra en el bosque y me encuentra, estamos enamorados. Él me dice que la guerra es la guerra, pero que no quiere que me pase nada. Él, como soldado, está para matar a mi tribu. Siento mucha tristeza porque estamos en dos bandos opuestos. Le digo que también voy a matar, que no tendré piedad. ¡Lloramos juntos!
Nos despedimos, bajo por la colina, miro hacia atrás una última vez, y le doy la espalda. Él se queda allí parado, deseaba que yo me quedase con él, pero le digo que mi pueblo está primero. Él queda decepcionado, con el corazón partido por mi decisión, y se va también.
Muero en una de las batallas, pero él sobrevivió, y acabó volviendo a su tierra, profundamente amargado”.

- Mira a ver qué pasa contigo después de tu muerte – Ruego a la paciente.
“Lo veo ahora con más edad, aún pensando en mí con mucha añoranza. Estoy cerca de él, en espíritu; él piensa que su pueblo es más sabio, intento decirle que somos todos seres humanos, que ningún pueblo es superior o inferior, pero alguien tira por mí y me dice: “¡Dale un tiempo!”
Es un indio… es mi padre de esa vida pasada, y también mi mentor espiritual. Él me toma de las manos, nos alejamos y nos sentamos por allí cerca.
Mi mentor espiritual me explica que la fruta ha de madurar a su tiempo, no sirve de nada forzarla para que madure, y que yo tenía que comprender eso.
Siento tristeza por no poder hacer nada por el hombre a quien amo, me siento impotente. Siento además un profundo respeto y amor hacia mi mentor espiritual.
Él era el hechicero de la tribu, me pide que me mantenga firme y tranquila, que observe la naturaleza, que ella es sabia, y que todo fluye en el momento oportuno. Dice que la vida es sabia, pero que hay que guerrear también, que hemos de tener coraje, no desistir de vivir y cultivar la paciencia”.

- Pregunta a tu mentor espiritual por qué no consigues salir de ese matrimonio.
“Dice que es permiso de Dios, que he pedido mucho en lo astral, y que tengo mérito para eso. Me dice que viaje a los EUA con el pensamiento de que voy a aprender más y con equilibrio porque él va a acompañarme en ese viaje. Por eso no hay motivo para temer, pues estoy buscando mi felicidad. Revela que no hay modo de escapar a ese reencuentro, que tendré grandes y buenas sorpresas en ese viaje. Pero es preciso abrirme a lo nuevo y aprender.
Dice que el miedo que tengo a estar sola es por mi falta de fe, que los amigos espirituales están siempre a mi lado, y que todos están trabajando para que yo me fortalezca. Dice también que el miedo a estar sola viene de una vida pasada en que me sobrevino la muerte estando sola en una mazmorra, pero eso es pasado, y ya no me afectará más.

En relación a mi camino espiritual, dice que aún habré de hacer muchas cosas buenas, voy a poder ayudar a mucha gente, pero que no necesito una religión, basta con tener amor en el corazón. Dice además que mi vida parece estar toda revuelta porque es tiempo de cambios y que la mano de Dios está orientándola; por eso me pide que confíe en mí misma y en mi corazón. Afirma que la espiritualidad está siempre conmigo, que he de volver a mis orígenes como india, o sea, nada más que creer.

En relación a mi familia (madre y hermanos), aclara que son deudas de mi pasado, y que a veces es preciso tener a una persona endurecida a nuestro lado para perder un poco de nuestra ingenuidad, pero un día aún habré de comprender mejor a mi madre. Dice además: “Has nacido en una familia bastante diferente porque tu espíritu lo ha aceptado, fue una condición que tu espíritu ha aceptado”.

Se despide de mí, me da un beso en la frente, reafirma que está siempre conmigo, y agradece a usted por la oportunidad que le ha dado en esta terapia de manifestarse para orientarme”.


Sobre o autor
Shimoda
Osvaldo Shimoda é terapeuta especializado em Terapia de Regressão TRE, com foco em autoconhecimento, transformação emocional e integração de experiências de vida. Atende em seu consultório em São Paulo.
Site: www.osvaldoshimoda.com.br
Tel.: (11) 99286-4497 (agendamentos)
Email: [email protected]
Visite o Site do Autor




Energias para hoje




publicidade






Receba o SomosTodosUM
em primeira mão!
Cadastre-se grátis para receber toda semana nosso boletim de Autoconhecimento.


Siga-nos:
Youtube     Instagram     Facebook     x     tiktok

As opiniões expressas no artigo são de responsabilidade do autor. O Site não se responsabiliza por quaisquer prestações de serviços de terceiros.

Siga-nos:
Youtube     Instagram     Facebook     x     tiktok

 


  Menu
Somos Todos UM - Home