Inteligencia Espiritual

Inteligencia Espiritual
Publicado dia 6/23/2010 11:55:35 AM em STUM WORLD

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Traducción de Teresa - [email protected]

El Rey más noble de todos los reyes es aquel que es capaz de dominarse.
Siddartha Gautama (Buda)


En la década de los 70 la cultura occidental valoraba al hombre por su CI (cociente de inteligencia); por eso el gran físico Albert Einstein sigue siendo hasta hoy el icono, el modelo de inteligencia humana.

Pero en la década de los 80 Daniel Goleman, psicólogo norteamericano, introdujo el concepto de CE (cociente emocional) diciendo que no bastaba al ser humano tener un CI alto, privilegiado, si no sabía relacionarse, lidiar con su emocional; en fin, si no tenía cierta competencia interpersonal, cierta habilidad en el trato con las personas. Por tanto, no bastaba con ser un genio, con tener un CI elevado (presentando un CE bajo), teniendo así dificultades para interactuar en grupo, con reducido espíritu de equipo.

A partir de la década de los 80 se empieza a hablar de CE (cociente espiritual); valores como solidaridad, cooperación, responsabilidad social, conciencia colectiva y ecológica, preservación del medioambiente, del planeta, han pasado a ser más valorados, contraponiéndose a egoísmo, individualismo, vanidad excesiva, codicia desmedida, intolerancia, falta de respeto, competencia desleal, todo ello propio de esta cultura materialista, consumista e inmediatista del mundo occidental.
No obstante, muchos aún dan culto solamente al cuerpo, preocupándoles tan solo ejercitarse, ir a un gimnasio, correr, hacer musculación, y descuidan la mente y el espíritu.
Resultado: Dificultad en lidiar con las pérdidas afectivas, con los dolores físicos, emocionales y espirituales, con las frustraciones del día a día.
Con eso, el gran desafío de muchos es ¿cómo conseguir equilibrio, paz interior, en un mundo conturbado, competitivo, como el nuestro?

A mi modo de ver, la respuesta está en el desarrollo espiritual. Suelo decir a mis pacientes que es relativamente fácil desarrollar el intelecto, puesto el medio académico nos lo proporciona a través de los estudios, de las facultades, cursos de especialización, posgrado, MBA, máster, doctorado, etc.
Pero ¿y el desarrollo espiritual, la fe y la sabiduría humana?

En mi consultorio lo que más aparece son pacientes perturbados, angustiados, depresivos, amargados, airados, frustrados, infelices, perdidos, por no conseguir lidiar con las vicisitudes de la vida. Seguramente, aquellos que tienen fe logran superar con más facilidad las probaciones de este mundo terreno. Pero la fe de que estoy hablando no es esa que muchos dicen tener cuando todo va bien en sus vidas. Me refiero a la fe que la persona mantiene incluso en los momentos de crisis, en los momentos más dolorosos de su vida, como pérdida de un ser querido, enfermedad grave, divorcio, desempleo, caminos cerrados, etc.
Tener una fe inquebrantable como una roca, con la cual nada afecta a una persona, ciertamente es para pocos.

Yo me inclino ante esas personas, las reverencio, pues esa fe es una conquista interna, un trabajo interior, con el cual muchos la han conseguido ya de otras encarnaciones.
La TRE (Terapia Regresiva Evolutiva) – La Terapia del Mentor Espiritual, abordaje psicológico y espiritual breve, canalizado por mí por los Espíritus Superiores del Astral, es sobre todo un acto de fe y de humildad, pues todo proceso de auto-conocimiento y cura está hecho de tres pasos: 1º) Humildad; 2º) No avergonzarse por lo que se va a descubrir en las sesiones de regresión, pues como seres espirituales en evolución, ciertamente hemos cometido muchos errores en el pasado, en especial en nuestras vidas pasadas, que hoy consideraríamos actos atroces, bárbaros; 3º) Coraje.

El gran maestro Jesús, profundo conocedor del alma humana, decía: Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. (Mt. 5, 1-3).
Con la expresión ‘pobres de espíritu’ Cristo se refería a aquellos que no son orgullosos de espíritu, o sea, a los humildes. En ese aspecto, el orgullo constituye el mayor obstáculo para aquellos que quieren acercarse a Dios y conocerse mejor. En esta terapia el paciente ha de tener coraje para despojarse de su orgullo.
Por eso, para que el paciente obtenga un resultado satisfactorio en esta terapia, es menester que además tenga fe, humildad y un mínimo desarrollo en su CE (cociente espiritual).

Los pacientes escépticos, incrédulos, cartesianos, que no tienen la costumbre de la plegaria, que no tienen fe o la tienen fulera, desinformados, sin el debido esclarecimiento acerca de la espiritualidad (plano espiritual, karma, reencarnación, programa reencarnatorio, leyes universales, presencias espirituales de luz y de las tinieblas, etc.), no están preparados para pasar por esta terapia, ni para comunicarse con su mentor espiritual a fin de saber la causa de su(s) problema(s), su resolución, y asimismo los aprendizajes necesarios.
Por tanto, en la TRE no basta que el paciente tenga un buen CI si su CE es bajo. No por casualidad muchos mentores espirituales les sugieren al final del tratamiento que estudien más, que se esclarezcan acerca de la espiritualidad, para que puedan comprender mejor lo que ocurrió en esta terapia.Caso Clínico:
¿Por qué sufro tanto cuando me envuelvo afectivamente?
Mujer de 25 años, soltera


Acudió a mi consultorio tratando de comprender por qué ha sufrido tantas decepciones al envolverse con hombres. En sus cinco noviazgos ellos la han traicionado, no la han valorado. Siempre se ha preocupado mucho por la vida amorosa, pues deseaba encontrar un compañero para constituir una familia.
Quería comprender por qué todavía no había logrado desvincularse de su último acompañante. Además del problema afectivo, deseaba saber también cuál era su verdadera vocación, su camino profesional. Por último, tenía dificultades de relación con su padrastro, quería comprender por qué no lo apreciaba, pese a que él nunca le había hecho nada.

Al hacer regresión la paciente me relató: Veo una señora anciana, está muriéndose por tener problemas cardíacos. Se encuentra tendida en la cama, sus ojos son muy azules, sus cabellos son grises, recogidos en un moño, está muy flaquita. Siente dolores en el pecho… Es una época antigua, su casa es pequeña, sencilla. Esa señora está sola, su casa está bastante aislada, reside en una zona rural. (Pausa).
Se ha muerto… Se ha ido a la luz, encuentra a varios seres espirituales amigos. Ese lugar es muy claro. Los seres la aprecian mucho, la saludan. Ella se siente muy feliz, bien acogida en ese plano espiritual.
Hay muchos seres a su alrededor.

- ¿Quién es esa señora? – Pregunto a la paciente.
Supongo que soy yo en esa vida pasada, por su manera de ser, de comportarse, de sufrir. Me identifico con ella, aunque físicamente no me parezca a ella, pues ella es alta y muy guapa.

- Observa si tu mentor espiritual está presente en ese plano de luz – Pido a la paciente.
“A decir verdad, no es mentor sino mentora espiritual. Veo que sus manos son delicadas, las tiende hacia mí. Me ruega que esté calma, que todo saldrá bien, que no me preocupe.
Dice que en esa existencia pasada sufrí mucho porque era muy dependiente de las otras personas”.

- Pero ¿qué ha ocurrido para que murieses sola en esa vida pasada? – Pregunto a la paciente.
“Ella dice que yo agobiaba a las personas, quería que las cosas fuesen a mi manera. Yo era muy manipuladora, no dejaba a mis seres queridos vivir por sí. Más tarde ellos se liberaron de mí”.

- Pregunta a tu mentora espiritual por qué ella te ha mostrado esa escena de tu vida pasada – Pido a la paciente.
“Dice que ha sido para que yo aprenda a dejar a las personas ser lo que son, pues en esa vida pasada agobié a mis hijos, no los dejaba vivir, siempre tratando de controlarlos. Por eso ellos me abandonaron, se marcharon.
Afirma que si yo repito lo que hice en el pasado me ocurrirá lo mismo en esta vida actual con mis familiares. Dice que, a veces, es necesario alejarse de los seres queridos en nuestras vidas para que todos puedan evolucionar, crecer. Por tanto, forma parte de la vida sufrir un poco con el alejamiento de la familia, pues hemos de aprender el desapego”.
- Pregunta a tu mentora espiritual cuál es tu verdadero camino profesional.
“Revela que es poner un negocio, tener cierta independencia, trabajar como autónoma”-

- ¿Qué tipo de negocio?
“Ella dice que algo creativo, innovador. Y que estoy en condiciones de montar ese negocio”.

- Respecto de tu último acompañante, pregúntale por qué no consigues desvincularte de él.
“Dice que ya hemos estado casados en una vida pasada, por eso no estoy acostumbrada a permanecer lejos de él. Dice que en esa vida pasada habíamos cultivado buenos sentimientos. Me ruega que tenga paciencia con las diferencias que hay entre nosotros. Dice además que mis relaciones amorosas no han resultado porque en la vida actual necesito vivir sola, o sea, aprender a vivir sola, a ser más independiente, lo cual no fui en aquella existencia pasada. Por eso he sufrido mucho al morir sola y anciana”.

- Pregúntale por qué nunca te ha gustado tu padrastro – Pido a la paciente.
“Él ya fue mi padre en una existencia pasada y era muy distante, ausente, apenas nos hablábamos. Por eso hoy tenemos necesidad de acercarnos más, para tener una mejor relación. Mi mentora espiritual dice también que voy a ser feliz en el amor y en la profesión, que todo es merecimiento.
Con relación todavía a mi último novio, dice que debo seguir luchando, persistiendo para reconquistarlo, y que voy a conseguirlo”.

- Pregunta en relación a nuestro tratamiento si ella tiene algo que decirnos – Pido a la paciente.
“Ella da las gracias a usted por la comunicación (en esta terapia mi papel como terapeuta es crear las condiciones necesarias para abrir el canal de comunicación entre el paciente y su mentor espiritual), por la posibilidad de haber ella hablado conmigo, y que ciertamente esta terapia me ha ayudado mucho y habrá de ayudarme a tener más fe.
Dice además que ella fue quien me intuyó a venir a su consultorio; me ruega que cuide de mi madre, en especial, y de mis familiares. Dice que vengo siendo una persona muy buena, que está orgullosa de mí… Ahora se despide… se marcha”.


Sobre o autor
Shimoda
Osvaldo Shimoda é terapeuta especializado em Terapia de Regressão TRE, com foco em autoconhecimento, transformação emocional e integração de experiências de vida. Atende em seu consultório em São Paulo.
Site: www.osvaldoshimoda.com.br
Tel.: (11) 99286-4497 (agendamentos)
Email: [email protected]
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