El velo del olvido del pasado
Autor Osvaldo Shimoda
Assunto STUM WORLDAtualizado em 21/02/2008 16:30:17
Traducción de Teresa - [email protected]
"Siendo el alma inmortal y habiendo nacido muchas veces y visto todo cuanto
existe
lo conoce todo; no causa asombro alguno que esté en condiciones
para traer de vuelta a la memoria el recuerdo de todo cuanto ya supo acerca de
la virtud y de todo. Toda naturaleza es solidaria y el alma que todo ha aprendido
no encuentra dificultades en ir a buscar, o como dicen los hombres, en aprender,
a partir de un simple recuerdo, todo lo que resta, si el hombre se esfuerza bastante
y no se desanima, dado que todo aprendizaje no es más que recordación."
- Sócrates (Filósofo griego que vivió en el siglo V a.C.)
Sócrates, el Padre de la Filosofía, decía que el alma
traía en la memoria el conocimiento deseado y, por lo tanto, aprender es
recordar un conocimiento adquirido en existencias anteriores. Él no veía
en esto ningún absurdo, nada más que un hecho obvio por sí
solo.
De esa forma, el concepto de reencarnación era para ese gran filósofo
algo natural, que, por cierto, nada tenía de novedad; muy por el contrario.
Incluso Aristóteles, que era más dado a los aspectos materiales
de la vida, admitía la preexistencia del alma.
El propio maestro Jesús reveló que Elías era la reencarnación
de Juan Bautista y además le extrañó que Nicodemo, maestro
en Israel, desconociese eso.
En el libro Les Egyptes, de Marius Fontane, el autor cita las
enseñanzas egipcias, que creían en la reencarnación: "Antes
de nacer la criatura ya ha vivido, y la muerte nada termina. La vida es un porvenir;
ella pasa como los días solares recomienzan."
Realmente, la reencarnación es un fenómeno de la naturaleza, pues
todo en la naturaleza es cíclico. Todos los días el sol nace y se
pone; están las cuatro estaciones del año, en las cuales, en el
invierno las hojas caen, las ramas secan, pero en la primavera todo renace, todo
florece. Goethe también creía en la reencarnación.
Escribió:
"El alma del hombre es como agua:
Viene del cielo
Al cielo vuelve
Y después retorna a la Tierra, en eterna alternancia."
Ahora bien, si todo en la naturaleza obedece a leyes cíclicas, ¿por
qué nosotros, seres humanos, seríamos diferentes, por qué
no habríamos de estar también sujetos a las leyes cíclicas
de la naturaleza, de la reencarnación?
Sabemos que el Universo está constituido por leyes, cuyo objeto es el equilibrio,
la armonía de todo. La reencarnación es una de las leyes del Universo
y, gracias a eso, nacemos, crecemos, morimos y volvemos a nacer cuantas veces
fuesen precisas para el progreso, para la evolución de nuestra alma. Las
experiencias de las vidas pasadas quedan archivadas en nuestro inconsciente -
más precisamente, quedan grabadas en nuestra memoria periespiritual (cuerpo
espiritual). Nacemos, o mejor, renacemos con un acervo de conocimiento inconsciente
adquirido en varias encarnaciones. Aquí se explica el genio, la precocidad
intelectual, los conocimientos y la habilidad de muchos críos.
Por tanto, el genio es fruto de muchas encarnaciones dentro de una misma función.
Sin embargo, la ciencia materialista (psicología, psiquiatría y
neurociencia), insiste en negar sistemáticamente la tesis de la reencarnación,
esforzándose en explicar la inteligencia y las aptitudes de esos críos,
atribuyéndolas al factor genético, hereditario. Pero, en bien de
la verdad, lo que se observa es que raramente un hijo de genio es genio, y no
es raro que lo sea el hijo de padres mediocres.
Si traemos habilidades y conocimientos desarrollados de otras vidas, por otra
parte, también a veces traemos malos hábitos, imperfecciones, errores
cometidos en el pasado a cuenta de nuestra inmadurez o ignorancia, en cuanto seres
espirituales en evolución que somos. Siendo así, el propósito
de reencarnarnos es reducir nuestros defectos y aumentar las cualidades, y ello
requiere esfuerzo, voluntad del espíritu en querer progresar.
No obstante, al reencarnarnos, automáticamente olvidamos lo que hemos hecho
en el pasado, pues en la Tierra estamos retenidos temporalmente en una estrecha
franja energética, a fin de poder olvidar los errores cometidos en vidas
pasadas; esto es un alivio, pues si recordásemos las barbaries que hemos
cometido, como mínimo quedaríamos perturbados, si no locos, y eso
podría comprometer nuestros aprendizajes y las reparaciones de las faltas
cometidas.
No por casualidad el maestro Jesús predicaba: Orad y Vigilad,
refiriéndose al descuido en la vigilancia que puede fácilmente llevarnos
a repetir los errores practicados en vidas pasadas, pues el "velo del olvido"
- barrera de la memoria que se manifiesta en forma de amnesia - nos impide tener
acceso a nuestras memorias pasadas. Sin embargo, los espíritus más
elevados son capaces de acordarse espontáneamente, no sólo de los
acontecimientos de la existencia inmediatamente anterior a la vida actual, como
de varias vidas pasadas.
La T.R.E. (Terapia Regresiva Evolutiva) - La Terapia del Mentor Espiritual
- es un abordaje psicológico y espiritual breve, canalizado por mí
a través de los espíritus superiores del Astral, que va al encuentro
de la máxima secular de Cristo Conoceréis la Verdad y la
Verdad os hará libres (es importante resaltar en esa máxima,
que la Verdad hace libres solamente a las personas que están preparadas,
maduras para recibirla).
En esa terapia, a través de su mentor espiritual, que es responsable por
su evolución espiritual, y por tanto lo conoce profundamente, el "velo
del olvido" del paciente queda descortinado para que éste sepa la
Verdad respecto de sí, o sea, la causa de sus problemas, la solución
de éstos, y del mismo modo, sus aprendizajes en esta encarnación;
y, lo más importante, si no está desviándose de su camino,
de su verdadero propósito de vida.
En cierta ocasión, una paciente - al pasar por la T.R.E. - descubrió
que en varias encarnaciones había abreviado su vida suicidándose,
habiéndolo intentado incluso en esta vida. En la entrevista de evaluación
- que suelo llevar a cabo inicialmente con cada paciente para conocerlo mejor,
y enterarme con más detalles de sus problemas, además de aclararle
cómo funciona esa terapia - la paciente no me había informado de
que había intentado el suicidio también en la vida actual. Sólo
ha llegado a revelarme el hecho tras haber descubierto en la regresión
de memoria que estaba repitiendo los mismos errores, abreviando su vida en varias
encarnaciones. Ella me contó en confidencia que a los 10 años había
tomado unos "plomillos" (raticida) en dosis para caballos. El médico
que la atendió en urgencias le había dicho que con la dosis elevada
que había tomado era para haberse muerto. Sin embargo le fue ahorrado el
trago por parte de la espiritualidad, y no murió esa vez, como le había
ocurrido en las vidas anteriores, a fin de que pudiese llevar a cabo sus aprendizajes.
Por tanto, al pasar por esta terapia, su mentor espiritual descortinó su
"velo del olvido" para que ella pudiese percibir que estaba cometiendo
el mismo error, en varias encarnaciones, incluso en esta, abreviando su propia
vida.
A continuación, véase el caso de un paciente que padecía
depresión, angustia (opresión en el pecho), ansiedad, desánimo,
insomnio, dificultad de concentración, causados por la ausencia de su alma
gemela.
Caso Clínico:
Alma Gemela.
Hombre de 48 años, casado, padre de una parejita.
El paciente acudió a mi consultorio quejándose de depresión
(tomaba fluoxetina), desánimo, falta de concentración y de que no
conseguía enfrentar la ansiedad.
Sentía mucha tristeza - a veces tenía ganas de llorar, acompañadas
de pensamientos de desesperanza, de no querer vivir más.
Sentía además mucha angustia, una opresión en el pecho, que
le acompañaba desde niño, incluso cuando estaba divirtiéndose.
Llevó a cabo todos los exámenes médicos complementarios,
pero no acusaron ninguna disfunción cardiológica. Cuando era niño,
según el relato de su madre, solía permanecer durante horas quieto,
pensativo.
La muerte de su hijo lo conmocionó profundamente (había tenido gemelos,
pero solamente uno sobrevivió).
Su depresión además le afectaba al sueño - despertaba de
madrugada y no conseguía volver a dormir.
Todo esto hacía que estuviese impaciente e irritable con su esposa, hasta
el punto de agredirla verbalmente.
Al hacer regresión me relató:
"Desde el inicio de la relajación (el paciente se refería a
la técnica de relajación que utilizo con mis pacientes para facilitar
la regresión de memoria) sentí un perfume agradable de lavanda (es
frecuente que un ser espiritual desencarnado exhale un aroma suave para marcar
su presencia en el consultorio).
Vi una mujer muy guapa, cabellos largos; estaba toda de blanco, usaba una túnica
amplia y vaporosa. No he visto su rostro porque la imagen apareció como
una foto en negativo.
Al mirarla he sentido mucha añoranza (el alma del paciente ha reconocido
a esa mujer).
Ella tiene maneras delicadas, transmite bondad, mucha confianza y amor.
Al comienzo, como le había dicho, he sentido un perfume a lavanda. He tenido
dudas, por considerar que usted había encendido un incienso aquí
en la consulta, pero súbitamente el aroma ha cambiado para flor de azahar.
En realidad, ella cambió repentinamente la fragancia para hacerme ver que
ese perfume no es de incienso, sino de su presencia (pausa).
Estamos ahora sentados en un banco de jardín, tomados de las manos, emocionados
- la nostalgia es recíproca (la paciente lo cuenta llorando).
Ella me dice (los seres desencarnados se comunican telepáticamente, en
pensamiento, por tanto no articulan con la boca como los encarnados) que también
siente mucha saudade de mí... Ella no consigue hablar bien, debido a esa
emoción."
- Pregunta quién es ella y que vínculo había entre vosotros
en el pasado
"Dice que hemos estado unidos en el pasado, hemos estado casados. Pero que
ahora ella es mi mentora espiritual.
Hemos estado unidos en el pasado en varias encarnaciones y nos amamos mucho.
Por eso la echo mucho de menos, aunque como encarnado no me acuerdo de eso debido
a mi 'velo del olvido' que bloquea mis recuerdos reencarnatorios. Ella concluye
diciendo que hemos tenido una vida muy intensa y feliz."
- Pregunta a tu mentora espiritual desde cuándo viene acompañándote.
"Desde pequeño. Por eso era que de niño permanecía sentado
en el patio durante horas, pensativo, quieto. En realidad, charlaba con ella en
pensamiento.
Me quedaba feliz con su presencia.
Ella está diciéndome que es mi mentora principal, y que el otro
mentor es mi abuelo materno (en verdad, todos tenemos más que un mentor
espiritual, pero hay uno(a) que es el(la) principal, por tener más afinidad
o más vínculo, y nos acompaña constantemente).
Mi mentora espiritual está muy evolucionada (pausa).
Ahora ella me muestra un joven. Dice que él ha sido nuestro hijo en una
vida pasada, y que hoy ha venido también como hijo mío (la paciente
se refiere a su hijo gemelo superviviente).
Mi hija de la vida actual también ha sido hija nuestra en el pasado.
Revela además que mi hijo gemelo - el que no ha sobrevivido - ha sido también
hijo nuestro en una vida pasada (el paciente llora). Ella aclara que mis hijos
de hoy (la pareja) han venido, se han reencarnado, para confortarme, para matar
la nostalgia que siento de ella."
- En la sesión siguiente, el paciente me relató:
"Estoy viendo una imagen bastante nítida y colorida de una batalla.
Veo una batalla de caballería, soldados empuñando sus espadas. Estoy
montado a caballo dentro de esa batalla, llevo un uniforme azul oscuro, con adornos
amarillos. Con la espada, voy luchando, matando a los enemigos. Llevo sombrero
de militar con un aderezo amarillo, dorado. Mi caballo llama la atención,
es blanco, bonito. Son muchos soldados."
- Avanza más adelante en esa escena - ruego al paciente.
"Veo ahora casas en el campo, campesinos muy pobres, sufridos. Estoy con
la tropa, mucha gente llorando. Son refugiados, lloran por las vidas perdidas.
Es el bando perdedor.
Estoy acostumbrado a esa escena, me conmueve un poco el sufrimiento de ese pueblo,
pero he de cumplir mi misión.
No les mortifico, voy cabalgando, comando la tropa. Hemos vencido la batalla.
Ese pueblo está retirándose con sus carrozas y sus pertenencias.
Hay niños, mujeres, marchándose con lo que les ha quedado (pausa).
Vuelvo a mi casa - ésta es muy bonita, grande. Mi esposa está esperándome.
Es mi mentora espiritual. Ella es una mujer bonita, lleva un vestido de la época,
largo, cabellos recogidos, claros, bien arreglados, piel blanca. Llego, ella me
abraza, somos muy felices en esa vida pasada, tenemos dos hijos, una pareja."
- Avanza más adelante en esa escena - ruego nuevamente.
"Veo otra batalla
Es otra vida pasada. Estoy de pie, hay muchos soldados
enemigos. Yo mando disparar. Vamos a vencer también esta batalla. El uniforme
que llevo es diferente del de aquella vida anterior. Es rojo, ya no es aquella
guerrera azul, y el pantalón es blanco. Nosotros arrasamos a los enemigos.
No siento remordimiento, sino orgullo, pues cumplo mi misión. Mando disparar,
pero sin rencor. Siento respeto por los enemigos, aunque no me causan pena. El
lado enemigo está todo arrasado - hemos vencido nuevamente.
Estoy casado igualmente con la misma mujer, mi mentora. Ella es mi alma gemela.
Vivimos en una colina y abajo veo un verde muy bonito, árboles, el río
y la aldea. En esa vida, he vivido también muy feliz con ella."
- En la sesión siguiente (3ª sesión), el paciente me relató:
"Veo ahora una ciudad más moderna, hay tranvías tirados por
caballos, carruajes, la calle está empedrada. Es una vida pasada más
moderna. Las mujeres llevan aquellos vestidos largos, con polisón, sombrillas
con encajes, calzan guantes en sus manos. Los hombres andan con levita, sombrero
de copa, algunos llevan también bastón.
En esa vida ella es morena, cabellos más oscuros. Pero continúa
siendo guapa. Soy un hombre de negocios, algo relacionado con navíos, con
mercaderías.
Veo un niño con una gorrita, lleva una boina, pantalón corto con
tirantes. Él es nuestro hijo. En esa vida tenemos un hijo nada más.
Tengo navíos, soy comerciante. Soy rico, pero no avaro. Soy muy apreciado
por los habitantes de esa ciudad. Estamos charlando, riendo, caminando por una
calle (pausa).
Veo ahora un navío a vapor, tiene una chimenea negra. Estamos dentro de
ese navío, haciendo un viaje. Llegamos a un puerto con nuestras maletas.
Fui a negocios, parece ser América y la impresión es que hemos venido
de Europa" (pausa).
- Avanza más adelante en esa escena - ruego al paciente.
"Veo ahora un velatorio, una mujer muerta dentro de un ataúd
Es mi mujer (el paciente llora).
Estoy de pie acompañando a las personas, hay mucha gente. Llevo la misma
ropa de época. Estoy de negro, de luto. Siento mucha tristeza.
Parece que hubo una epidemia en la ciudad, la peste, y ella ha muerto.
Mi mentora quiere hacerme ver, con esa escena, que en las otras vidas yo había
muerto antes que ella, y ella ha sufrido mucho con mi muerte. Ahora, en esta,
yo soy el que sufre, porque ella ha muerto antes que yo.
Me explica que por eso en la vida actual yo sentía cierta melancolía
cuando era niño, y era muy apegado a mi abuelo. Cuando él murió,
activó, desencadenó como un gatillo, el recuerdo de la pérdida
de mi esposa de esa vida pasada. Yo tenía 10 años cuando mi abuelo
falleció. Entré en la adolescencia y esa pérdida se fue apagando,
pero en seguida perdí a mi padre.
Después de casarme, mi mujer ha tenido gemelos y uno de ellos vino a fallecer.
Ese ha sido el detonante, lo que ha desencadenado nuevamente el recuerdo de la
pérdida de mi esposa en la vida pasada. Hasta hoy traigo conmigo esa tristeza,
esa depresión, tengo ganas de irme antes que mis seres queridos, para no
enfrentarme a cualquier otra pérdida."
- Pregunta a tu mentora espiritual la causa de tu dificultad para concentrarte
en el trabajo.
"Ella dice que me siento contrariado, pues siempre he tenido el mando en
las encarnaciones pasadas, al ser militar. Y en la vida actual, esta vez, tengo
que acatar, y cuando mis clientes (el paciente trabaja como autónomo) me
demandan o me exigen, quedo contrariado, fastidiado. Pero ella dice que recibir
órdenes forma parte de mi aprendizaje, de mi evolución en la vida
actual.
Mi mentora ahora lleva en brazos a mi hijo gemelo que falleció. Me lo muestra.
Me ha dicho que me quede tranquilo, pues está cuidando de él. Aclara
que él no ha sobrevivido porque tenía que ser así, o sea,
se ha reencarnado para cumplir una misión corta: vivir algunas horas y
volver nuevamente al plano espiritual.
Por tanto, reitera que él ha se ha reencarnado no para vivir durante largo
tiempo.
Aclara también que esas sucesivas pérdidas que he sufrido - la de
ella en aquella vida pasada, anterior a la vida actual - y de otros seres queridos
(abuelo, padre e hijo gemelo) forman parte también de mi aprendizaje para
sentir en carne propia lo que es perder a un ser querido, como ocurrió
con los familiares de aquellos soldados, muertos en aquellas batallas cuando yo
era comandante.
Pero ella me dice que ya he aprendido esa lección y sabe que hoy ya no
haría lo que hice en el pasado - ser militar y matar a personas. Sin embargo,
aún me falta evolucionar en la parte del orgullo. Como siempre he tenido
el mando, siempre he dado órdenes en las encarnaciones pasadas, ahora tengo
dificultad para recibir órdenes. Esa es la parte que aún he de trabajar,
pues traigo el orgullo desde mis encarnaciones pasadas.
En relación a mi esposa de la vida actual, me pide que tenga más
paciencia, porque cada cual tiene su propia individualidad. Dice que inconscientemente
yo la comparo con ella. De ahí la irritación e impaciencia que le
demuestro.
Dice que mi esposa actual es importante para ayudarme a cumplir mi misión
en la encarnación presente, además de que ella me ha propiciado
la venida de mis dos hijos (pausa).
Veo ahora escenas de navíos de la época actual, cargados de contenedores.
Mi mentora quiere mostrarme con esa escena que sería un buen camino trabajar
en esa área de transporte de cargas de navíos (cuando le está
permitido, es frecuente que el mentor del paciente haga una progresión,
una revelación futura).
Revela que ese trabajo sería un buen futuro, y que yo quedaría muy
satisfecho, feliz con ese trabajo."
- Pregunta a tu mentora si debemos continuar o no con nuestro trabajo (esta
era la 4ª sesión de regresión).
"Dice que ya no hay necesidad, pues lo que ella tenía para revelarme
y orientarme ha sido suficiente. Ella está agradeciéndole a usted
por su trabajo pionero (la T.R.E. - Terapia Regresiva Evolutiva - La Terapia del
Mentor Espiritual tiene por objetivo agregar la ciencia psicológica con
la espiritualidad, pero por ser un abordaje terapéutico todavía
nuevo, no está aceptado, ni reconocido por la ciencia psicológica
oficial - psicología y psiquiatría). No obstante, esclarece que
el reconocimiento llegará y, por ello me ruega que no me desanime y que
continúe con ese trabajo, porque quien abre caminos está sujeto
a recibir más "flechazos" (críticas cargadas de prejuicios).
Al comienzo de nuestro trabajo - en la 1ª sesión de regresión
- la imagen de ella vino de manera similar a una fotografía en negativo,
pero ahora la veo nítidamente, su rostro aparece perfectamente. Ahora ella
está despidiéndose de mí."
Después del tratamiento, el paciente me dijo que aquella angustia, la opresión en el pecho que le acompañaba desde niño, había desaparecido, su ansiedad había disminuido, ya no se despertaba de madrugada como antes - venía durmiendo de un tirón - y la relación con su esposa había mejorado bastante (ya no venía comparándola con su mentora espiritual - su esposa de vidas pasadas).








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