Publicado por Acid
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En su deseo de sustituir el dualismo occidental con un nuevo holismo, la Nueva Era ha tomado un rumbo al que muchos llamarían “junguiano”. No obstante, Jung contrasta fuertemente dos diferentes tipos o modelos de totalidad:El primero, al que llama totalidad pre-consciente, es la totalidad del universo primordial y amorfo, indiferenciado como una sopa, que habría existido antes de la propia conciencia. En ella los pares de opuestos están fundidos (no porque hayan sido reunidos en una totalidad mayor, sino porque aún no han sido diferenciados unos de otros). Todo es “uno” porque los “muchos”, y los conflictivos pares de opuestos que constituyen los muchos, aún no han sido traídos a la existencia. Jung identifica esta totalidad original con el arquetipo de la Gran Madre, y estos que buscan el incestuoso “retorno a la madre” están dispuestos a idealizar esta condición primeva. Neumann desarrolló la hipótesis de Jung de la “gran rueda” llamando a este símbolo Uróboros, o la serpiente que se muerde su propia cola.
En contraste, Jung postuló (y defendió) un segundo tipo de totalidad, la Totalidad Consciente, en la cual los pares de opuestos, separados por el adviento de una conciencia polarizada y unilateral, vuelven a ser juntos en una unidad relativa. Esta totalidad, él lo había sentido, es el objetivo y punto final de la (Si la primera totalidad puede compararse con el Edén o Paraíso, la segunda totalidad, recuperada, puede compararse con la Nueva Jerusalén de Blake. Si la primera totalidad es infantil, y ligada al sentimiento oceánico de Freud, la segunda es un estado más elevado de conciencia, gobernada no por la Madre, sino por el arquetipo del Self. Jung y especialmente Neumann sentían que era crucial diferenciar entre estos dos tipos de totalidad porque, mientras que la totalidad original puede representar la meta de una conciencia débil y exhausta que desistió del esfuerzo de la vida y quiere regresar a la ‘cuna’, la segunda totalidad representa una conciencia que está avanzando el alma del mundo (anima mundi) por el rechazo a permitir que los pares de opuestos se distancien ) realización consciente(*). Su enfoque es el de que la integridad e identidad de los opuestos queda mantenida y respetada. La totalidad consciente no es un caos semejante a una sopa, sino una unidad claramente diferenciada, en la cual todas las diferencias y distinciones básicas han sido honradas, vividas y reconciliadas: “Sin la experiencia de los opuestos no hay experiencia de totalidad”, decía Jung, que ha visto en la Mandala oriental un “círculo mágico” en que son preservadas la integridad de las formas de vida, de las estructuras geométricas y de las figuras sagradas, como símbolo de la totalidad diferenciada que él tanto admiraba.![]() | |